6 consejos para criar a un niño feliz

Inés Gómez · 9 octubre, 2017

Hacer feliz a un niño parece una tarea fácil. Los medios de comunicación nos bombardean con anuncios de juguetes y videojuegos que supuestamente nos ahorran ese trabajo. Mantienen a los más pequeños ocupados, absortos en ellos mismos. Hacen que se evadan de la realidad y nos hacen creer que criar a un niño feliz es así de simple.

Por desgracia, están equivocados. La idea de que los regalos suplen las carencias emocionales es totalmente errónea. Está muy bien que los niños jueguen y se diviertan, pero su vida no puede basarse en eso. Y la nuestra, tampoco.

Existen una serie de reglas que, como padres, debemos tener en cuenta. Somos responsables de nuestros hijos y no debemos permitir que se conviertan en adultos inseguros. Propiciamos con nuestro comportamiento que no aprendan a caerse y, por tanto, a levantarse.

La infancia es uno de los momentos más importantes de la vida de una persona. En ella se forjan recuerdos y lecciones que les servirán para enfrentarse al mañana. Privarles de eso es un acto irresponsable y egoísta, además de ser perjudicial para nuestra relación con ellos.

Criar a un niño feliz consiste en estar presente

Lo que más desean los niños en el mundo es la atención de sus padres. Los juguetes y caprichos siempre pasan a un segundo plano cuando se trata de conseguir la aprobación paterna. Nos ven como su ejemplo a seguir, sus protectores, y por eso debemos devolverles esa confianza depositada.

Los pequeños son una fuente de inspiración maravillosa.

1. Motívalo a sacar lo mejor de sí mismo

Todos tenemos la capacidad de conseguir lo que queramos. La suerte llega con el esfuerzo y la determinación, no cae del cielo porque sí. Cuando realmente desee conseguir algo, anímalo a hacerlo. Enséñale que con trabajo duro y confianza en sí mismo la probabilidad de alcanzar sus sueños aumenta.

Si es bueno en algún arte o disciplina, motívalo a no abandonarla. Cada ser humano destaca en algo distinto, y muchas veces fomentar esas habilidades abre muchas puertas. Tampoco olvides que es fundamental que el niño quiera hacerlo, porque si lo realiza obligado, estaremos colaborando a que sea infeliz.

2. Apóyalo en sus decisiones

Tu hijo va a tomar buenas y malas decisiones en la vida. Alégrate con él por las buenas y sufre con él las malas. Equivocarse es la forma más útil de aprender. Cada vez que se caiga, muéstrale que no pasa nada y que la próxima vez lo hará mejor.

Hay padres que montan un auténtico drama cuando sus hijos cometen un error. Querer que los niños sean perfectos hace un flaco favor a su autoestima. Todos somos humanos y tenemos derecho a hacer borrón y cuenta nueva.

3. Escucha sus opiniones

Muchos padres creen que las opiniones de sus hijos carecen de validez solo por ser niños. Craso error. Un niño tiene la misma capacidad que un adulto para hacer valer y respetar sus ideas. Según la Convención sobre  los Derechos del niño de 1989 es un derecho fundamental e inalienable.

Los menores deben ser escuchados, sobre todo en lo que respecta a aquellas decisiones paternales que les afecten. Aunque al final se acabe haciendo lo más adecuado para ellos, es necesario saber que tienen mucho que decir.

Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz

–Tom Robbins–

4. Enséñale a estar en contacto con la naturaleza

Hoy en día la mayoría de los niños prefieren quedarse en casa con el ordenador o el móvil antes que salir a la calle. Fomenta que esté en contacto con la naturaleza de manera voluntaria. Enséñale lugares bonitos donde ir a hacer picnics, anímalo a que se apunte a algún deporte al aire libre o sal con él a pasear.

El aire puro será beneficioso para él, además de permitirle conocer nuevos amigos en parques o equipos deportivos. Un niño que ama la naturaleza es un niño que respetará todo aquello que le rodea.

Jugar al aire libre hará a tu hijo amar la naturaleza.

5. Sé duro con él cuando debas serlo

No es correcto ceder ante todos los caprichos de tu hijo. Muchos padres creen que así conseguirán los favores del niño, pero no pueden estar más equivocados. Criar a un niño feliz no es criar a un niño caprichoso.

Si es maleducado y mezquino, debemos reñirlo o castigarlo. Habrá veces que nos desobedezca o que se porte mal a posta con nosotros u otras personas. Esa clase de comportamiento es intolerable, y debe saber que sus actos tienen represalias.

6. Sé sincero y honesto

La sinceridad y la honestidad son las bases de una relación sana para criar a un niño feliz. Responde a las preguntas de tu hijo de forma educada y objetiva, siempre y cuando consideres que tiene la edad adecuada. Cada familia es un mundo, por lo que la decisión varía según los padres.

Si nos mostramos tal y como somos con nuestro hijo, sin mentiras de por medio, fortaleceremos la relación. Sabrá que puede confiar en nosotros y no dudará en pedirnos consejo cuando lo necesite.