5 tips para que tu hijo aprenda a jugar solo

Carmen Fetreros 8 mayo, 2017

¿Te sorprende que tu hijo no juegue solo? Uno de los problemas que más le preocupa a los padres es que los niños de hoy en día no saben jugar solos. Necesitan a algún adulto para que juegue con ellos o por lo menos para que esté presente.

Los padres no sabemos cuál es la razón. Puede ser porque son muy dependientes de nosotros o porque simplemente no saben jugar solos. Aprender a jugar solos es importante para todos los niños

Algunos de nuestros hijos solo quieren que juguemos siempre con ellos aunque tengan otros hermanos de edades parecidas. Siempre quieren que estemos presentes. Incluso cuando están en el parque o la playa donde hay otros niños para jugar.

Jugar con los padres es beneficioso y normalmente un estímulo para su creatividad. Pero también tienen que aprender a jugar solos y a desarrollar su propio mundo interior.

jugar solos

Aprender a jugar solos

Los padres tenemos que saber que los niños también necesitan jugar solos. El juego en solitario es necesario para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. A partir de los dos años ya pueden empezar a jugar perfectamente sin ayuda de un adulto.

Si los niños no juegan solos, no aprenderán a explorar el mundo ni a relacionarse con otros niños y con su entorno. Es una de las formas en la que los niños aprenden a tomar decisiones por sí mismos.

jugar solos

Crear su propio espacio personal

Además gracias al juego individual, los niños van creando su propio espacio personal. Un lugar propio donde pueden hablar o jugar sin que esté delante un adulto. Si los niños encuentran alguna dificultad pueden consultarnos. Pero en este tipo de juego tenemos que dejar que los niños jueguen solos.

Adquirir el hábito de jugar solo

Lo más importante es que empiece poco a poco. Primero podemos intentar jugar juntos y en algún momento dejar que juegue solo el niño. Para este entrenamiento podemos jugar con ellos a hacer construcciones o puzzles. En algún momento tenemos que decirle que siga él solo porque nosotros tenemos que hacer alguna actividad. Puede ser responder una llamada de teléfono o un correo electrónico, por ejemplo. Una actividad que dure pocos minutos.

Lo que no es buena idea es empezar dejándole jugar solo más de cinco minutos. Seguro que se agobiará y se sentirá abandonado. Con paciencia y tiempo, lograremos que poco a poco vayan cogiendo ese hábito.

jugar solos

Si no aprenden a jugar solos

Los niños de 2 o 3 años solo quieren estar con nosotros. Para muchos padres a veces se convierte en una situación agobiante porque no pueden hacer nada más. Por su bien y por el nuestro propio, tenemos que intentar que vayan cogiendo el hábito de jugar solos. Aprenderán a divertirse, a no aburrirse siempre que estemos haciendo una tarea y a disfrutar de su autonomía.

Poco a poco, veremos cómo nuestro pequeño va cogiendo el gusto a jugar individualmente. Y nos sorprenderá lo rápido que lo hará sin nuestra ayuda. Todo un mundo creativo se despliega para nuestros hijos.

jugar solos

Equilibrio en el juego

Pero cuidado, jugar en solitario es beneficioso para su desarrollo si se trata de un rato. Dejar que siempre estén jugando solos también les priva de nuestra atención y participación en su mundo emocional. Hay que buscar un equilibro entre el juego individual y el que disfrutan con otras personas ya sean padres, abuelos o hermanos y  amigos de su edad.

Los niños tienen que disfrutar de todos los tipos de juego. No es bueno que nunca jueguen en solitario pero tampoco que lo hagan siempre de forma individual.

Y mucho menos si se trata de juegos electrónicos con el ordenador, la consola o la tablet. Los niños no pueden estar todo el día jugando con dispositivos electrónicos en solitario porque les puede crear dependencia cuando van creciendo. Ponles desde pequeños un horario para el juego con dispositivos electrónicos y no lo utilicen como niñera para que estén entretenidos. A la larga les puede crear más problemas que beneficios.

Para los niños y para nosotros es fundamental encontrar el equilibrio entre juego en solitario y juego con otras personas. Intentad que los niños adquieran el hábito de jugar solos cuando son pequeños pero no permitáis que abandonen el juego con otras personas.

 

 

Te puede gustar