6 lecciones de El Principito

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
26 mayo, 2019
Lo mejor de la literatura es descubrir las lecciones de vida que cada historia nos muestra. A continuación os dejamos algunas de El Principito.

El Principito es una de las obras de literatura que, a pesar del paso del tiempo, pues hace 76 años de su publicación, perduran y siguen siendo un clásico entre los clásicos. Aunque se clasifica como una obra infantil y juvenil, en muchas ocasiones, los niños y jóvenes no entienden el significado de la historia que en sus páginas se cuenta.

Uno de los aspectos más importantes que se deben tener en cuenta a la hora de leer un libro son las lecciones y los valores que estos nos enseñan. Por este motivo, hoy os dejamos algunas de las lecciones más importantes que El Principito enseña en sus páginas.

De esta manera, y ante la incomprensión de la obra entre los jóvenes, los adultos juegan un papel fundamental para que la comprensión de esta sea más sencilla a través de las lecciones que se aplican.

Lecciones de El Principito

1. «Lo esencial es invisible a los ojos»

Una de las frases más importantes y destacadas del libro de El Principito es la siguiente: “Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.Lecciones de El Principito.

Con esta frase, Antonie de Saint-Exupéry, su autor, quiere hacer entender que las apariencias de las personas no son importantes, sino que se debe conocer su interior y eliminar los prejuicios que se tienen.

Otro de los aspectos que quiere transmitir esta frase, unido a lo anterior, es que las cosas verdaderamente importantes de la vida no se compran con dinero ni son cosas materiales, sino todo lo contrario. El amor, la amistad y el respeto entre otros, son los valores que realmente mueven la vida de las personas.

2. Descubrir cosas nuevas

Salir de la zona de confort y descubrir sensaciones y experiencias es una de las cosas que todas las personas deberían realizar en su vida. Si nunca salimos de esa zona de confort, estaremos perdiéndonos y evitando cosas que la vida nos puede ofrecer, tanto buenas como quizás no tan buenas. Pues, al final y al cabo, son este tipo de experiencias las que hacen aprender a una persona las lecciones que la vida ofrece y da.

3. La importancia del valor de la amistad

Uno de los capítulos más destacados de El Principito es el del protagonista y el zorro, los cuales entablan una verdadera amistad. Con estas muestras de cariño entre ambos, el autor quiere destacar la importancia de tener buenos amigos alrededor, pero más todavía lo importante que es cultivar y mantener este tipo de amistades.

Muy unido al valor de la amistad, el autor de este clásico también quiere resaltar la importancia de dedicarle tiempo a las personas que realmente queremos. Pues solo de esta manera podremos crear relaciones personales verdaderamente importantes para cada uno.

Otras lecciones de El Principito

4. Perseguir los sueños y superarse cada día

Una de las frases más significativas del libro es la que dice: “Es una locura odiar a todas las rosas solo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños solo porque uno de ellos no se cumplió”.

Lo que el autor nos quiere decir con esta frase es que, a pesar de los obstáculos y las dificultades que la vida en ocasiones puede poner a las personas, no nos debemos rendir y debemos seguir luchando por aquello que más queremos hasta conseguirlo.Lecciones de El Principito.

5. Conocerse a uno mismo, una de las mejores lecciones de El Principito

Antes de demostrar amor a los demás, e incluso de conocer y juzgar a las personas que nos rodean, debemos conocernos a nosotros mismos.

Solo de esta manera conoceremos hasta dónde somos capaces de llegar. Además de conocer nuestros límites, debemos ser capaces de realizar una autocrítica sabia antes de juzgar a los demás. Solamente de esa forma nuestra mente y nuestro corazón estarán en paz y armonía con el mundo.

6. Vida solo hay una

Uno de las lecciones de El Principito que más se mantiene a lo largo de toda la historia es que, por mucho que los niños crezcan y se conviertan en adultos, estos deben mantener siempre su parte infantil. Esta parte infantil hace referencia a que, a pesar de las dificultades que pueda tener la vida adulta, es necesario tener momentos de disfrutar y vivir.