Trucos para almacenar la leche materna

Naí Botello 28 marzo, 2018
¿Quieres aprender trucos útiles para almacenar la leche materna de forma correcta? A continuación, responderemos las inquietudes que suelen aparecer a la hora de conservar el alimento principal de los bebés.

Conocer trucos para almacenar la leche materna de forma correcta es de suma importancia para las madres que no puedan darles de tomar directamente del pecho a sus hijos. Esto puede deberse a las diferentes ocupaciones en el día a día o a otros inconvenientes. En cualquiera de los casos, esta es una muy buena alternativa.

Como sin duda la leche materna es el mejor y más completo alimento para los niños, guardarla permitirá que la madre no tenga que sustituir la lactancia natural por la fórmula. A continuación te daremos tips para que la almacenes correctamente; verás lo práctico y fácil que resulta. 

Trucos para almacenar la leche materna

Lo primero que debes saber es cuándo extraer la leche haciendo uso de la bomba. Luego, repasaremos dónde la debes depositar, por cuánto tiempo se mantiene en buen estado, a qué temperaturas debe almacenarse y cómo debes calentarla para que la tome el bebé.

¿Cuándo debes extraer la leche haciendo uso de la bomba?

Existen tres tipos de bombas para extraer la leche materna: la bomba eléctrica, la que usa pilas y la manual. Las tres cumplen muy bien su función; la diferencia radicará en la rapidez con la que extraigan la leche y, posiblemente, la fuerza de la succión, gracias a la cual puedes sentir menos molestia en tus pezones.

Con respecto al tiempo, hay varios momentos que resultan ideales para extraer la leche haciendo uso de la bomba. Lo mejor es hacerlo una hora después de que el bebé coma o, si ya conoces las cantidades de leche que consume, realizarlo simultáneamente mientras toma de uno de tus pechos.

Esta acción toma el mismo tiempo que tardas amamantando al bebé: cerca de 10 a 15 minutos. Puedes hacerlo las veces que consideres necesarias para tener un buen almacén de leche.

Puedes usar el extractor y luego seguir estos trucos para almacenar la leche materna.

Si tienes dudas con respecto a la cantidad que puedes extraer, es importante que sepas que, cuanto más utilices la bomba, más leche generarás gracias a los estímulos de tu organismo. Recuerda que esta condición también depende de la cantidad de agua que tomes y de cómo de buena sea tu alimentación.

¿Dónde depositar la leche?

Los especialistas recomiendan utilizar envases de vidrios previamente esterilizados y con tapas herméticas. En caso de utilizar envases plásticos o las muy populares bolsas de almacenamientos para la bomba, verifica que estén certificadas para depositar alimentos y que hayan pasado las pruebas antiderrame. 

Como consejo práctico, guarda en las botellas, envases o bolsas la cantidad justa de onzas que consume tu bebé en cada toma. Así no tendrás que desechar el sobrante.

¿Por cuánto tiempo se mantiene la leche en buen estado y a qué temperaturas?

Como parte final de estos trucos para almacenar la leche materna, veremos el punto del tiempo y la temperatura. El tiempo de conservación de la leche varía según la temperatura a la que se almacena. En temperatura ambiente y en un lugar fresco puede durar 6 horas; en el refrigerador, 24 horas. Si deseas congelarla, en cambio, es posible que se mantenga en buen estado por tres semanas o más.

Sin importar el tiempo por el que haya sido almacenada la leche, siempre se debe revisar antes de administrarla al bebé. Lo ideal es probarla, olerla y examinar su color.

Para mayor seguridad, acostumbra a etiquetar los envases en los que almacenas la leche colocando fecha y hora. Así podrás llevar un registro más exacto del tiempo que lleva ésta en depósito.

Los trucos para almacenar la leche materna permiten no reemplazarla por la de fórmula cuando la madre no está.

¿Cómo se debe calentar la leche?

Si la congelaste, debes ponerla en el refrigerador 24 horas antes de utilizarla, esto permitirá que gradualmente retome su estado líquido. Si no puedes esperar, entonces debes colocar el envase con la leche en agua tibia, nunca caliente, y agitarla poco a poco hasta conseguir que se vuelva acuosa.

El mismo procedimiento aplica si deseas calentar la leche. Debes sumergir el biberón en agua tibia, lo que también se conoce como “baño de María“; cuando consideres que la temperatura es óptima, retíralo del fuego y, como siempre, pruébala para confirmar que la temperatura no quemará la delicada boca del bebé.

“Un consejo: guarda en las botellas, envases o bolsas la cantidad justa de onzas que consume tu bebé en cada toma. Así, no tendrás que desechar el sobrante”

Ya puedes ver que no es nada complicado si aplicas estos trucos para almacenar la leche materna. Son pasos sencillos, tanto para la extracción como para administrar el producto al bebe. Recuerda que la leche materna proporciona las mejores vitaminas, anticuerpos y defensas que su cuerpo necesita para crecer sano.

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