Running y embarazo, una combinación posible

Francisco María García · 20 marzo, 2018
¿Es posible combinar running y embarazo? En principio no hay problema en realizar algunas actividades físicas durante el embarazo, aunque siempre con moderación.

Siempre es motivo de asombro ver a embarazadas cumpliendo con rutinas de ejercicios exigentes, aunque cada vez sea más común. Hasta hace poco, se creía que el deporte y el embarazo eran incompatibles, sobre todo en el caso de la combinación de running y embarazo. Sin embargo, hoy día es casi una exigencia médica.

El ejercicio durante el embarazo beneficia la oxigenación de la madre y el bebé. Además, permite que el cuerpo sufra con menor impacto los cambios motivados por el período de gestación.

La actividad física mejora la circulación y oxigena la sangre y el cerebro. También contribuye a minimizar los estados de ansiedad y el estrés previos al parto. Al igual que el control médico, el ejercicio durante el embarazo debe hacerse bajo la supervisión de un especialista.

Corredoras embarazadas: running y embarazo

Correr es una buena opción para las embarazadas que practicaban este deporte previo a su estado de gestión. Si se trata de una mamá que nunca ha corrido antes, es recomendable iniciarse con otro deporte. Como ejemplos, podemos enumerar el pilates, la natación o caminar.

El running es un deporte de mediano a alto impacto que necesita de supervisión al igual que otros entrenamientos. Lo más importante al practicarlo es estar seguros de que se trata de un embarazo sano y sin complicaciones; de lo contrario, es contraproducente tanto para la madre como para el bebé.

Otro aspecto importante para la futura mamá, en el momento de correr, es evitar riesgos. Por ejemplo: correr bajo la lluvia, en terrenos irregulares o bajadas empinadas. La posibilidad de caídas es uno de los mayores riesgos al combinar running y embarazo.

Running y embarazo son dos opciones compatibles, aunque por mucho tiempo se pensó lo contrario.

La dinámica durante el embarazo

Si bien running y embarazo son totalmente compatibles, durante el primer trimestre de gestación es posible que no encajen. En este tiempo, las hormonas se están estabilizando, lo que origina muchos cambios en el cuerpo de la mujer. Esto puede hacerle sentir a la madre que no se ajusta a ningún ritmo de trote.

Superado el primer trimestre, las hormonas se ponen a favor de la corredora. Durante este tiempo, algunas embarazadas logran igualar sus marcas previas al embarazo; lo más importante en este punto es no excederse en el ejercicio pese a sentirse bien.

Finalmente, en el último trimestre de gestación es recomendable disminuir el ritmo. La barriga se ha hecho lo suficientemente grande como para empezar a fatigar a la madre. Además, este peso comienza a dejar señales en la zona lumbar, cadenas y rodillas.

“El ejercicio durante el embarazo beneficia la oxigenación de la madre y el bebé permite que el cuerpo sufra menos los cambios motivados por el período de gestación”

Recomendaciones de running para embarazadas

Se requiere tener en cuenta ciertas recomendaciones al momento de comenzar a correr. Es fundamental aplicar algunos cambios al entrenamiento habitual para garantizar el bienestar de la madre y el bebé.

  • Aprobación médica. Antes de seguir corriendo, la embarazada debe contar con el visto bueno de su médico. Con ello, estará segura de que no pondrá en riesgo su situación o la del bebé.
  • Ante todo, la futura mamá debe recordar que se trata de disfrutar su momento; ya habrá tiempo para retomar las carreras y competiciones. Durante su entrenamiento de embarazada, deberá enfocarse más en el tiempo que en los kilómetros.
  • Controlar el ritmo cardíaco. Las pulsaciones se deben situar entre 140 y 145 por minuto durante el entrenamiento. Si están por encima, es recomendable iniciar una caminata hasta recuperar el ritmo.
  • Adecuar el ritmo. A medida que avanza el embarazo, el ritmo debe ir disminuyendo para evitar lesiones en las piernas o articulaciones. También es una manera preventiva de evitar caídas que podrían perjudicar el estado de la mamá.
  • Mantener la hidratación. Estar bien hidratada es uno de los retos más importantes en un embarazo. Durante una rutina de ejercicios, la ingesta de agua debe aumentar para estabilizar la temperatura corporal, así como para recuperar las sales que se pierden con la sudoración.
  • Prestar atención al cuerpo. Nunca es recomendable llevar el cuerpo al límite en materia de ejercicios. Los días en los que haya agotamiento, cansancio o falta de aire, es preferible realizar un deporte menos exigente.
  • Correr acompañada. El running puede ser una buena excusa para compartir con otras embarazadas o practicar un deporte con la pareja. El deporte en grupo genera una motivación extra, y mucho más si hay situaciones especiales, como es el caso de la gestación.
El primer trimestre puede ser el más complejo para conjugar running y embarazo.

Los beneficios de combinar running y embarazo son varios, pero hay precauciones que debemos tomar. Como en cada una de las etapas de la vida, el deporte puede provocar cambios positivos también durante la gestación.