Cómo saber si tu hijo presta atención cuando le hablas

Adrianazul · 29 abril, 2017

Mirarnos a los ojos cuando nos hablamos es esencial para establecer un buen nivel de comunicación. Mira a tu hijo a los ojos cuando le hablas y asegúrate de que él también lo hace; establecer contacto visual es una buena técnica para saber si te presta atención, así como para llamarla en caso de que no lo esté haciendo.

Y recuerda siempre que lo más importante de aprender a comunicarte con tu hijo es que esta práctica es esencial para alimentar una relación llena de cooperación y entendimiento.

Muchos niños -y para ser honestos, también muchos adultos- no pueden concentrarse en una sola actividad a la vez; por eso, antes de empezar a hablarle a tu hijo asegúrate de que te está mirando y si no es así, entonces llámalo por su nombre para captar de inmediato su atención. Luego de que estés segura de que tienes su atención, comienza a hablar.

Aplicar estas sencillas pero infalibles técnicas, te ahorrará tiempo y frustración, porque, por ejemplo, antes de darle una orden a tu hijo, te asegurarás de que tu hijo te está prestando la atención debida y que ha entendido lo que le dices; así ya no tendrás que repetir la misma orden una y otra vez. Lo cual no solo es molesto para ti sino también para el niño y para quienes estén en la casa.

Además el hecho de establecer una buena y efectiva comunicación contigo lo hará sentir mejor.

Establecer una comunicación efectiva con tu hijo tiene sus ventajas

Lograr que tu hijo te preste atención te ayuda a sentar los cimientos de una relación basada en una buena comunicación. Y al hacerlo, y lograr que esta comunicación sea efectiva, podrás esta alimentar tu relación con él ahora, que es pequeño, y siempre… Ya lo dicen por ahí, la base de toda relación sana es la buena comunicación.

Y establecer una buena comunicación ayuda a tu hijo a desarrollar confianza en sí mismo y a afirmar sus relaciones con los demás. Estas características hacen su vida más placentera y lo ayudan a llegar a adulto con buenos sentimientos acerca de sí mismo, además de que alimenta su capacidad de comunicarse con los demás.

Justamente esa capacidad de establecer y mantener una buena comunicación con tu hijo lo conduce a mantener una relación cercana y de calidad, a través de la cual puede trazar estrategias de cooperación y expresar sus sentimientos de manera sana.

En cambio, una comunicación pobre conduce a tu hijo a fomentar relaciones frustrantes, que se traducen en conflictos y que lo llevan a experimentar sentimientos de inutilidad.

Tips para lograr que tu hijo te preste atención

Aprender a ser un buen comunicador es una excelente inversión no solo para ti sino también tu hijo. Seguramente, con el tiempo, él podrá aprender este buen hábito de ti y tendrá posibilidades de expresarse de manera eficaz y libre si se lo permites y si le enseñas cómo hacerlo.

Sin embargo, ahora es necesario que los padres -y los adultos en general- nos concentremos en comunicarnos mejor con los niños. Para conseguirlo, te puedes ilustrar con algunos de estos consejos extraídos de la guía titulada Estrategias exitosas para hablar con niños pequeños, que fue publicada por el Departamento de Servicios Sociales y de Salud del estado de Washington.

Escucha a tu hijo atentamente:

Si quieres que tu hijo te preste atención cuando le hablas, aprende a escucharlo tú también. Pon atención a lo que tu hijo te dice. Para conseguirlo a veces es necesario que dejes de hacer lo estás haciendo y otras veces lo puedes mirar mientras continúas con tu tarea.

Normalmente los niños desean alrededor de 30 segundos de tu atención para compartir sus descubrimientos, pensamientos y entusiasmo. Si estás realmente ocupada, bien puedes decirle que en ese momento no puedes atenderlo, pero que lo harás cuando te desocupes. Si lo haces, cumple tu promesa y sobre todo no finjas que lo estás escuchando cuando en realidad no lo haces, pues se dará cuenta y también es posible que un día te lo haga a ti.

Da un mensaje claro:

Si quieres que tu hijo cumpla con alguna orden, entonces pide cosas sencillas y de una en una. Si tu objetivo es que se bañe, cene y se acueste a dormir, entonces vele pidiendo las cosas de una en una.

Es preciso que sepas que los niños pequeños hacen su mejor esfuerzo para llevar a cabo una orden a la vez. A esa edad les es difícil recordar una serie de pedidos, así que para lograr comunicarte con él de manera objetiva entonces has pedidos sencillos.

Agáchate para hablarle:

Cuando vayas a hablar con tu hijo pequeño, agáchate o levántalo para que puedan mirarse a los ojos mientras conversan. Eso te ayudará a captar su atención y a establecer una comunicación más cercana y efectiva. Gritar hacia abajo no da muchos resultados, así como tampoco los ofrece dar órdenes desde lejos.

Avísale con tiempo:

Cuando se aproximen cambios importantes en las actividades que tu hijo debe hacer, y estas son diametralmente opuestas a las que está realizando actualmente, entonces avísale con tiempo sobre lo que ocurrirá.

Así, por ejemplo, si tu hijo está muy entretenido y feliz jugando con sus amigos, pero ya se acerca la hora de irse a casa y dormir, debes decirle lo que ocurrirá, puedes intentar esto: Dentro de un rato nos iremos a casa, cuando te llame te despides de tus amigos y nos vamos.

Da instrucciones adecuadas a sus posibilidades:

Si quieres que tu hijo de 2 años de edad ordene su habitación, decirle: Hijo, ordena tu cuarto es ciertamente una orden imprecisa, pues se sentirá confundido y no sabrá qué hacer.

En ese caso es mucho mejor decirle: “Vamos a guardar tus zapatos en el clóset”, y cuando lo haga entonces puedes pedirle que te ayude a guardar sus juguetes en una caja y así… hasta que cumpla el objetivo.

Otro consejo infalible para que tu hijo te preste atención y que además te obedezca es que le pidas las cosas con buen humor. Todos tenemos mejor disposición cuando nos piden las cosas de forma bonita y acompañadas con un por favor.