5 estrategias para que tu hijo colabore con las tareas de la casa

Eva Maria Rodriguez · 11 agosto, 2016

Cuando los niños son pequeños es fácil que sientan interés por hacer cosas en casa. Aunque, no nos engañemos, para ellos es un juego y, si tienes prisa, que tu hijo quiera ayudarte a hacer la cama o a pasar la mopa solo complica las cosas. Sin embargo, a medida que los niños se hacen mayores, cuando realmente pueden útiles y quitar trabajo de verdad, que un hijo colabore en las tareas de la casa es más complicado. 

De hecho, las tareas domésticas pueden ser una fuente importante de discusión en la familia, especialmente cuando se trata de adolescentes. Es normal que los adolescentes digan, “lo haré más tarde” cuando le pidas que saque la basura o que recoja su cuarto y que pasen las horas y no se haya movido de donde está. Y si te molestas, este comportamiento empeora, es decir, que cuanto más se lo recuerdes menos motivado a ser responsable va a ser.

La clave para todo esto es enseñar a los hijos a ser responsables e independientes por su cuenta. Esto suena a ser algo complicado. Sin embargo, con paciencia, coherencia y firmeza, y también sin gritos ni castigos, se puede conseguir.  A continuación vemos cómo hacerlo.

niña tendiendo la ropa

Asigna tareas específicas antes de tiempo

Llamar a tu hijo para que haga una tarea de repente puede provocar discusiones. Si quieres que tu hijo sea independiente y que aprenda a organizarse tienes que respetar lo que esté haciendo. Interrumpirlo de lo que esté haciendo solo lo pondrá de mal humor, especialmente si lo que le pides no le gusta.

Sin embargo, si le encargas una serie de tareas con una serie de plazos tu hijo podrá tenerlo en cuenta para organizarse y hacerlo. Déjale claras las expectativas sobre esas tareas de antemano y explícale claramente que en casa todo el mundo tiene que colaborar. Plantéale bien claro lo que pasará si no lo hace. En todos los casos, especialmente en el de los adolescentes, funciona como estrategia el establecimiento de un privilegio.

chica adolescente poniendo la lavadora

Permite una cierta flexibilidad

La adolescencia es el momento perfecto para aprender habilidades valiosas para la vida, como la autodisciplina o la organización del tiempo. Ofreciendo un poco de flexibilidad y libertad en torno a las tareas domésticas asignada le das a tu hijo la oportunidad de practicar estas habilidades.

Si le dejas salir después de hacer las tareas que le toquen o le facilitas la clave del Wifi*, por ejemplo, cuando termine lo que le has encomendado tu hijo podrá decidir cuándo hacer las cosas para conseguir lo que desea. De esta manera tu hijo va a aprender a manejar mejor el tiempo y de tomar algunas decisiones por su cuenta.

*Si utilizas la estrategia de la clave del Wifi ten en cuenta que tendrás que cambiar la contraseña del router cada día.

adolescente fregando los cacharros

Establecer un sistema de pago por las tareas realizadas

No es mala idea que tus hijos aprendan que las cosas hay que ganárselas, que nada viene regalado. Por tanto es justo que reciba una gratificación a cambio de su esfuerzo.

Así que, en vez de darle un asignación semanal para sus gastos, es buena idea que se lo gane a cambio de cumplir con sus obligaciones, incluidas las tareas domésticas. Esta es una forma de privilegio, puesto que con su dinero luego podrá hacer lo que le plazca. Y, si no lo tiene, va a haber muchas cosas a las que tenga que renunciar. 

En el caso de los niños más pequeños esto funciona mejor si la gratificación es en forma de punto que ellos puedan canjear por algo que les guste, como un libro o un videojuego. Lo que funciona muy bien es gratificar el tiempo empleado en una tarea por tiempo dedicado a alguna de sus aficiones, como jugar a la consola o ir a un sitio determinado.

chico adolescente cortando el cesped

 

No le des todo lo que pida

Si le compras y le das a tu hijo todo lo que quiere él no se sentirá motivado por hacer lo que le toque, puesto que, al final, siempre conseguirá lo que quiera. Más allá de sus necesidades básicas no deberías consentirle todos sus caprichos ni dejarle que se salgo con la suya siempre.

Colaborar en las tareas domésticas permite a tu hijo aprender muchas habilidades básicas para la vida independiente que le espera el día de mañana. Si le das todo lo que pide le estás haciendo dependiente. Tu hijo tiene que aprender a hacer las cosas no solo porque vaya a conseguir algo a cambio, sino porque algún día tendrá que organizarse y hacerlas fuera de casa.

niño consentido

No distingas entre niños y niñas

Una cosa es que el mayor tenga más responsabilidades que el pequeño por la edad y otra muy diferente es que las niñas tengas más que hacer que los niños o que sus tareas sean diferentes por ser niñas. El día de mañana tanto niños como niñas se van a tener que enfrentar a una vida independiente. Y si quieres que tu hija tenga una vida en pareja basada en la corresponsabilidad tendrás que ofrecerle esa experiencia.

Para ello, empieza por ser justa y equitativa en las tareas asignadas a niños y niñas. Ellos también aprenderán que no por ser hombres están menos capacitados para hacer ciertas cosas. También es buena idea que papá se implique de forma voluntaria y responsable, sin mandarle. Muchos niños, no solo varones, también chicas, no colaboran en casa porque ven que mamá lo hace todo y que es posible librarse.