5 tips para evitar las pesadillas en los niños

15 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
Las pesadillas forman parte del desarrollo de un niño de entre los 2 y los 6 años. Podemos seguir algunos consejos para que las pesadillas aparezcan con menos frecuencia.

Las pesadillas son algo normal durante el desarrollo del niño. Suelen aparecer alrededor de los 2-3 años y con estas el niño expresa sus experiencias vividas. Pero esto no quita que los pequeños no lo pasen mal cuando las tienen. En este artículo vamos a ver cómo podemos evitar las pesadillas en los niños.

Cuando los niños tienen pesadillas, pueden cogerle miedo a una determinada cosa que hayan soñado o incluso no querer volver a dormirse, por si tienen otra pesadilla. Vamos a ver algunos consejos para evitar las pesadillas y que el niño pueda dormir plácidamente.

Posibles causas de las pesadillas en los niños

Las pesadillas suelen aparecer en la segunda mitad de la noche, durante la fase REM. Las causas pueden ser:

  • No tienen una rutina con regularidad,
  • Si están enfermos o tienen fiebre, las pesadillas se acentúan.
  • No duermen las horas que necesitan.
  • Si tienen ansiedad o estrés por algún cambio en su vida, una mudanza, el nacimiento de un hermano, etc.
  • Cuando están muy cansados, también es más probable que tengan pesadillas.

Consejos para evitar las pesadillas en los niños

Niña asustada en la cama porque no puede evitar tener pesadillas.

Tener comodidad en su habitación

Podemos encender una luz quitamiedos para que le aporte algo de luz a la habitación, pero tampoco demasiada. Puede dormir con su peluche o peluches favoritos y esto le aportará seguridad y estabilidad.

Vigilar lo que ven en la televisión y que no la vean una hora antes de dormir

Tenemos que intentar que, una hora antes de irse a la cama, no vean la televisión. Pero si la ve, procuraremos que no sean contenidos violentos o agresivos. Si son dibujos animados, que no sean con muchos colores, para que no exciten su cerebro a la hora de irse a dormir.

Crear rutinas

Es importante que establezcamos unas rutinas todos los días; esto les aporta seguridad y equilibrio. De esta manera, ellos saben qué toca en cada momento del día y no hay nada que llegue por sorpresa. Han de tener el mismo horario para darse el baño, para comer, para lavarse los dientes e irse a dormir todos los días.

Leer un cuento antes de dormir

Es muy importante que introduzcamos la lectura de un cuento adaptado a la edad del niño en el momento antes de dormir, pues esto lo relajará. También podemos hacer relajación con música suave y sonidos de la naturaleza para inducir el sueño en el pequeño y relajarlo.

¿Qué podemos hacer si, a pesar de seguir estos consejos, las pesadillas aparecen?

  • Acudiremos a su habitación y lo calmaremos.
  • Con una voz suave y de forma cariñosa, háblale para que no se asuste todavía más de lo que ya está.
    Madre abrazando a su hijo en la cama después de tener una pesadilla.
  • Dile que ya ha pasado todo y que solo ha sido una pesadilla, que mamá o papá están con él. Cuéntale alguna historia bonita para distraerlo y que se olvide de lo mal que lo ha pasado durante la pesadilla.
  • Cuando el niño tenga la pesadilla, no lo llevaremos a nuestra cama porque, si no, terminará cogiendo esto por costumbre y nos costará volver a corregir esta situación. Lo calmaremos en su habitación, para que vuelva a coger el sueño en su cama.
  • Si todas las noches se repiten las pesadillas, debes consultarlo con el pediatra, porque puede ser que se deban a algún trastorno del sueño o si el niño tiene estrés postraumático. También puede indicar algún problema psicológico derivado del entorno del niño.

Sobre cómo evitar las pesadillas en los niños

Aunque las pesadillas son normales en el desarrollo del niño, sobre todo de los 2 a los 3 años, pueden seguir apareciendo hasta los 6. Pero estas irán desapareciendo conforme el niño vaya creciendo.

Aquí tienes algunos consejos para evitar las pesadillas en los niños y qué hacer si, a pesar de todo, las siguen teniendo. Si el pequeño sigue teniéndolas y lo pasa realmente mal, es importante que se consulte con su pediatra.