Consejos para un posparto feliz

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 11 abril, 2019
A lo largo de la gestación, será importante informarse acerca de los distintos procesos y aspectos relacionados con esta, no solo para comprender qué es lo que ocurre sino también, para ganar tranquilidad. 

Para tener un posparto feliz, ante todo es necesario entender que es normal sentirse decaída, desanimada o bien triste. A pesar de que ya el bebé no se encuentra dentro del vientre materno, aún siguen produciéndose varios cambios a nivel orgánico que afectan la salud emocional.

Ciertamente, conocer mejor a qué se enfrenta el cuerpo en la fase de posparto ayuda a tomar las medidas necesarias para lograr un día a día más ameno y, por consiguiente, una recuperación total. Ahora bien, al momento de informarse es necesario consultar fuentes de confianza o bien, conversar con el médico para aclarar todas las inquietudes y así, poder tomar las medidas más sanas.

Entonces, también será importante tener una buena relación con el médico, ya que al sentirse en confianza, será mucho más fácil exponer las dudas y preocupaciones.

La realidad del posparto

Es normal sentirse triste o decaída después del parto.

La maternidad supone un conjunto de emociones muy diversas, tanto positivas como negativas; estas últimas deben tratarse con ayuda profesional cuando se intensifican, persisten en el tiempo e impiden hacer vida normal. En este sentido, no está de más recordar que no hay por qué reprimir los sentimientos y pensamientos de ninguna forma (como guardando silencio), es válido y recomendable pedir ayuda.

A nivel social, el embarazo parece contar con una especie de aura por la que todo sería salud, alegría y felicidad. Sin embargo, lo que nos dice la realidad es que un embarazo puede tener consecuencias a nivel psíquico para la madre.
–Alicia Escaño Hidalgo, psicóloga–

Apoyarse en la pareja, la familia, los amigos y el médico es importante para toda mujer en el ámbito emocional. Ahora bien, hay que tener claro que solo el profesional podrá dar las indicaciones más adecuadas acerca de cómo actuar en pro de la salud mental. Otros consejos podrían resultar contraproducentes, aún cuando sean bienintencionados.

Consejos para tener un posparto feliz

La mayoría de los especialistas coincide en que, para poder tener un posparto feliz es necesario que la madre converse con antelación con las personas de su entorno próximo acerca de: qué necesita en el momento, qué necesitará, qué quiere, qué espera y hasta qué punto desea compartir su experiencia de maternidad.

Para poder comunicar lo anterior de forma asertiva, será necesario informarse bien acerca de los distintos procesos físicos y mentales de cada etapa y consultar con el médico o psicólogo; el seguimiento de sus indicaciones ayudarán a mantener una perspectiva clara y saludable.

Consejos para tener un posparto feliz.

Para tener un posparto feliz, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Después del parto, es recomendable pedir que se respete la intimidad y recordar la importancia del descanso y de restringir las visitas. Aunque recibir visitas es agradable, durante el posparto resulta un agobio porque además de impedir el descanso y la realización de actividades cotidianas, interfiere en el proceso de adaptación entre madre e hijo. A pesar de que quieran colaborar, los invitados deben atenderse y esto suma una preocupación innecesaria, además de un agotamiento. Por lo tanto, lo mejor será pedirles amablemente a los allegados que no acudan al hogar a menos que se les invite.
  • No exagerar con la novedad. Durante los primeros días y semanas de vida, aunque todos quieran tener al bebé en brazos, es importante informar con antelación que esto no es recomendable, ni desde el punto de vista higiénico ni emocional. Solo cuando los padres lo autoricen o soliciten será oportuno que otras personas tomen al bebé en brazos.
  • La asistencia es bienvenida. En especial a la hora de hacer las tareas del hogar o atender al bebé mientras la madre descansa, se asea o realiza alguna otra actividad. Está de más aclarar que esta colaboración debe ajustarse a los requerimientos de la madre, no a los caprichos de la mano asistente.
  • Solo consejos profesionales, por favor. Recibir e intentar seguir los consejos de todo el mundo solo conlleva al agobio y la confusión, puesto que cada uno estará basado en un criterio y experiencia distinta. Por tanto, lo más conveniente y recomendable es pedir a los amigos y familiares que, aunque compartan su punto de vista, no pretendan actuar como médicos. Del mismo modo, la madre deberá procurar seguir solo las indicaciones de su médico para no poner en riesgo su salud ni la del bebé.
  • ¡Cuidado con la medicina alternativa! Una vez más, hay que recordar que los remedios naturales y afines no son las mejores opciones a la hora de cuidar la salud si no vienen de parte de un especialista. No todos los organismos son iguales y lo que resulta bien para uno, puede ser perjudicial para otro. Y ojo, el hecho de que un remedio tenga un origen natural no quiere decir que es inocuo. Por algo se han tomado los componentes de las plantas como principios activos de muchos medicamentos.

Para poder tener un posparto feliz es importante conversar con antelación acerca de estas cuestiones, de la forma más asertiva posible. No se trata de ignorar o desestimar la buena voluntad de las personas al momento de compartir sus opiniones, experiencias y conocimientos, sino de centrarse en qué es lo mejor para la madre y el bebé, para así evitar complicaciones y vivir una experiencia de maternidad sana.

Al expresar de una forma clara y honesta qué es lo que se necesita y espera recibir, se ayuda a los demás a entender mejor a la madre y a saber hasta qué punto puede colaborar con ella.