Siete pasos para comprender y aprender de forma eficaz

27 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
Hay niños y adolescentes que, cuando estudian, tiene dificultades para comprender lo que están leyendo y estudiando. Esto hace que los conocimientos adquiridos sean escasos y se olviden fácilmente.

Presentamos en este artículo siete pasos para comprender y aprender de forma eficaz. Estos pasos, a su vez, ayudan a ejercitan la memoria comprensiva. Dicha memoria hace que los conocimientos almacenados sean más fáciles de retener y de expresar, y más difíciles de olvidar.

¿Que podemos hacer para comprender y aprender de forma eficaz?

Para lograr una mejor comprensión de un texto escrito se pueden seguir los siguientes pasos o estrategias:

Lectura global del texto

En primer lugar, haremos una lectura rápida del texto para hacernos una idea general de lo que trata. Asimismo, es importante leer el título del texto, ya que nos ayudará a comprenderlo mejor y podremos captar algo de información nada más comenzar.

Lectura comprensiva de cada párrafo

Después, leeremos detenidamente y con atención cada uno de los párrafos del texto. De esta manera,  extraeremos la idea principal que nos quiere transmitir cada párrafo. Para ello, podemos preguntarnos: «¿De qué habla este párrafo?», «¿Qué dice?». Si no lo hemos entendido bien, volveremos a leerlo tantas veces como sea necesario para entenderlo.Adolescente cansada y agotada frente a sus apuntes para comprender y aprender de forma eficaz.

A continuación,  debemos poner un título a cada uno de los párrafos. Este título reflejará el tema  o la ideas principal del fragmento. Hay que tener en cuenta que el título no es un resumen, por lo que con una o dos palabras es suficiente. Para que nos quede más claro, es aconsejable subrayar las palabras clave que representen la idea principal.

Detectar la organización interna del texto

El siguiente paso es reconocer la organización interna del texto. Es importante saber que todos los textos escritos tienen una forma de organización. De igual forma, esta organización puede ser detectada y representada gráficamente. Así, existen cinco formas básicas de organizar la información de un texto:

  • Comparación. El texto nos compara dos o más elementos o fenómenos. Por ejemplo, se puede comparar el clima templado con el clima cálido. En cada uno de ellos nos indicarán sus características. Si se tienen dudas, podemos preguntarnos cuáles son las diferencias y las semejanzas.
  • Problema y solución. En este tipo de organización una parte del texto expone un problema y la otra parte expone las soluciones. Por ejemplo, cuando nos hablan sobre la pobreza en el mundo y cómo evitar dicha pobreza, en algunas ocasiones darán más de una solución, por lo tanto, es bueno que separemos cada una de ellas por puntos.
  • Causalidad. Los textos de causalidad ponen en relación dos o más fenómenos en términos de que uno es la causa del otro. Por ejemplo, «la contaminación ambiental es la principal causa del calentamiento global». En este tipo de textos puede haber un antecedente que dé lugar a una o varias causas. Asimismo, varios antecedentes pueden ser responsables de la aparición de otro fenómeno (causa).
  • Descripción. Como su nombre dice, el texto nos describe un acontecimiento, un hecho, un personaje… Para hacer el esquema, es bueno que separemos los aspectos que se describen. Por ejemplo, en un texto que nos habla sobre un país, diferenciaremos su geografía, su económica, su cultura….
  • Secuencia. Este tipo de textos describe los pasos o fases sobre un hecho a lo largo del tiempo. Por ejemplo, en un texto que nos habla de cómo se formaron los volcanes, en el gráfico del esquema indicaremos todas las fases por separado.

Más pasos para comprender y aprender de forma eficaz

Localizar los componentes de la organización

Una vez que ya sabemos la organización que tiene el texto, debemos encontrar en que párrafos se encuentran los componentes básicos de la organización. De tal manera que, si es un texto con una organización de problema y solución, tendremos que encontrar dónde está el problema y dónde la solución.

Construir el esquema del texto

Detectada la organización del texto y sus componentes, haremos el gráfico del esquema. Un esquema es la forma de organizar la información que hemos extraído de analizar el texto. Por lo tanto, realizaremos un gráfico que exprese la organización general y sus componentes. Ahora bien, para construirlo, nos haremos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué representación gráfica le corresponde a este tipo de organización?
  • ¿Cuántos componentes reflejo para organizar mis ideas?

Por ejemplo, si es un texto con una organización causal, nos preguntaremos: «¿Cuál o cuáles son los antecedentes y cuál o cuáles son las causas?».

Construir el significado: resumen del texto

En la anterior fase solo hicimos el gráfico del esquema. Pues bien, ahora nos toca poner texto al esquema. Para ello, haremos un buen resumen con las ideas principales y la información más relevante. Lo prioritario debe destacar de lo secundario. Hay que tener en cuenta que, para hacer un buen resumen debemos:

  • Ser breves y precisos.
  • Expresar con nuestras propias palabras las ideas principales del texto. Siempre de forma organizada, con continuidad y coherencia.
  • Omitir los elementos que no son importantes para interpretar y entender el texto.
  • Sustituir varios elementos por conceptos más generales o ideas más concretas.
  • Partir de la información que ya conocemos y ampliarla con la nueva información. De esta manera, aumentaremos nuestros conocimientos.

Hacer preguntas del texto

Para terminar, debemos hacernos preguntas sobre el texto. Por ejemplo: «¿Que nos podrían preguntar en el examen y en clase?», y, «si yo fuera profesor, ¿que preguntaría a mis alumnos?».

A tener en cuenta sobre los pasos para comprender y aprender de forma eficaz

Si conseguimos que nuestros niños sigan estos pasos a la hora de estudiar, lograremos que aumenten la capacidad de comprensión, de recuerdo y de expresión oral y escrita. Y, por lo tanto, los aprendizajes serán significativos, fáciles de recordar y se sabrán expresar en cualquier situación.