7 ejercicios de relajación para niños

Francisco María García · 18 diciembre, 2017
Aunque muchas veces no reparemos en ello, la ansiedad y el estrés en niños son cada vez más frecuentes. Realizar ejercicios de relajación con los más pequeños es una buena forma de ayudarlos a desconectar y conocerse a sí mismos.

Los ejercicios de relajación para niños son especialmente necesarios en estos tiempos. La vida agitada afecta tanto a los niños como a los adultos, que viven sometidos a constantes estímulos y exigencias.

Este estilo de vida suele provocar en los niños falta de atención y de concentración, constantes distracciones y tensiones. Consecuencia de esto son los problemas de rendimiento, la hiperactividad y los desórdenes en el aprendizaje que afectan cada vez más a los pequeños desde edades tempranas.

Una buena técnica para contrarrestar estos efectos es elaborar una rutina de ejercicios de relajación para niños.  Estos ejercicios contribuirán, además, a favorecer la introspección y el autocontrol. Con la práctica, el niño será capaz de controlar su ansiedad y de ajustar sus propias reacciones ante las diferentes situaciones.

Modelos de ejercicios de relajación para niños

 1.- La relajación empieza con la respiración

Las personas respiran naturalmente, sin pensar en que lo hacen. Precisamente con este ejercicio se centrará la atención del niño en el acto de respirar. El mecanismo respiratorio será el centro del pensamiento.

Enseñar al niño a sentir qué pasa en cada parte de su cuerpo que interviene en la respiración es una excelente práctica. Sentirá que el aire ingresa por la nariz, que su abdomen se infla y que luego el aire sale. Se guiará al pequeño para que la respiración sea natural pero eficiente. Una forma es contar la duración de la inspiración, la permanencia del aire en el interior y la espiración.

“Con los ejercicios de respiración el niño se sentirá relajado y experimentará una grata sensación de paz”

2.- Yoga infantil

Entre los ejercicios de relajación para niños el yoga ocupa un lugar destacado. El yoga combina el ejercicio físico, las técnicas de respiración y la meditación, por lo cual es uno de los ejercicios más completos.

Si se opta por el yoga, es aconsejable consultar a un técnico que sugerirá los movimientos y posturas más adecuadas según la edad del niño.

El yoga para los niños les ayuda a mejorar su nivel de concentración

3.-  Escuchar música y cantar

La música es un instrumento tranquilizante para el ser humano. El canto ha acompañado al niño desde muy pequeño y, por tanto, seguramente le traerá recuerdos que lo tranquilizarán.

Es aconsejable elegir alguna canción que le guste y que conozca bien. Concentrado en la canción, se relajará.

4.- Mandalas

Las teorías actuales afirman que el trabajo con mandalas tiene un efecto desestresante y relajante. Generalmente es una actividad que entusiasma a los niños, por lo que es fácil que acepten dedicarse a ella.

Los mandalas son círculos con motivos diversos que simplemente se observan o se colorean. Las formas favorecen la relajación del cuerpo y de la mente.

5.- “Mi lugar de paz”

Este ejercicio lleva algún tiempo para obtener los resultados esperados. Se trata de guiar al niño a que imagine un lugar seguro, en el que se sienta cómodo. Cuando esté en ese lugar debe pensar que nada lo afecta, no existen los temores ni los motivos que los causan. Puede imaginar una casa en el campo o en la montaña, una cabaña en la playa o un parque con muchos árboles y plantas.

Al elegir el lugar al que se guiará el niño, se tomarán en cuenta sus gustos. El ejercicio se puede acompañar de música suave.

6.-  Relajación muscular progresiva

Se guiará al niño para que comprenda la diferencia entre relajar y contraer los músculos.  La postura más adecuada es acostado, aunque también puede hacerse sentado. La relajación comenzará por la cabeza y la cara, seguirá por el cuello, el tórax, los brazos, las piernas y los pies. Durante el ejercicio, se mencionará al niño el músculo o conjunto de músculos que deberá aflojar.

Previamente puede presentarse al niño alguna imagen en la que aparezcan los músculos localizados, de modo que pueda ubicarlos en su propio cuerpo.

El yoga para los niños es una manera de hacer una actividad y pasar tiempo en familia de calidad.

7.- Masaje

Los masajes proporcionan bienestar y calma. En los niños, las tensiones se acumulan generalmente en los hombros, por lo que es conveniente comenzar por allí.  El masaje aporta al niño seguridad, afecto y confianza, y contribuye además a la construcción de su esquema corporal.

La relajación tiene un gran número de beneficios para el niño. Es importante que la práctica de ejercicios de relajación para niños se instale en la vida de los pequeños como un hábito. De este modo se acostumbrará a realizarlos por sí mismo y disfrutará del estado que logra con ellos.