6 cuentos clásicos que tu hijo adorará

Pedro 11 agosto, 2016

La literatura es la mejor baza a utilizar para estimular el desarrollo intelectual y psicológico de los niños y para ello contamos con unos grandes aliados, los cuentos. Los hay de muchos tipos, más actuales, más antiguos y están los que no pasan nunca de moda y se transmiten de generación en generación. Por eso hoy te traemos seis cuentos clásicos que tu hijo adorará.

Los cuentos no solo sirven para pasar un rato realmente agradable con tus hijos. Momentos inolvidables y esenciales en el desarrollo del niño y que os proporcionan felicidad. Además, tienen otras utilidades muy importantes que hay que tener en cuenta.

Sirven para fomentar el hábito de lectura en los menores, ampliar sus conocimientos, aprender a resolver conflictos, puesto que los personajes se tienen que enfrentar a problemas que luego solucionan, y por supuesto están las moralejas, que es una manera de inculcar y fomentar valores en el niño.

Por eso os vamos a recordar algunos cuentos clásicos muy conocidos aunque no tan usados como la Cenicienta, Blancanieves, la Sirenita o Caperucita pero que infunden unos valores que os van a venir muy bien para el desarrollo psicológico y emocional de vuestro hijo, a la vez que disfrutáis de un momento enormemente placentero al relatárselos.

niño volando con libro

5 cuentos clásicos para tu niño

El patito feo

A modo de recordatorio, es un supuesto patito que nace distinto a sus hermanos, siendo rechazado por mamá pata y los demás patitos por feo y torpe y que al pasar el tiempo se convierte en el más bonito de todos, puesto que es un cisne y se marcha con otros cisnes que lo integran perfectamente en su grupo.

Esta es una verdadera lección de autoestima para el niño. Este se identificará con el pobre patito en algún momento de su vida, pero si le inculcamos desde pequeño que todos tenemos virtudes, es decir, todos somos cisnes, su confianza y seguridad estarán bien y no le afectarán las inevitables críticas inútiles ni las posibles burlas.

También le ayudará a aprender a respetar y no burlarse de los demás por ser diferentes, ya que todo ser tiene su parte bella interior y exterior. Y la educación en la tolerancia y el respeto es una de las mejores enseñanzas que les podemos inculcar a nuestros menores.

El traje nuevo del emperador

Este es uno de los cuentos clásicos que trata de unos estafadores que con sus malas tretas dijeron que habían confeccionado un traje maravilloso para el emperador cuando no habían hecho nada. Tanto este como su séquito dijeron que era fantástico hasta que un niño le dijo que no llevaba nada, como efectivamente era.

Con este relato se inculca el valor de la sinceridad, la honradez y la valentía para no dejarse arrastrar por la corriente y defender aquello de lo que se está seguro, sin hacer caso de la falsedad y la hipocresía.

Uno de los cuentos clásicos infantiles

Los tres cerditos

Este cuento es uno de los más populares, puesto que fomenta el valor del trabajo. Se enseña al niño que hay que trabajar y esforzarse para hacer las cosas bien y que lo que se hace mal al igual que la pereza tienen malas consecuencias.

Simbad el Marino

Esta obra es un fragmento de las conocidas Mil y Una Noches. Narra las peripecias sufridas por Simbad, un marinero que pasa por numerosas experiencias y problemas que resuelve con ingenio, alcanzando el éxito.

De este modo, lo que se le traslada al niño es que no hay que agobiarse ni amedrentarse cuando surgen problemas. Todo lo contrario, hay que enfrentarse a ellos aportando soluciones que le harán lograr el éxito.

Pedro y el lobo

Cuenta la historia de un pequeño pastor que simula que viene el lobo para burlarse y aprovecharse de la buena gente del pueblo. Hasta que hartos de tanto engaño, el lobo viene de verdad y no le creen.

La enseñanza que se obtiene a través de este relato es que con mentiras, burlas, engaños y demás se conseguirá un beneficio a corto plazo que a la larga se convertirá en un grave perjuicio para el individuo.

La Bella y la Bestia

Aunque este si es muy conocido, también es muy valorado por lo que enseña. Que no solamente vale la belleza exterior, lo realmente importante se encuentra en el interior de las personas y eso es lo que hay que valorar. O como dice otra obra maestra de la literatura, El Principito, “Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”.

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