¿Se puede enseñar a un niño a hacer amigos?

Agetna · 8 abril, 2017

Se puede enseñar a un niño a hacer amigos ayudándolo a ser un buen amigo. Este trabalenguas bien puede servir de guía a muchas de las madres que educan a sus hijos en la importancia de las relaciones sociales. No es sencillo, en este siglo de individualismo y competencia, encontrar en nuestros semejantes a un verdadero amigo, pero se puede.

En este texto te orientamos en cómo enseñarle a tu hijo a hacer amigos.

Los primeros amigos

 

Los primeros amigos de tu niño son objetos inanimados. Son esos muñecos que le pones en el redil, en la cuna y el suelo para que se entretenga y mejores sus habilidades motrices.

Los primeros amigos son comprados y no se escogen, los padres se encargan de esos menesteres.

Aunque alguna que otra persona pueda pensar que los juguetes no pueden considerarse como amigos, en materia de compañía y estímulo emocional, no hay quien les gane.

Los mejores amigos

Los mejores amigos de un niño son sus padres, aunque muchas veces él no lo sepa. Son papá y mamá quienes lo apoyarán, aconsejarán, perdonarán y no lo defraudarán. Calidad de amigos como los propios padres no existe en el mundo.

Hay también muy buenos amigos que hace un niño a medida que interactúa con el mundo que le rodea.

En la guardería pueden hacerse amigos; también en el parque, el zoológico, la playa…; pero estos primeros amigos, aunque los llamamos de esa forma para irle enseñando lo que es amistad, dejan de ser sus amigos apenas se van del lugar en donde están.

Cuando se tiene 1 o 2 años los amigos fluctúan mucho.

Otro grupo de mejores amigos son los llamados “imaginarios”. Personajes que solo el niño ve y con los cuáles, mamá tiene que cargar hasta para irse de vacaciones. Esos son amigos maravillosos.

Ya, cuando el niño comienza a crecer y a encontrar afinidad en cuanto a carácter o gustos, es cuando comienza a hacer verdaderos amigos. Personas a las que buscará para conversar, jugar, y pasar el rato.

¿Se puede enseñar a un niño a hacer amigos?

Para que un niño aprenda a hacer amigos vale mucho la enseñanza y el apoyo que haya recibido de su familia.

Si mamá critica a sus compañeros, le recuerda que no pertenecen a su estatus social, o los discrimina por su raza, religión y cultura… difícilmente el niño logre entablar una verdadera amistad con alguien.

Otro punto a tener en cuenta es que la enseñanza de lo que es amistad debe partir desde edad temprana. A los hijos hay que sacarlos de casa para que se relacionen con otros niños y así puedan sentirse a gusto con ellos.

La socialización durante la niñez es la base de una vida adulta rodeada de amigos.

¿Cuáles valores inculcarle a un niño para que aprenda a hacer amigos?

Se puede enseñar a un niño a hacer amigos inculcándole, desde pequeñito, la importancia de la amistad. Hay que mostrarle que debe compartir los juguetes y las meriendas, no golpear a los otros, morderlos o tirarles del cabello; sino ser afectuoso y ayudarlos.

De más grande, cuando vaya a la escuela, sumará valores como la sinceridad, el cariño, el apoyo y la empatía.

Debes inculcarle a tu hijo que se hace amigos logrando encontrar un equilibrio en el carácter, no importa si se discrepa en este u otro tema, lo fundamental es llegar a un acuerdo y mostrar las diferencias con respeto.

A los amigos se les perdona. Un buen amigo suyo será el que olvide su falta y no la ande guardando para cuando necesite recordársela. A los amigos no se les “devuelve el golpe”, se les perdona su error y se habla abiertamente sobre ello.

Entre amigos no puede haber agresividad, egoísmo, intolerancia, ni conflictos que lleven al detrimento de la relación.

Saberes de este tipo debes írselos inculcando a tu hijo a medida que crezca y según las relaciones que vaya teniendo.

Los años le irán quitando y poniendo a su paso muchos amigos. Algunos le durarán la vida entera, de otros se olvidará con el tiempo.

Cada vez que tu niño comience a hacer amistades hará suyas experiencias de todo tipo: buenas y malas, que le servirán para diferenciar entre un buen amigo y un compañero, un conocido, un vecino, un colega de trabajo, un cómplice…

Te tocará estar a su lado para explicarle cada una de estas categorías y señalarle, cuando sea preciso, quién es y no es su amigo.