Cómo ayudar a los niños a gestionar el estrés de las tareas escolares

10 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Una buena rutina y organización, y un entorno adecuado resultan claves para los más pequeños a la hora de enfrentarse a las tareas escolares.

En muchos hogares, las tareas escolares pueden llegar a generar situaciones realmente tensas. Después de un día agotador, tanto los padres como lo niños se sienten cansados; llega el momento de ponerse con los deberes y empiezan los enfados y las peleas.  Saber establecer un horario o rutina dedicado a las tareas escolares resulta complicado. No te rindas y continúa leyendo para descubrir cómo manejar el estrés de las tareas escolares.

Crea el entorno adecuado

Una mesa despejada con espacio suficiente para que los niños puedan extender su material escolar y una habitación luminosa son los requisitos básicos para establecer el entorno más adecuado para hacer las tareas escolares. No tienen por qué recluirse en una habitación a solas. De hecho, los niños pequeños trabajan mejor en un ambiente familiar como, por ejemplo, la cocina.

Por último, resulta igual de importante saber reducir las posibles distracciones: busca un lugar tranquilo y evita claras distracciones como la televisión o los teléfonos móviles.

Busca el mejor momento

Encontrar el momento adecuado suele ser la parte más complicada. Algunos niños rinden mejor si realizan un descanso o un pequeño tiempo de ocio antes de ponerse con las tareas escolares. Por otra parte, algunos niños prefieren ponerse después de comer o una vez que llegan de clases, y se esfuerzan para poder disfrutar del resto de la tarde el mayor tiempo posible.Niña en su habitación estudiando sin estrés por las tareas escolares.

No importa en qué momento se ponen los niños a hacer las tareas escolares, lo importante es que establezcan una rutina diaria, la cual, de acuerdo a la psicóloga Annie de Acevedo, debe establecerse de acuerdo a la cantidad de tareas que tengan los niños.

La organización es la clave para gestionar el estrés de las tareas escolares

Es posible que, en la mayoría de las ocasiones, los niños se sientan desbordados porque no saben cómo gestionar la carga de las tareas escolares. En este punto, la ayuda de los adultos es fundamental. Saber dividir las tareas y planificarlas en el orden más adecuado o utilizar el material correctamente son algunas ideas básicas que los niños deben aprender desde el principio del curso escolar.

Recurrir a la ayuda de agendas, planificadores o incluso aplicaciones diseñadas para ello son algunas de las herramientas de planificación esenciales, especialmente para los más mayores.

Afrontar los desafíos en vez de evitarlos

Resulta frustrante enfrentarse a una actividad que no sabes cómo hacerla, especialmente para los más pequeños, los cuales aún no han podido desarrollar habilidades resolutivas. Como adultos, debemos ayudar a los niños a desarrollar un pensamiento positivo frente a los desafíos.

Una buena forma para que los niños empiecen a afrontar los desafíos poco a poco consiste en clasificar las tareas escolares según su dificultad. Por un lado, pueden empezar con las tareas más fáciles para ir ganando confianza cuando se pongan con las más difíciles. O ponerse primero con las más complejas y seguir con las más fáciles cuando se encuentren más cansados.Madre e hijo haciendo las tareas escolares en el salón.

Alentar a los niños les ayuda a manejar el estrés de las tareas escolares

Puedes ayudar a los niños a gestionar el estrés de las tareas escolares apoyándoles, tanto en el momento en que estén realizando las tareas como ayudándolos en la organización, a establecer el entorno adecuado para el estudio, etc.

Esto significa también que hay que dejar que sean ellos mismos los que acaben realizando la tarea. Hay que dejarles ‘fallar’, lo cual puede resultar, en realidad, bastante beneficioso para su aprendizaje.

¿Qué papel juegan los padres en las tareas escolares?

Para Annie de Acevedo, la ayuda y supervisión de los padres es crucial. Es indudable que los niños muestran más interés en el aprendizaje si sus padres se implican y los apoyan en las tareas escolares. Gracias a esta motivación, los niños tendrán un mayor rendimiento escolar y aprenderán a desarrollar buenos hábitos de estudio que fomentarán su sentido de la responsabilidad.

«Usted no tiene que ser un experto en educación para apoyar a sus hijos con las tareas. Lo que sí tiene que hacer es organizar un sitio de estudio que sea cómodo, con buena luz, y tener horarios regulares para hacer las tareas».

-Annie de Acevedo-

  • De Acevedo, A. (2008). La buena crianza. Pautas y reflexiones sobre como criar con responsabilidad y alegría. Editorial Norma. Colombia: Bogotá.