Los refrescos y su relación con las caries

Las gaseosas cautivan a los más chicos con sus burbujas y su dulzura. Pero están estrechamente relacionadas con el desarrollo de caries. Entérate más al respecto.
Los refrescos y su relación con las caries
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 15 agosto, 2022

Es importante que los padres tomen conciencia de la estrecha relación que existe entre la ingesta de refrescos y las caries. Estas bebidas que los niños prefieren por su sabor dulce y su frescura pueden afectar su salud bucal de forma significativa.

Consumir comidas o bebidas con alto contenido de azúcar compromete a la salud general de los pequeños y en el caso de la bucal, los predispone a sufrir caries. Las latas de refrescos pueden contener el equivalente a 6 cucharaditas de azúcar, lo cual sobrepasa notablemente la dosis de sacarosa diaria recomendada para los niños.

Si crees que puedes contrarrestar los efectos nocivos del azúcar de las gaseosas con aquellas que se comercializan sin azúcar, debes saber que tampoco son tan beneficiosos como crees. Pues su contenido es capaz de erosionar el esmalte que reviste los dientes.

El uso de refrescos es algo bastante habitual en la mayoría de las familias y es una bebida a la que los pequeños están expuestos desde edades tempranas. Entérate los daños que esta costumbre puede ocasionarle a la boca de los más chicos.

Los refrescos y las caries

Los refrescos o bebidas gaseosas contienen altos niveles de azúcares simples que les dan esa dulzura particular. Además, poseen sustancias carbonatadas que les aportan sus características burbujas.

La gran cantidad de azúcar que presentan estas bebidas es un factor que predispone a la aparición de caries. Pues las bacterias de la boca aprovechan dichos hidratos de carbono y los metabolizan, convirtiéndolos en ácidos que permanecen en el medio bucal.

Asimismo, las gaseosas contienen más ácidos en su composición que otras bebidas. Por lo tanto, al consumir estos productos, se genera una gran acidificación dentro de la boca o, lo que es lo mismo, un gran descenso del pH en esta cavidad.

Cuando el pH de la boca permanece ácido de manera prolongada y frecuente, los dientes pierden sus minerales. Esta destrucción de los tejidos duros es lo que conocemos como caries. Por ende, consumir refrescos de manera periódica y no tener buenos hábitos de higiene bucal lleva a que las bacterias proliferen y se produzca esta acidez tan nociva para los dientes.

Por otro lado, como indicamos al principio, el hecho de consumir refrescos sin azúcar no evita por completo el daño dental. Las versiones de las gaseosas zero o light siguen teniendo ácidos que desgastan el esmalte. Así, tras el consumo regular, la erosión de la capa externa de los dientes puede provocar problemas de sensibilidad, dolor y mayor susceptibilidad a sufrir fracturas dentarias.

El consumo excesivo de azúcar desde las etapas tempranas de la vida se asocia a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas crónicas y complejas.

Algunos datos impactantes

El consumo de refrescos en los niños está relacionado con las caries y también, con problemas metabólicos, como la obesidad y la diabetes infantil.

Lamentablemente, el acceso a estos productos desde edades tempranas es un problema que se incrementa cada vez más. Algunos países, como Estados Unidos y México, poseen un consumo muy elevado de refrescos en su población. Tanto es así, que las autoridades de salud realizan campañas de concientización sobre los efectos adversos asociados a la ingesta frecuente de estos productos.

Los niños y los adolescentes son una población especialmente vulnerable, ya que consume altos niveles de bebidas azucaradas. Se estima que 1 uno de cada 2 infantes bebe al menos un refresco al día y, en algunos casos, alcanzan las 4 bebidas por jornada.

La publicidad engañosa podría ser un factor clave para incrementar la intención de los pequeños de tomar este tipo de bebidas. La posibilidad de encontrar refrescos a la venta en cualquier lugar es otro aspecto que aumenta su consumo.

Otro aspecto a destacar es que el contenido de azúcares que se reporta en la etiqueta de varios refrescos sobrepasa la dosis máxima recomendada para los niños. En algunos casos, si se ingiere una sola lata de dichas bebidas, el organismo del pequeño recibirá más sacarosa de la que debería ingerir en todo el día.

¿Cómo evitar las caries provocadas por los refrescos?

Para evitar las caries ocasionadas por los refrescos, lo ideal es dejar de consumir este tipo de productos. Pero puede que sostener esta decisión no sea muy fácil si a tus pequeños les encantan las bebidas azucaradas. Si este es tu caso, te compartiremos algunos consejos para cuidar mejor su salud bucal:

  • Beber refrescos con moderación. Lo ideal es acordar con los pequeños que pueden consumirlos solo en ocasiones especiales.
  • Evitar consumir refrescos antes de acostarse.
  • No beber más de 2 latas de refresco por día.
  • Enjuagarse la boca con agua luego de ingerir un refresco.
  • Mantener una adecuada higiene bucodental.
  • Esperar media hora para cepillar los dientes luego de beber un refresco. Si se hace de inmediato, el cepillado podría ayudar a que los ácidos dañen aún más los tejidos dentarios.
  • Usar pastas dentales con flúor para proteger los dientes.
  • Emplear sorbetes para minimizar el contacto de los ácidos y de los azúcares de la bebida con las superficies dentarias.
  • Pedir a los niños que no den sorbos largos ni mantengan la bebida dentro de la boca por largos ratos.
  • Sustituir los refrescos por otras bebidas menos nocivas, como el zumo de fruta natural o la leche.
  • Beber abundante agua durante el día y procurar que sea la bebida habitual que acompañe las comidas.
  • Visitar al dentista cada 6 meses e iniciar con los controles odontológicos tan pronto como aparezca el primer diente.
padre madre hija cepillan sus dientes bano
Los hábitos de higiene dental se aprenden en el hogar, así como las costumbres alimentarias. Por eso, es clave que toda la familia reduzca el consumo de bebidas carbonatadas y fomente buenas pautas de limpieza de la boca con el ejemplo.

Pequeñas decisiones responsables

La dieta, los comportamientos y los hábitos influyen en el desarrollo y en el bienestar de la boca de los más pequeños. Como has visto, los refrescos están asociados a varios problemas de salud, dentro de los cuales se incluyen la caries y la erosión dental.

Es importante enseñarle a los pequeños que la manera de alimentarse influye sobre la salud de su cuerpo. Este aporte tan valioso los acompañará durante toda su vida.

También, hacerlos conscientes y partícipes del cuidado de su cuerpo es muy importante. Acompañarlos a sostener una adecuada higiene oral, visitar al dentista de manera regular y ofrecerles alimentos saludables es una tarea que repercutirá en grandes beneficios para sus pequeñas bocas.

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