Suplementos vitamínicos para niños: ¿son necesarios?

16 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica Sara Viruega Encinas
Los suplementos vitamínicos son complementos alimenticios que tienen como objetivo cubrir las necesidades de nutrientes que no se consiguen alcanzar con la dieta.

Es frecuente que los padres consulten en el pediatra o en la farmacia sobre suplementos vitamínicos para los niños. A veces, ocurre en el invierno, cuando acechan los catarros; otras veces, con el cansancio que se manifiesta al llegar la primavera. Cuando parece que bajan las defensas, enseguida recurrimos a estos complementos alimenticios buscando remedio.

Pero ¿son realmente necesarios? ¿Aportan beneficios a la salud de los más pequeños? ¿Son útiles en todos los casos? Vamos a verlo con más detalle a continuación.

¿Qué son los suplementos vitamínicos y para qué sirven?

Los suplementos vitamínicos son complementos alimenticios que tienen como objetivo cubrir las necesidades de nutrientes que no se consiguen alcanzar con la dieta. Hoy en día existen formulaciones para suplementar todo tipo de nutrientes, no solo las vitaminas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja cubrir las necesidades energéticas diarias con una proporción de macronutrientes similar a la siguiente:

  • 10-15 % de proteínas. En ocasiones, puede llegar a aumentarse este porcentaje hasta un 35 %. Hay que tener en cuenta que las necesidades de proteínas pueden aumentar en ciertas situaciones, como determinadas enfermedades o intenso ejercicio físico.Suplementos vitamínicos para niños.
  • 30-35 % de lípidos. Es aconsejable no abusar de ácidos grasos saturados ni de colesterol.
  • 50-55 % de hidratos de carbono. La mayoría de ellos deben ser complejos, no azúcares de rápida absorción, como la glucosa.

Además, es fundamental que la dieta cubra las necesidades de fibra y de vitaminas y minerales. Respecto a estos últimos, podemos destacar la importancia del calcio y del hierro, esenciales en los niños. También es imprescindible asegurar las cantidades adecuadas de vitaminas para prevenir diferentes enfermedades.

En condiciones normales, estos requerimientos se alcanzan con una alimentación variada y equilibrada. Así, aseguran el aporte energético y nutritivo necesario para mantener la salud y proteger frente a diferentes trastornos.

Esto ocurre de la misma forma para personas de todas las edades. Sin embargo, en el caso de los niños, es fundamental mantener el ritmo de crecimiento esperado, y este supone una demanda añadida.

¿Son necesarios los suplementos vitamínicos para niños?

Si la alimentación es adecuada, no sería necesaria la administración de ningún complemento alimenticio, en principio. Como hemos dicho, es fundamental que la dieta sea equilibrada y variada, de manera que se aseguren los requerimientos nutricionales.

Por tanto, podemos decir que, en condiciones normales, los suplementos vitamínicos para niños no son necesarios. Pero existen situaciones en las que se presentan déficits nutricionales importantes que es necesario cubrir. En esos casos, sí es necesaria una ayuda extra a la dieta.

Algunos ejemplos de situaciones en las que se puede presentar una carencia de vitaminas y minerales son, entre otros, los siguientes:

  • Niños con alimentación vegetariana o vegana. En estos casos, es muy frecuente encontrar, entre otros, un déficit de vitamina B12, presente, principalmente, en los alimentos provenientes del mundo animal.
  • Niños deportistas, de forma especial durante la adolescencia. En ellos, las necesidades nutricionales se ven aumentadas y, en ocasiones, es necesario suplementar.
  • Niños que no comen frutas ni verduras, o insuficiente cantidad de las mismas.Niño llevando una alimentación saludable.

Si bien es cierto que, actualmente, por norma, a todos los recién nacidos se les administra un suplemento de vitamina D durante el primer año de vida. Esto es para prevenir el raquitismo, enfermedad ocasionada por el déficit de esta vitamina. Aparte de los alimentos, también se obtiene de la exposición solar, pero se administra para asegurar los niveles necesarios.

Por ejemplo, en poblaciones con riesgo de desnutrición, es necesario suplementar la vitamina A. Esta es elemental y cumple muchas funciones en nuestro organismo. Entre otras cosas, es necesaria para asegurar los siguientes procesos y funciones:

  • Crecimiento.
  • Visión nocturna.
  • Sistema inmunitario.
  • Mantenimiento de la piel.

No son necesarios si no hay déficit

Para concluir, volvemos a insistir en la necesidad de asegurar una alimentación adecuada que cubra todos los requerimientos del organismo. Los niños deben acostumbrarse a comer de todo. Si esto es así, no hay necesidad de añadir complementos. Los excesos no son buenos, tampoco en el caso de las vitaminas.

Cuando existan déficits que cubrir, el pediatra nos indicará lo que debemos hacer. Si tenemos dudas, él será el que mejor nos pueda indicar cómo actuar para proteger la salud y asegurar el crecimiento de los más pequeños.

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  • Rodríguez-Palmero, M. (2001). Ingesta de minerales y vitaminas en la población infantil. Offarm.
  • Alarcón, M. L. Suplementos dietéticos, vitaminas y fibra en pediatría. Nutrici› ny gastroenterologa pediÿtrica, 77.