The Walt Disney Company y su repercusión sobre el cine infantil

Francisco María García 28 diciembre, 2017
En el inicio de la animación en el cine, hay un nombre propio: Walt Disney. Te contamos cuándo surgió esta compañía y su evolución a lo largo de los años.

El inicio de la pantalla grande fue asunto de adultos. Pero en 1932 un visionario quiso cambiar la historia con la creación de películas animadas a color dirigidas a todas las audiencias. Todo comenzó con Flowers and Trees, Goofy y, por supuesto, Walt Disney.

Quizás Pixar domine el arte de la innovación de la animación infantil actual. Pero quien definió la creación y los cánones de las películas para niños fue Disney. Largometrajes como Blancanieves y los siete enanitos o Pinocho fueron la vanguardia de un fenómeno que definió nuestra cultura.

Ahora llevar a los más pequeños del hogar al cine es tradición familiar. Pero veamos cómo inició todo este movimiento que permitió la supervivencia de la literatura para niños. Los clásicos cuentos nunca habrían sido suficientes.

Tres épocas de Disney que definieron el cine infantil

1934 – 1943: en este periodo se lanzaron 4 películas que forjaron el inicio del cine para niños. Además de las primeras apariciones de Blancanieves y Pinocho, Dumbo y Bambi fueron proyectadas antes de iniciar la Segunda Guerra Mundial.

Pinocho fue una de las primeras películas de Disney.

1954 – 1973: la creación del primer Disneyland potenció aún más la realización de películas adaptadas a la población más pequeña. Clásicos como La Bella Durmiente, El Libro de la Selva y la primera película infantil de acción real: Mary Poppins.

1980 – 2000: en esta etapa se logró la masificación de los contenidos infantiles en el cine. Grandes lanzamientos como La Sirenita y La Bella y la Bestia fueron éxitos de taquilla seguros. Entre tanto, Aladdín y El Rey León establecieron nuevos parámetros de animación infantil a mitad de los años 90.

Un mensaje para los pequeños de la casa

Antes de 1930, las películas animadas tenían imágenes y diálogos dirigidos para un público más adulto. La ironía y los chistes moderadamente subidos de tono le daban sentido al formato de animación. Walt Disney prácticamente democratizó el cine infantil.

En este sentido, las películas infantiles fueron la continuación de la literatura dirigida a los niños en el pasado. Por eso, los diálogos se centraron y aun se centran en la transmisión de un mensaje de crecimiento para los más pequeños.

Y de hecho, en las películas de Disney se pueden presenciar los subgéneros de la literatura infantil: fantasía, mitos, fábulas, leyendas, cuentos de hadas, ciencia ficción y romance.

En la actualidad, los diferentes recursos de la comedia se emplean con una acogida esplendida. Los niños entienden el sentido de comentarios jocosos complejos.

Valores que promueven las películas de Disney

Es obvio que cada película de la marca se enfoca en la exaltación y aprendizaje de algún valor. Ya era así desde los primeros largometrajes: en Pinocho se exaltaban las bondades de ser sincero, y en La Bella y la Bestia el problema de la superficialidad en torno a la belleza física.

La compañía de Mickey incluso logró adaptar obras literarias históricas a la gran pantalla. Es el caso de lo que ocurrió por ejemplo, con Hércules o El Jorobado de Notre Dame. Esta última es una adaptación de Nuestra Señora de París, escrita por nada menos que el propio Victo Hugo.

En Buscando a Nemo, en unión con Pixar, la fuerza de voluntad y la perseverancia son los temas centrales. Con respecto a El Rey León se tocaron temas tan complejos como el liderazgo positivo y el valor de la diversidad. Ya con el pequeño robot Wall-e se trató de concienciar en materia de ecologismo.

Buscando a Nemo es una película de Disney que trata el valor de la familia.

Lo malo, lo bueno y los derechos

Con el tiempo, los temas de las películas de Disney buscan adaptarse a nuestros tiempos, así como también sus animaciones. Pero a nivel de estructuras, los personajes de cada largometraje presentan dos modelos: el mal proceder y el buen proceder. De esta forma, el desarrollo de la moral desde la infancia es quizás el punto fuerte de la empresa.

Y cada año vemos nuevas dinámicas adaptadas a las realidades del presente. Esto se pudo apreciar en el remake de la película La Bella y la Bestia. Allí vimos al primer personaje LGBTI en una película infantil. Este era Le Fou, el asistente del cruel Gastón.

Moral, derechos y valores siguen siendo el corazón de la obra de Walt Disney. En la actualidad conocemos otras empresas como Pixar que están llevando la animación a otro nivel gráfico. Pero nada hubiese ocurrido sin la ayuda de nuestro buen Mickey Mouse y su visionario creador.

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