8 beneficios del juego con agua para niños

30 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
¿Alguna vez has pensado los beneficios que tiene que tus hijos jueguen con agua? ¡No pierdas detalle!

A todos los niños les encanta jugar con el agua. Además, es una forma muy divertida de mantenerlos entretenidos. No obstante, es importante jugar a estos juegos cuando no haga mucho frío.

Los beneficios del juego con agua para niños son muchos. Te sorprenderás y averiguarás por qué son actividades comunes en la infancia. Aunque los pequeños jueguen en la escuela con el agua, ¿por qué no hacerlo también en casa?

El juego con agua

El juego con agua consiste en jugar con este elemento utilizando herramientas como recipientes, juguetes, etc. El agua debe estar en una tina grande o en una mesa especial para jugar con ella, por ejemplo.

A los más pequeños les encanta ponerse cerca de una mesa alta con agua, jugar con las herramientas y disfrutar de este elemento primordial en nuestra vida.

Niño jugando en una piscina hinchable en verano.

Los beneficios del juego con agua

Jugar con agua ayuda al desarrollo de los niños, ya que es igual de divertido y de importante que cuando los niños juegan con arena. ¡Nunca se aburren! Esta sencilla actividad desarrolla habilidades en las cuatro áreas principales de desarrollo: social, emocional, cognitivo y físico.

1. Habilidades motoras finas y gruesas

El desarrollo de la motricidad fina y la motricidad gruesa es importante durante la primera infancia. Los niños necesitan desarrollar el control de sus músculos grandes y pequeños, y qué mejor manera de hacerlo que divirtiéndose. Los movimientos como verter, llenar, mojar, salpicar, mezclar, rociar, aplastar y exprimir son excelentes formas de desarrollar estas habilidades.

2. Concentración en el juego con agua

Cuando los niños están jugando en el agua se abstraen. Se lo pasan tan bien que se concentran sin darse cuenta mientras exploran y juegan. Mantienen la atención durante un buen período de tiempo, algo que les ayuda a aumentar su capacidad de concentración con el tiempo. Los beneficios de esto se extienden al aprendizaje formal, donde poder concentrarse en el aula es una habilidad vital.

3. Habilidades matemáticas

Jugar con el agua es una manera estupenda para que los niños desarrollen habilidades de matemáticas básicas. El aprendizaje de estas habilidades a través del juego es necesario antes de que comiencen las matemáticas formales en la escuela.

A medida que los niños llenan y vierten recipientes de diferentes tamaños, aprenden sobre el volumen y la capacidad y experimentan conceptos como lleno, vacío o más y menos. También aprenden sobre el desplazamiento cuando mueven el agua de un lugar a otro.

4. Conceptos de ciencia en el juego con agua

El juego acuático también les permite experimentar conceptos científicos de manera práctica. Los pequeños aprenden física temprana al descubrir las propiedades del agua, como:

  • La arena es más pesada cuando se mezcla con agua.
  • Cuando la arena está mojada, es diferente a cuando está seca.
  • El agua se derrama y cae al suelo (nunca hacia arriba).
  • El aire hace que al agua se mueva.
  • Dependiendo de dónde esté, el agua cambia su forma.
  • El agua puede pasar de sólida a líquida y de líquida a sólida de nuevo.
  • Hay cosas que flotan en el agua y otras se hunden.

5. Lenguaje y vocabulario

El vocabulario de un niño aumenta a medida que experimenta cosas nuevas y aprende a describir y comprender lo que está haciendo. Al jugar con el agua y las diversas herramientas, juguetes y recipientes, los pequeños desarrollan un nuevo vocabulario sobre estos elementos, así como las acciones que están realizando.

Niño jugando con agua en un barreño.

6. Habilidades sociales

Cuando los niños juegan juntos hacen más ruidos y tienen más energía. También aprenden a manejar los conflictos que puedan surgir entre ellos. Jugar con agua es una actividad que les calma y les relaja.

Desarrollan habilidades sociales a medida que aprenden a compartir y cooperar mientras juegan juntos con el agua o hacia objetivos comunes. Al principio, es normal que sea el adulto quien dirija a los niños en el juego, aunque, si se les deja a ellos solos, te sorprenderás lo bien que saben jugar.

7. Exploración sensorial con el juego con agua

A los niños les encanta explorar a través de sus sentidos. El juego con agua es una forma estupenda de juego sensorial y es importante que los pequeños tengan oportunidades para poder jugar con este elemento.

8. Habilidades para mejorar la creatividad

El agua también les ayudará a resolver los problemas que puedan surgir gracias a que fomenta la creatividad. Tendrán que pensar cómo añadir el agua justa a un recipiente, verterla sin que caiga, etc.

Como ves, son muchos los beneficios que existen cuando los niños pequeños juegan con el agua. Es una forma de potenciar su mente y de que, además, de divertirse, aprendan casi sin darse cuenta. ¡Es la maravilla de aprender jugando!

  • Gruss L., Rosemberg F. (2017) Los niños y el juego. La actividad lúdica de 0 a 5 años. Editorial: Ediciones continente