Amamantar en público, la nueva controversia

Agetna · 3 septiembre, 2016

Amamantar en público, para algunas madres, es tan normal como beber un vaso de agua. Si su hijo necesita alimentarse no hay reparos en saciarlo estén donde estén y delante de quien estén. Muchas ni siquiera echan un ojo a ver si alguien las mira, porque sencillamente nada importa ante la necesidad de brindarle el sustento alimenticio a la criatura que cargan en sus brazos. Sin embargo, para otras madres la idea de amamantar en público es más controversial.

Seas tú de un grupo o de otro, en Eres Mamá te traemos algunos consejos.

¿Por qué no amamantar en público?

Durante los 6 primeros meses de vida la leche materna es un alimento insustituible. El niño necesita recibir de su madre primero el calostro y luego la leche que lo provee de nutrientes y lo inmuniza contra los virus y enfermedades a los que está expuesto. Un pequeño requiere alimentarse cada 3 horas como promedio y dormir las siestas que le siguen a esos momentos. De ahí que la calle no sea un lugar ideal para que mamá dé el pecho ni para que él repose, porque ninguno de los dos, en medio de la muchedumbre, puede sentirse cómodo ni tranquilo.

El exterior está invadido por patógenos de todo tipo que encuentran en el niño una víctima idónea para infectar. Por eso no se recomienda que los bebés salgan de sus hogares a no ser cuando sea sumamente necesario.

Aunque claro, esto se puede evitar en algunas ocasiones y en otras no, por ello, si no puedes evitarlo, mira los siguientes consejos.

mujer amamantando a su hijo

¿Por qué amamantar en público?

El acto de amamantar es natural. Todos los mamíferos alimentan a sus crías de esta manera y los humanos, aun cuando mucho se diferencian de las restantes especies, siguen perteneciendo al mundo animal. No hay que sentir vergüenza de una de las cualidades más sublimes que dio la propia naturaleza.

Es por eso que, estimada lectora, nosotras te recomendamos que intentes no sacar a tu bebé de casa si no es sumamente necesario, pero, si no puedes evitarlo y tienes que ir con él a la calle no dudes, ni por un instante, de alimentarlo cuando él te lo pida. Que no te frene ni el pudor ni lo que otros puedan pensar. Para ello, ten en cuenta estas consideraciones:

  • Busca lugares discretos en donde dar el pecho. Un rinconcito que no sea muy concurrido y puedas estar lo más tranquila posible
Amamantar en público es una necesidad

  • Si te da mucha vergüenza opta por taparte con un paño o acerca a tu hijo lo más posible antes de sacar el pecho y haz lo mismo cuando él termine de mamar ¡Ah! nunca mantengas a tu hijo cubierto mientras estés lactando. Recuerda que la lactancia materna es un ejercicio de amor, un lazo de unión entre las partes, y esta relación tiende a afianzarse cuando madre e hijo pueden verse entre sí
  • Usa camisetas diseñadas especialmente para lactar o una blusa cómoda que te dé la posibilidad de sacar el pecho sin tener que descubrirte por completo. Una blusa escotada también puede ser una prenda que sirva para cumplir dos funciones: la de hacerte lucir bella y la de facilitarte la tarea de sacar el pecho sin tener que levantarte la blusa desde la cintura
  • Libera tu mente y relájatate lo más posible intentando hacer caso omiso a las miradas inquisidoras de los retrógrados. Ten presente que para que te baje la leche necesitas que tu cerebro libere suficiente oxitocina: “la hormona de la lactancia”. Recuerda también que a través de la leche materna tu hijo puede percibir tu estado emocional. Si estás impaciente, cohibida, nerviosa o incómoda le trasmitirás eso mismo y harás que él se ponga nervioso y comience a llorar.