Tengo autismo y puedo aprender

30 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
El autismo es una condición que afecta a la interacción social y a la flexibilidad psicológica de los niños. No obstante, con una atención temprana y adaptada, estos pequeños pueden aprender y desarrollarse plenamente.

Cada 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, con el fin de visibilizar esta condición y luchar por los derechos de quienes la padecen. Este año, bajo el lema «Puedo aprender. Puedo trabajar», se busca mejorar el acceso de estas personas a una educación de calidad y un empleo digno, pues el estigma aún sigue limitando su desarrollo. Por ello, seamos la voz de todos estos pequeños: «tengo autismo y puedo aprender».

Muchas veces, por falta de conocimiento, se posee una idea errónea sobre este trastorno. Las pruebas de inteligencia generalmente utilizadas no logran captar de verdad las capacidades latentes de estas personas. Además, hemos de considerar que se trata de una condición muy heterogénea, por lo que no es posible generalizar. Sin embargo, todos los niños con autismo cuentan con virtudes y capacidades, y, por supuesto, pueden aprender.

El Trastorno del Espectro Autista

El autismo es una condición neurológica y del desarrollo que comienza a manifestarse en la infancia y acompaña a la persona durante toda su vida. Afecta, principalmente, a la interacción social y a la flexibilidad de pensamiento y conducta. Sin embargo, existe una enorme variabilidad entre las personas que sufren esta condición. Es por ello que se adopta el término ‘Trastorno del Espectro Autista’, haciendo alusión a un continuo más que a una categoría.Niño con autismo jugando con los coches en el sofá.

En mayor o menor medida, las características principales del autismo son conocidas por todos:

  • Desinterés por las interacciones sociales y dificultad para iniciarlas y mantenerlas. Escaso contacto visual y problemas para percibir y comprender los estados mentales de los demás.
  • Conductas repetitivas, intereses restringidos y excesiva rigidez y apego a las rutinas.
  • Problemas de integración sensorial, sufrimiento al exponerse a ruidos fuertes, luces brillantes o multitudes.

Debido a todos estos factores, los niños con autismo presentan grandes problemas de integración en las aulas y en la sociedad. Puede parecer que son incapaces de aprender solo porque no lo hacen del mismo modo que los demás, pero estos niños cuentan con grandes virtudes:

  • Ponen mucha atención a los detalles y emplean un pensamiento muy lógico.
  • Suelen mostrar un gran interés por un área específica, que estudian en profundidad y sobre la que acumulan grandes conocimientos, llegando a ser muy competentes en ella.
  • Tienen un pensamiento independiente que les permite aportar perspectivas diferentes y novedosas.
  • Experimentan dificultades a la hora de procesar la información verbal o auditivamente, pero presentan un buen funcionamiento con el procesamiento visual (a partir de imágenes o vídeos).

Tengo autismo y puedo aprender

Los niños con autismo son capaces de aprender, de disfrutar y de llevar una vida digna y plena. Para ello, es imprescindible establecer un diagnóstico lo más pronto posible. Esto nos permitirá darle acceso al niño a una atención temprana de calidad.

Aquellos pequeños con los que se comienza a trabajar desde una pronta edad pueden experimentar grandes avances. Las intervenciones suelen ir dirigidas a mejorar sus capacidades y habilidades sociales, y a facilitarles la adaptación al entorno educativo. Para esto, es necesario realizar una evaluación individualizada con el fin de conocer las fortalezas del niño.Tengo autismo y puedo aprender, lema para este año.

Intervención

Si el infante se maneja mejor con el procesamiento visual, será muy beneficioso acompañar las instrucciones con imágenes. Del mismo modo, si muestra un claro interés por la lectura, esto puede servirnos de punto de partida para establecer un vínculo de confianza y para propiciar un acercamiento a sus compañeros mediante una actividad que le gusta y en la que es bueno.

Hemos de proporcionarles un entorno en el que se sientan cómodos, adecuado a sus prioridades y necesidades. Es importante que sean grupos no muy extensos y que cuenten con suficiente atención por parte del profesorado. Igualmente, es necesario ofrecerles retos acordes a sus capacidades.

Si exigimos un rendimiento normativo, pueden verse abrumados y frustrados, pero, si les proporcionamos un apoyo excesivo, estaremos limitando el desarrollo de su autonomía. Se trata de hallar un equilibrio.

La empatía, el refuerzo positivo, la constancia y la intervención temprana favorecerán enormemente el aprendizaje de estos pequeños. Familias, profesionales de la salud y de la educación han de sumar sus esfuerzos para ofrecer a estos niños el acceso a una educación diversa y adaptada que les permita desarrollar todo su potencial.

  • Dawson, M., Soulières, I., Ann Gernsbacher, M., & Mottron, L. (2007). The level and nature of autistic intelligence. Psychological science18(8), 657-662.
  • Millá, M. G., & Mulas, F. (2009). Atención temprana y programas de intervención específica en el trastorno del espectro autista. Rev neurol48(Supl 2), S47-52.