El uso de pantallas “touch” altera el sueño de tu hijo

Adrianazul · 1 junio, 2017

Los niños que están mucho tiempo jugando con teléfonos inteligentes o tablets pierden sueño en función de las horas de entretenimiento que pasan frente a la pantalla touch cada día, según un estudio británico que estudia patrones de sueño en bebés.

No hay que olvidar que estos aparatos más allá de ser una distracción tienen otros efectos en los bebés. Investigaciones afirman que desincentivan la curiosidad, los lazos afectivos y el asombro por el mundo que les rodea y todo esto deprime a un niño con facilidad y sin poder notarlo.

Cada hora que los niños pasan jugando con las pantallas táctiles está vinculado a representar 15 minutos menos de sueño, es decir duermen menos en las noches, pero más durante el día, evidenciando un desorden del sueño normal, señalan los investigadores de Birkbeck, Universidad de Londres.

No hay que negar que con respecto a la tecnología siempre se accede tanto sus a bondades como a sus efectos nocivos. En cuanto al uso de dispositivos como teléfonos inteligentes o tablets, sus aportes positivos son innegables, aunque paradójicamente también alejan al niño de la interacción con otros.

Tanta tecnología puede distraer

En relación con los bebés específicamente se han despertado numerosas críticas sobre el embelesamiento que causan a los niños. Preocupa ver cómo dejan de lado el universo de la imaginación y cómo pierden la capacidad de admiración que sin duda es el regalo más hermoso de la niñez.

Los dispositivos táctiles son el mejor pretexto para evadir o evitar la interacción con otros y en un niño estos efectos son mayores ya que pierden la concentración con mucha facilidad. El uso exacerbado de estos aparatos desinhibirá las habilidades sociales de los niños

Cuando un niño utiliza un dispositivo, su cerebro libera dopamina, la misma hormona de satisfacción que libera una persona adulta. Los niños se vuelven adictos desde temprano a esta sensación, que lamentablemente no encuentran en los estímulos cotidianos.

El uso de pantallas táctiles tienen sus ventajas y desventajas

En la otra cara de la misma moneda, los niños que juegan con dispositivos táctiles desarrollan con facilidad habilidades motoras finas desde temprana edad sostienen los expertos, quienes para su investigación interrogaron a 715 padres con hijos menores de tres años.

Las preguntas planteadas por los investigadores a los padres fueron sobre la frecuencia con que sus hijos jugaban con un teléfono inteligente o tableta y los patrones de sueño que sus hijos tenían, las respuestas sorprendieron a los especialistas de Birkbeck.

La información proporcionada por los padres voluntarios mostró que un 75% de los niños utiliza una pantalla táctil a diario, con un 51% de ellos con entre seis y 11 meses de edad, pero el porcentaje se elevó a 92%  entre los pequeños de entre 25 y 36 meses.

En general, los niños durmieron alrededor de 15 minutos menos por cada hora de uso de la pantalla táctil, según los investigadores, y a su vez sugieren que los padres tienen que poner límites a la duración para este tipo de entretenimiento, a fin de evitar que pierdan tiempo del vital sueño entre otras cosas.

Los investigadores afirman que cada minuto cuenta cuando se trata de asuntos del desarrollo de los niños, las horas de sueño son vitales en este  sin olvidar que una parte importante de él se obtiene a través del descanso por medio del sueño.

Pantallas “espanta sueño”

El uso de dispositivos táctiles, sobre todo antes de dormir, reduce la presencia de melatonina la cual resulta esencial para conciliar el sueño. Esto es considerado un desestabilizador del reloj biológico, más aún en niños.

Los resultados de este estudio no son definitivos, pero los responsables aseguran que es una señal más que sugiere que las pantallas táctiles tienen alguna relación con problemas de sueño durante la primera infancia entre otros muchos efectos.

Aunque un niño usando un dispositivo parece concentrado, en realidad está comprobado que los distrae permanentemente, pierden interés en lo que ocurre a su alrededor; también se retrae su curiosidad. La utilización de dispositivos les arrebata la capacidad de atención, imprescindible para el aprendizaje.

La mejor apuesta es seguir reglas claras e inflexibles sobre la cantidad de tiempo que los niños pequeños deben pasar frente a las pantallas, asegura el especialista, de manera particular que eviten utilizarlas antes de la hora de irse a dormir.