Cómo viajar en avión con niños

Adrianazul · 14 junio, 2017

 

Llegaron las vacaciones y la familia entera se encuentra a punto de emprender su anhelado viaje, uno que comienza en el aeropuerto. Serán unas 15 horas de vuelo más las escalas, suena soportable para cualquier adolescente y adulto pero, ¿qué pasa si tienes que volar con niños? Te estarás preguntando ¿cómo viajar en avión con niños? ¿cómo mantenerlos contentos? ¿cómo hacer de esto una grata experiencia para el niño?

Primero que nada muéstrale las maravillas de volar ya que ciertamente es divertido; de hecho volar es alucinante. Recuerda que tus hijos no van de viaje de negocios, así que estarán muy emocionados de volar por el cielo.

Para introducirlos en este mundo, Gareth Williams, director general de Skyscanner recomienda: “No olvides que volar era antaño maravilloso. Para ellos, aún lo es, así que enséñales las casitas, las nubes, el sol que se pone… Si te dejan, haz que visiten la cabina del piloto”. Incluso a los adultos les gusta. Puede que tu hijo decida ser piloto, cosa que está bien, hasta que decida que quiere ser otra cosa.

No te olvides de cosas esenciales al momento de abordar el avión, como bolsas para vomitar, aunque generalmente en el avión siempre hay, es mejor estar prevenido ya que las probabilidades de vomitar son más altas en niños.

Cuando las cosas se pongan difíciles y lo que pongas en práctica para tranquilizar al niño no surja efecto asegúrate de traer por ejemplo su osito favorito o juguete especial y ten siempre uno de repuesto, pues hay el riesgo de que el querido compañero se pierda y se desate un drama. Así que cuando le compres un peluche, compra uno extra para cuando vayan de viaje, y si ocurre lo peor, entonces sustituye el olvidado por el nuevo.

Intenta que el itinerario del vuelo en avión sea amigable

Siempre que sea posible, vuela en horas normales, es decir, cuando sea más posible que los niños se duerman. Tómense un respiro en los aeropuertos cada vez que puedan, esto puede parecer un poco fuera de lugar, pero tiene mucho sentido.

Muchas personas acostumbradas a viajar en avión con niños dicen que a sus hijos les va mejor cuando hacen varios vuelos en tránsito que uno solo muy largo. Los niños tienen tiempo de moverse, correr o saltar en los aeropuertos, cosa que a bordo no se les permite.

Siempre es muy recomendable que los más pequeños vayan al baño antes del despegue. Por supuesto, como sucede con la mayoría de consejos para niños, es más fácil decirlos que hacerlos. El “no me hace falta” que hace poco el niño había dicho se convierte en un “tengo que ir ya” en cuestión de minutos.

También es mejor que no beban mucho líquido o no pararán de ir al baño en todo el vuelo, molestando a la vez a la persona del asiento del pasillo.

Toma tus previsiones para viajar cómoda

Intenta llevar contigo algún artefacto electrónico como una Tablet o un iPad con juegos y videos precargados  para mantenerlos entretenidos. Esto ayuda mucho en los vuelos largos y no temas por si tu hijo acaba siendo adicto a los aparatos electrónicos.

Solo es una estrategia debido al vuelo. Deja que se entretenga con algo que le interese; ya en casa le limitarás el tiempo que puede pasar frente al ordenador o jugando a juegos.

No olvides que un niño hambriento se hará notar por más acondicionado y cómodo que se sienta durante el vuelo. Así que hasta que no sirvan la comida de abordo, dale algún bocadillo que previamente has guardado y si es un favorito del niño mejor, la situación es especial y lo amerita.

La vestimenta es algo de cuidado, vigilar que estén cómodos también lo es. Un niño vestido de forma poco práctica o adecuada a la situación será un niño infeliz.

Cuando se anda de viaje en avión es muy fácil pasar del frío al calor es cuestión de minutos por lo tanto, asegúrate de que va vestido con ropa cómoda, toma una muda extra de ropa y un sueter y tenlos a la mano por si hace mucho frío. Recuerda que si no la usas puede hacer las veces de almohada cuando decidan dormirse.

Las gotas para el oído también son una apuesta segura para contrarrestar la presión debido al cambio de altitud.

Esto es muy importante y como madre lo debes tener en cuenta: No te olvides cuidar de ti. Mientras inviertes todos tus esfuerzos en gestionar el mejor comportamiento de tus hijos durante el viaje y vuelos, no te olvides de ti. Si tú estás bien, todo irá bien.

Trata de estar firme y en control todo el tiempo hasta que ya hayan llegado al sitio y puedas descansar con confianza. Si estás en buena forma serás mucho más capaz de soportar las pruebas inevitables a las que tus hijos te someterán durante el vuelo.