4 tabúes de la salud femenina

Agetna · 14 octubre, 2017

Existen múltiples tabúes de la salud femenina dificultan hasta el sentir natural de las propias mujeres y su comportamiento ante al mundo.

Aún en pleno siglo XXI hay muchas mujeres que desconocen cómo funciona su cuerpo, o simplemente hacen cosas sin cuestionarse o si quiera estar informadas porque ”es pecado” o ”está mal visto”.

Y es que hay un gran número de mujeres que viven en la ignorancia. Tras el velo del mito, a la sombra de la figura masculina. A menudo, se sienten en conflicto consigo mismas puesto que sus conciencias tratan de rebelarse ante ”lo que es así y punto”, con lo cual se sienten frustradas e incluso buscan auto castigarse por ”lo malas que son”.

Una cosa es lo que dictan los tabúes de la salud femenina que se crearon en diversos períodos históricos de la sociedad humana, y otra muy distinta es la realidad de las cuestiones.

Por fortuna, a través de la educación es posible desmentir todos y cada uno de los tabúes que existen alrededor de la mujer.

Los tabúes de la salud femenina se han diseminado como semillas, y se han arraigado en muchos igual que lo hacen las plantas parásitas a otras plantas. Esto ha creado una gran confusión incluso respecto a lo que implica ser mujer.

A continuación revisaremos los 4 tabúes de la salud femenina más comunes en la vida cotidiana.

”Con los padres no se habla sobre sexo”

Existen miles de tabúes relacionados con el sexo femenino que conviven en la mente de las personas, incluso, con los pensamientos más vanguardistas.

Se dice que entre padres e hijos debe existir confianza para contarse todo y hay que aceptarse tal como se es, pero cuando se educa a las niñas, a muchas, se les construye un velo de misticismo alrededor de su sexualidad y no se habla acerca de “eso”.

En cambio, a los varones se les pregunta cuántas novias tienen y hasta se les da consejos sobre las relaciones sexuales, las mujeres, y cómo deben hacer para conquistarlas.

Es importante normalizar el sexo y tener una buena educación sexual.

La masturbación, el clítoris, la vagina, los senos, las zonas erógenas, el sexo oral, los juguetes sexuales… todos ellos son temas ignorados, de total mudez, dentro de las conversaciones que se tienen con las “florecitas” de la casa.

”La mujer debe ser una ama de casa”

En muchas culturas todavía persiste la arcaica tendencia de que las mujeres deben educarse como madres, amas de casa, buenas esposas y poco más. El hogar es su lugar, su templo, no pertenecen al resto del mundo más que para procrear y cuidar al marido.

No todos los pensamientos, no los de todas las culturas han evolucionado. En muchas parte del mundo todavía se ve a la mujer como un objeto sexual o peor, una sirvienta del sexo masculino.

A pesar de que las mujeres busquen formarse académicamente, trabajen y decidan tener otros roles sociales, el suyo deberá ser, por encima de todos, el de llevar encima las faenas del hogar, los hijos, el esposo, etcétera. Las mujeres solteras no deben buscar conquistas en la calle, se ve mejor que esperen a que su príncipe azul, les toque a la puerta.

”Las mujeres no portan condones en su cartera”

Desde siempre, el condón ha sido un método anticonceptivo que protege a las personas sexualmente activas de contraer las tan temibles ETS. Hombres y mujeres -así lo arrojan los estudios-, son vulnerables a infectarse durante el coito anal, vaginal y también por el sexo oral.

Por otro lado, ambos sexos también son igual de responsables de la concepción de una criatura. Entonces, ¿por qué son los hombres los que deben llevar los condones al encuentro sexual? ¿Por qué no se ve bien que las mujeres compren los preservativos y se procuren una vida sexual saludable?

Aun cuando las mujeres quieran tener relaciones sexuales protegidas y tengan ese derecho, el sexo femenino continúa cediendo a los deseos masculinos (de algunos hombres) del coito sin condón.

”Dar el pecho en público es de mala educación”

Dar el pecho en público denota desvergüenza y es desagradable para quienes presencian el acto, de acuerdo al tabú. Pero amamantar es de las acciones más humanas de la vida. No es algo impúdico, ya sea que se realice dentro de una habitación privada o en plena calle.

Cada bebé y su madre, cuentan con el derecho de recibir y dar el tan preciado alimento a la hora y en sitio necesario. Nadie debería avergonzarse o sentirse ofendido por eso.

Es necesario romper con los tabúes de la salud femenina para progresar como sociedad.

¿Por qué evitar los tabúes de la salud femenina?

Mujer, debes evitar los tabúes que se relacionan con tu salud física, tu sexualidad y tu bienestar emocional porque solo así lograrás verte y que te vean como el ser humano que eres, no como objeto sexual, mujer sumisa, o sexo débil.

Recuerda, es tuyo y solo tuyo el derecho de conocer tu cuerpo y tu sexualidad a fondo, informarte al respecto, disfrutar de todo cuanto la naturaleza te ha dado. No tienes por qué etiquetarte negativamente solo por prejuicios, ignorancia y/o rechazo a tu género.

Si tienes una hija, aun cuando tu educación haya sido distinta, tienes el deber de darle una mejor educación. Una educación libre de tabúes, tal y como está hecha la educación sexual que reciben los hombres. Mientras mejor informada esté una mujer, mejor construida

El embarazo en la adolescencia, la transmisión de las ETS, el rechazo hacia la menstruación, o la sumisión, no pocas veces son consecuencias de una mala información, de tabúes que condicionan la educación sexual femenina y, por lo tanto, la salud física y emocional de muchas mujeres.

Al abandonar los tabúes de la salud femenina, creamos una sociedad mucho más avanzada. El cambio empieza por nosotros mismos.