Yoga en el aula: claves y beneficios

09 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la instructora fitness y yoga Eva Maria Rodriguez Diego
Practicar yoga en el aula tiene muchos beneficios tanto para los alumnos como para los profesores. Los analizamos a continuación.

La práctica del yoga tiene muchos beneficios para la salud física y mental que se han comprobado científicamente, tanto para niños como para adultos. Ahora bien, ¿qué beneficios puede tener implementar la práctica del yoga en el aula?

Para empezar, es importante tener en cuenta que diferentes investigaciones han encontrado que el yoga en el aula podría tener muchos beneficios para los niños. En primer lugar, el beneficio que puede parecer más evidente tiene que ver con el bienestar.

Además, practicar yoga en el colegio también puede ayudar a que los niños mejoren sus calificaciones. Por otra parte, los maestros también pueden beneficiarse de esta práctica.

Niños practicando yoga en el aula.

Beneficios del yoga en el aula

Se ha demostrado que el yoga en entornos escolares beneficia tanto a los niños como a los adolescentes. Por ejemplo, el yoga en el aula no solo favorece procesos relacionados con la autoestima y la confianza, sino que también ayuda a regular el estrés y a mejorar la concentración. Esto tiene implicaciones muy positivas en el proceso de aprendizaje.

Concretamente, los principales beneficios que tiene para los niños la práctica del yoga en el aula son los siguientes:

  • Reduce el estrés y la ansiedad. El deseo de superación y de mostrar su valía, sumado a la presión ejercida por su entorno, hace que los niños estén muy estresados. El yoga ayuda a detener el discurso mental y a vivir el momento de forma plena, a reducir el estrés y la ansiedad, así como a recuperar la tranquilidad.
  • Mejora de la memoria y de la capacidad de atención. El yoga ayuda a mejorar la función de la memoria tanto en adultos como en niños. También ayuda a mejorar la capacidad de atención y el enfoque de los niños.
  • Mejora del rendimiento académico. Al estar más tranquilos y más centrados, con el estrés bajo control, los pequeños tienen la oportunidad de dedicar más recursos a los estudios, lo que mejora  significativamente su rendimiento académico.
  • Vida más activa. Los niños pasan mucho tiempo sentados en el aula, por lo que practicar yoga les ayuda a romper ese ciclo de sedentarismo y a adquirir hábitos saludables.
  • Mejora de la postura. Uno de los problemas de estar mucho tiempo sentados en asientos no ergonómicos es que es fácil tener malas posturas. La práctica del yoga ayuda a los más pequeños a adquirir posturas saludables.
  • Aprendizaje de técnicas de respiración. La respiración es vital para la vida. Las técnicas de respiración, por sí mismas, ayudan a los niños a tomar el control. También les ayudan a relajarse y a oxigenar el cerebro.
  • Promoción de la atención plena. La atención plena consiste en saber estar en el presente. Esto ayuda a centrarse en lo que se está haciendo y a valorar las cualidades y oportunidades que se tienen en cada momento. Con ello, se reducen el estrés y la ansiedad. Aprender estas técnicas ofrece a los maestros la oportunidad de ayudar a un niño que tenga un mal momento o calmar a la clase en una situación de alteración grupal.
  • Mejora el autocontrol. En las aulas muchos problemas que surgen se deben a problemas de autocontrol de los niños. Enseñarles técnicas de yoga ayuda a los maestros a mantener el orden y a los niños a mejorar su actitud y sus relaciones. De hecho, a medida que los chicos avancen en su práctica del yoga, tendrán más control sobre sí mismos.
    Profesor con sus alumnos haciendo yoga en el aula.
  • Mejora de las habilidades de afrontamiento. Los niños se enfrentan a multitud de situaciones estresantes y la práctica del yoga les enseña a afrontar y manejar correctamente el estrés.
  • Mejora del sistema inmunitario. La práctica regular del yoga mejora la inmunidad, lo que les ayuda a estar más preparados ante diferentes enfermedades.
  • Mejora de la calidad de sueño. Los niños necesitan dormir mucho y dormir bien. Esto se debe a que, al promocionar una vida más tranquila, están más relajados a la hora de irse a dormir. Esto ayuda no solo a que se metan en la cama antes, sino a dormir mucho mejor.

Los maestros también se benefician

Asimismo, la práctica del yoga en el aula también tiene muchos beneficios para los profesores. Por una parte, si los alumnos están más tranquilos y atentos, los profesores pueden realizar mejor su trabajo. Esto les ayudará a sentirse más autorrealizados y comprometidos con su labor.

Por otra parte, los profesores que hacen yoga con sus alumnos estrechan lazos con ellos. Eso facilita la creación de un clima de mayor confianza. Además, los maestros pueden obtener los mismos beneficios físicos y emocionales que los niños.

Ahora que ya conoces los múltiples beneficios que proporciona el yoga en el aula, ¿a qué esperas para llevarlo a cabo con tus alumnos?

  • Butzer, B., & Lynn, L. (2018). Seven Ways That Yoga Is Good for Schools. Greater Good: The Science of a Meaningful Life. Disponible el https://greatergood.berkeley.edu/article/item/seven_ways_that_yoga_is_good_for_schools
  • Ferreira-Vorkapic, C., Feitoza, J., Marchioro, M., Simões, J., Kozasa, E., & Telles, S. (2015). Are There Benefits from Teaching Yoga at Schools? A Systematic Review of Randomized Control Trials of Yoga-Based Interventions. Evidence-Based Complementary And Alternative Medicine2015, 1-17. doi: 10.1155/2015/345835
  • Serwacki, M., & Cook-Cottone, C. (2012). Yoga in the Schools: A Systematic Review of the Literature. International Journal Of Yoga Therapy22(1), 101-110. doi: 10.17761/ijyt.22.1.7716244t75u4l702