3 conductas de tu hijo que esconden su inseguridad

En ocasiones, la inseguridad se disfraza de pereza o de agresividad, y hemos de saber reconocerla para ayudar a los niños a desarrollar la confianza en sí mismos.
3 conductas de tu hijo que esconden su inseguridad
Elena Sanz Martín

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 06 Enero, 2021.

Última actualización: 06 Enero, 2021

Los niños son seres humanos y, como tal, cada uno de ellos presenta su propia personalidad. Esto hace que muchas veces el modo en el que los menores expresan sus emociones no sea el esperado o no resulte del todo claro para los adultos. Para criar y acompañar a un niño es importante conocerle en profundidad y saber descifrar sus llamadas de auxilio. Por eso, queremos señalarte algunas conductas de tu hijo que esconden su inseguridad.

No podemos esperar que un infante, e incluso un adolescente, sea capaz de identificar claramente sus estados internos y expresarlos. Esta es una tarea que incluso a los adultos nos resulta complicada y requiere práctica y trabajo personal. Educar a nuestros hijos en inteligencia emocional puede ayudarles enormemente a relacionarse con sus emociones. Pero, aun así, la guía de sus adultos de referencia resulta imprescindible.

Niña insegura sentada en el césped.

Conductas de tu hijo que esconden su inseguridad

Procrastinar

A partir de los 12 años, aproximadamente, la exigencia académica a la que son sometidos los jóvenes se eleva de forma considerable: tareas escolares, exámenes y trabajos pasan a ocupar gran parte de su tiempo cada día.

Ante esta situación, muchos menores comienzan a procrastinar, es decir, a evadir sus responsabilidades, dejándolo todo para última hora y dedicando su tiempo a actividades de ocio poco productivas.

Generalmente, esto tiene repercusiones negativas en sus resultados académicos, aunque hay niños que incluso con este hábito logran obtener buenas calificaciones.

De cualquier modo, los padres pueden pensar que se trata de pereza, desinterés o falta de responsabilidad por parte del chico, cuando en realidad muchas veces el origen de esta tendencia es la inseguridad.

El menor que procrastina puede sentirse incapaz de afrontar la tarea. Puede percibir que sus habilidades no son suficientes para hacer frente a la exigencia y, ante el miedo a fracasar, va posponiendo el momento de abordarla.

Rechazar nuevas actividades

Algunos niños son abiertos, extrovertidos y aventureros, disfrutan probando diferentes actividades y se sienten mejor en entornos estimulantes. Otros pequeños no requieren tanta energía del exterior y prefieren invertir su tiempo en actividades más tranquilas y solitarias. Sin embargo, es fácil llegar a confundir cuándo un niño simplemente es introvertido y cuándo se siente inseguro.

Muchas veces, cuando un menor rechaza realizar actividades y planes, no es por falta de interés, porque no le guste o no le apetezca la idea. Puede que su inseguridad, sus temores y su baja autoestima le estén frenando y limitando, es decir, le estén impidiendo vivir como le gustaría.

Apuntarse a una actividad extraescolar, ir a un campamento o dormir en casa de un amigo son situaciones que, tal vez, el niño desearía experimentar pero no se atreve. Si esto sucede, es posible que no exprese abiertamente su temor y sencillamente diga que no le apetece. Por ello, es necesario mantener una comunicación abierta y frecuente con nuestros hijos.

Problemas de comportamiento

De entre las conductas de tu hijo que esconden su inseguridad, esta es una de las más frecuentes y de las menos comprendidas. Son muchos los niños que exhiben problemas de comportamiento, bien sea en el hogar o en la escuela.

Algunas conductas de tu hijo esconden su inseguridad.

Desobediencia, agresividad y hostilidad con padres, maestros o compañeros son actitudes que esconden, muchas veces, inseguridad. Bien sea respecto a uno mismo o respecto al amor y el apoyo de los adultos.

Los niños y jóvenes que actúan de este modo están lanzando una llamada de atención, una petición de ayuda. En su mundo emocional están sucediendo eventos que no saben afrontar y lo exteriorizan de un modo que resulta disruptivo y molesto para los adultos.

¿Cómo actuar ante las conductas de tu hijo que esconden su inseguridad?

Educar es, ante todo, un proceso de acompañamiento en el que deben primar el respeto y la aceptación incondicional. Antes de juzgar a tu hijo o etiquetarlo como problemático, perezoso o poco sociable, trata de analizar más en profundidad. Si todos vamos al fondo de la cuestión, encontraremos miedos, dudas, fobias y falta de confianza en uno mismo y en los demás.

La inseguridad es un enorme lastre que impide a los niños desarrollarse plenamente y alcanzar todo su potencial. Por ello, tratemos de estar atentos ante estas señales veladas y proporcionémosles la ayuda que necesiten en cada momento. La confianza en uno mismo es uno de los pilares de la felicidad.

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Graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid en el año 2015, con itinerario en psicología clínica. Máster en Psicología Clínica y de la Saludy Máster en Psicoterapia Cognitivo-Conductual por el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP). Ha realizado formación complementaria en Terapia Familiar y en Abordaje de las Adicciones en la mujer (Fundación Instituto Spiral - Madrid). Con gran vocación y pasión por su profesión, trabaja como psicóloga autónoma desde el año 2018 en Valladolid y continúa formándose para poder acercar a las personas los conocimientos y recursos que la psicología proporciona para lograr una mayor calidad de vida. Número de colegiada: P-02328.