5 poemas cortos para niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 8 mayo, 2019
Gladys González · 8 mayo, 2019
La estética y sonoridad que caracteriza a los poemas ha logrado cautivar, durante siglos, a personas de todas las edades.

Declamar poesía en voz alta puede ser una actividad mucho más divertida y entretenida de lo que puedas pensar. Recuerda que, para un niño, tener la oportunidad de dar rienda suelta a su imaginación y jugar con el lenguaje es toda una aventura llena de magia; por ello, conviene animarse a disfrutar de los poemas cortos en familia.

Actualmente, las personas se han sentido atraídas por la poesía en gran medida, dado que se ha incorporado en formatos tanto físicos como digitales que resultan amigables y reconfortantes en el día a día. De esta manera, cualquiera puede disfrutar de este maravilloso arte.

¿Por qué enseñar poesía a los niños?

Existen innumerables razones para que los niños vivan esta maravillosa forma de arte. Una de ellas es radica en el hecho de que declamar poesía en voz alta ayuda a perder el miedo escénico y a disfrutar de una manera creativa. Asimismo, los niños tendrán la oportunidad de conocer el lenguaje desde otra perspectiva.

A través de los versos, los niños conseguirán crear imágenes de todo tipo: bellas, cómicas, trágicas, alegres, tristes y más. Por ende, aprenderán que existe otra manera de pintar paisajes. Descubrirán los giros que ayudan a construir la realidad desde una perspectiva única y, sobre todo, personal. No hay que olvidar que, con la imaginación, todo se puede lograr.

Leer poemas con los niños es muy beneficioso para su desarrollo.

Los niños son un público generoso

El arte de la poesía no está destinado exclusivamente a los amantes de la literatura ni a letrados ilustres

Artistas de la talla de Gabriela Mistral y Pablo Neruda supieron entregar su talento a un público generoso, pero también exigente: los niños. Estos autores se dieron cuenta de que con la poesía puede suceder lo mismo que con la música: la poesía puede ser tan hermosa como sencilla, y no se necesita más que saber leer para poder abrazarla.

En consecuencia, los niños que ya saben leer pueden disfrutar de un buen poema corto tanto como con una adivinanza o un chiste. ¿Acaso olvidamos que los pequeños también se divierten con los versos de una canción cuando los repiten entre risas hasta el cansancio?

La magia detrás de los poemas

El legado de reconocidos poetas nos ha dejado una amplia variedad de poemas infantiles para todos los gustos. Y ojo, los temas no se limitan solo a juegos y animales, pues aunque sean niños muchas veces entienden más de lo que pensamos.

La plaza tiene una torre, por Antonio Machado

La plaza tiene una torre, la torre tiene un balcón, el balcón tiene una dama, la dama una blanca flor. 

Ha pasado un caballero 

-¡quién sabe por qué pasó!- 

y se ha llevado la plaza, con su torre y su balcón, 

con su balcón y su dama, 

su dama y su blanca flor.

Poemas para niños y adultos

El gato, anónimo

El gato sin botas,

de puro y goloso,

amaneció enfermo de un mal doloroso. 

La gata afligida no duda el motivo 

de alguna comida o de un salto furtivo. 

El gato asustado confiesa su culpa: devoró confiado, cinco ratas juntas.

Los nombres árabes para niñas son populares por sus singulares pronunciaciones en la lengua española.

Todo es ronda, por Gabriela Mistral.

Los astros son ronda de niños.

Jugando a la tierra espiar.

Los trigos son talles de niñas.

Jugando a ondular…

ondular.

Los ríos son rondas de niños.

Jugando a encontrarse en el mar.

Las olas son rondas de niñas.

Jugando la tierra a abrazar.

Poema del No, por Gloria Fuentes

No a la tristeza.

No al dolor.

No a la pereza

No a la usura.

No a la envidia.

No a la incultura.

No a la violencia.

No a la injusticia. 

No a la guerra.

Sí a la paz.

Sí a la alegría.

Sí a la amistad.

Las gaviotas, por Julián Alonso

Mira las gaviotas,

volando en el puerto,

con sus alas blancas,

abiertas al viento.

Parecen cometas,

parecen pañuelos.

Son sábanas blancas que van por el cielo.

En resumen

La poesía puede convertirse en una excelente distracción para los niños. Disfrutarán de las rimas que hay en cada poema, independientemente del tema que traten. Entre estas opciones que te ofrecemos, habrá alguno que les resultará más pegadizo que los otros y acabarán recitando de memoria.