La técnica del 4-7-8 que hará que tu hijo se duerma en un minuto

Óscar Dorado · 27 marzo, 2018
Si el pequeño de la casa tiene problemas para dormir, aplicar la técnica del 4-7-8 le ayudará a relajarse para conciliar el sueño.

La técnica del 4-7-8 consiste en aplicar una fórmula numérica que permite que el niño relaje el cuerpo más rápidamente y mejore la respiración diafragmática. Su objetivo es captar mejor el oxígeno, relajar los músculos y calmar la mente del pequeño.

La técnica del 4-7-8, impulsada por Andrew Weil, director de Medicina Integral y profesor de la Universidad de Arizona, permite controlar la respiración y devolver la concentración de gases en sangre a sus niveles normales. Así, se baja el ritmo cardíaco y esto permite entrar en un estado de relajación, que logra que conciliemos el sueño.

Además, este ejercicio de respiración actúa como un tranquilizante natural para el sistema nervioso. A diferencia de los medicamentos o tranquilizantes, la técnica del 4-7-8 es útil cuando lo intentas por primera vez, pero gana poder con la repetición y la práctica.

Una vez que tu hijo desarrolle esta técnica practicándola todos los días, será una herramienta muy útil que le ayudará a conciliar el sueño.

La técnica del 4-7-8

El ejercicio de respiración 4-7-8 es muy simple, no requiere mucho tiempo y se puede hacer en cualquier lugar y posición. No obstante, se recomienda que el niño se siente con la espalda recta mientras ejecute el ejercicio.

En primer lugar, el pequeño debe colocar la punta de la lengua contra el borde del paladar, justo detrás de los dientes frontales superiores, y mantenerla allí durante toda la práctica. Seguidamente, deberá exhalar a través de su boca alrededor de la lengua. Si esto le resulta incómodo, puede intentar fruncir ligeramente los labios.

El tercer paso es exhalar completamente por la boca e inhalar de forma silenciosa por la nariz hasta obtener un recuento mental de cuatro. En ese momento, deberá aguantar la respiración contando hasta siete y exhalar completamente por la boca. Al hacerlo, debe producir un zumbido para contar, nuevamente, hasta ocho.

Este procedimiento es una serie. Para realizar el ejercicio de manera completa, el niño debe inhalar de nuevo y repetir el ciclo hasta realizar un total de cuatro respiraciones.

Los niños con problemas para dormir pueden solucionarlos con la técnica del 4-7-8.

Una técnica sencilla

Ten en cuenta que, con esta técnica de respiración, el pequeño siempre inhala silenciosamente por la nariz y exhala audiblemente por la boca. La punta de la lengua permanece en posición todo el tiempo y la exhalación requiere el doble de tiempo que la inhalación.

El tiempo absoluto que pasa en cada fase no es importante, pero lo que sí es relevante es la relación de 4-7-8. Si tu hijo tiene problemas para aguantar la respiración, puede acelerar el ejercicio siempre que mantenga la proporción durante las tres fases.

No tengas ninguna duda que cuando el niño tenga práctica, podrá reducir la velocidad y acostumbrarse a inhalar y exhalar más profundamente.

“Con esta técnica de respiración, el pequeño siempre inhala silenciosamente por la nariz y exhala audiblemente por la boca”

Otros consejos para dormir a tu hijo

No tienes que dejar que tu hijo experimente las consecuencias negativas de no llevar a cabo un buen descanso.

Para contribuir en un descanso correcto, te sugerimos que, como madre, crees una rutina consistente y predecible para la hora de acostarse. Esta debe incluir al menos 30 minutos de actividad de relajación, como la hora de cuentos para los niños más pequeños, o un baño caliente y relajante.

Por otro lado, usar cortinas oscuras y mantener el resto de la casa en silencio también puede ayudar a tu hijo a calmarse y dormir tranquilamente.

“Jamás ha habido un niño tan adorable que la madre no quiera poner a dormir”
—Emerson—

La técnica 4-7-8 puede ayudar a los niños a relajarse para descansar.

Beneficios de un buen descanso

Un buen descanso aporta muchos beneficios a tu hijo. Estos son los más importantes:

  • Promueve el crecimiento: mientras los niños duermen, producen la hormona del crecimiento.
  • Aumenta su capacidad de atención: descansar las horas suficientes potenciará la capacidad de atención de los pequeños.
  • Menos problemas de comportamiento: tanto los niños como los adultos pueden sufrir problemas de conducta cuando no descansan lo suficiente. Esos problemas pueden manifestarse de diferentes maneras.
  • Mejora del rendimiento escolar: los niños que logran un descanso adecuado rinden mejor en la escuela. Por lo general, están más activos, atentos y con mejor predisposición. Además, los problemas del sueño pueden afectar el índice de inteligencia de un niño de forma negativa.
  • Reducción del riesgo de obesidad: los niños que duermen lo suficiente tienen menor riesgo de obesidad infantil. Esto se debe a que las hormonas que controlan el hambre están directamente relacionadas con la calidad del sueño. Si no descansa bien, el apetito de tu hijo se enciende y permanece encendido.

Como vemos, habituar al pequeño a descansar lo suficiente es fundamental en muchos aspectos de su vida. En este sentido, la técnica 4-7-8 puede ser una gran herramienta para los padres.