Recomendaciones y técnicas para que los niños sean resolutivos

Es importante que los niños aprendan a ser resolutivos. A lo largo de su vida tendrán que enfrentarse a numerosos obstáculos, por eso, es importante dotarles de las estrategias y técnicas necesarias.
Recomendaciones y técnicas para que los niños sean resolutivos
Mara Amor López

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López el 11 Febrero, 2021.

Última actualización: 11 Febrero, 2021

Es importante que los niños sean resolutivos y, conforme vayan creciendo, sepan enfrentarse y solucionar de forma autónoma las dificultades que se encuentren. En esto los padres tenemos un papel crucial: enseñarles las estrategias necesarias para resolver sus conflictos.

Los más pequeños tienen que aprender a manejar las herramientas adecuadas para resolver las dificultades de forma eficiente. Los padres podemos enseñarles directamente cómo tienen que hacerlo o bien indirectamente, viéndonos a nosotros poner esas técnicas en marcha. Ya sabemos que los niños aprenden de sus modelos observando.

¿Qué hacemos los padres cuando nos encontramos con problemas?

Ante todo, es importante que conozcamos cómo solemos reaccionar los adultos cuando nuestros hijos se enfrenta a algún conflicto. Está claro que, al igual que nosotros tenemos que hacer frente a dificultades, los pequeños tendrán también que hacerlo en algún momento.

Padre aplicando las técnicas para que los niños sean resolutivos con su hija.

Los problemas pueden variar de gravedad, pero todos los niños necesitan contar con las estrategias necesarias para ser resolutivos. Vamos a ver cómo solemos reaccionar los padres, de forma general, cuando nuestros hijos se encuentran ante algún conflicto.

Nos preocupamos en exceso y angustiándonos

Si reaccionamos con preocupación o angustia cuando nuestros hijos se enfrentan a un problema, estos acabará limitando sus experiencias para evitarnos la preocupación. Si los sobreprotegemos de esta manera, acabarán perdiendo experiencias que les ayuden a aprender, además de crecer con miedo que, sin querer, nosotros hemos motivado.

Pasamos directamente a solucionar el problema

Con esta marea de actuar, lo único que estamos haciendo es evitar que aprendan a ser independientes y a enfrentarse a las dificultades que se les presentan. De esta forma, los haremos muy dependientes de nosotros y no serán capaces de adquirir un nivel de autonomía oportuno para reaccionar ante los conflictos diarios.

Nos mostramos inseguros por nuestro grado de implicación en el conflicto

Si nos mostramos inseguros y no sabemos hasta dónde podemos o no intervenir en sus problemas, los niños acabarán contagiándose de esas inseguridades.

Permanecemos con ellos para proporcionarles la suficiente autonomía

Sin embargo, si permitimos que sean ellos quienes intenten solucionar sus conflictos, aprendiendo de sus errores, aunque nosotros estemos ahí para orientarles, los pequeños acabará aprendiendo y afianzando estrategias para resolver los conflictos que se les vayan presentando diariamente.

Pasos para solucionar los conflictos y ayudar a que los niños sean resolutivos

Hay varias técnicas diferentes para la resolución de conflictos. Aquí vamos a ver los pasos que nos indica el libro Programa de Enseñanza de Habilidades de Interacción Social. Así pues, podemos resumirlo en 5 pasos para resolver los conflictos.

Identificar el problema para que los niños sean resolutivos

El primer paso que debemos llevar a cabo es identificar la situación de conflicto que puede haber con otras personas. Para eso, podemos ayudarnos de una serie de preguntas que nos podemos hacer a nosotros mismos.

  • ¿Cuál es el problema y a qué se debe?
  • ¿Hicimos o dijimos algo que pudiera provocar el conflicto? ¿Por qué?
  • ¿Qué dijo y qué hizo la otra persona implicada en el conflicto?
  • ¿Cómo nos sentimos nosotros con esa situación? ¿Y la otra persona?
  • ¿Qué queremos conseguir nosotros?
  • ¿Qué queremos que haga la otra persona?

Generar todas las alternativas posibles de soluciones para el problema

En este paso, podemos generar una lluvia de ideas en la que expongamos todas las posibles soluciones que se nos ocurran, también nos podemos ayudar con algunas preguntas como las siguientes:

  • ¿Cómo creemos que podemos resolver la situación conflictiva?
  • ¿Podemos hacer o decir algo para solucionarlo?
  • ¿Puedo hacer alguna otra cosa para ponerle solución?
  • ¿Se me ocurre otra solución si no puedo hacer ninguna de las anteriores?

Anticiparse a las posibles consecuencias de estas soluciones y a la de los actos de los demás

Siempre que busquemos soluciones, también tenemos que tener en cuenta las posibles consecuencias que generaría cada solución. Para ello, también podemos ayudarnos de algunas cuestiones como estas:

  • Si pongo en marcha esta solución, ¿qué ocurrirá?
  • Si lo hace la otra persona, ¿qué pasará después?
  • ¿Qué creo yo que sucederá después?
  • ¿Qué haré o diré yo y qué harán o dirán las otras personas?

Elegir la solución que más se adapta para resolver el problema después de haber evaluado cada alternativa

Una vez que hayamos sopesado las posibles consecuencias de las distintas alternativas para solucionar el problema, pasaremos a decidir cuál es la que mejor se adapta a nosotros.

  • ¿Creemos que es buena? ¿Por qué?
  • ¿Es justa?
  • ¿Cómo le puede afectar a la otra persona?
  • ¿Cómo se sentirá el otro?
  • ¿Tendrá consecuencias a corto y a largo plazo para los implicados?
  • ¿Es eficaz?
  • ¿Es la que más nos interesa?
  • ¿Creemos que tendrá un resultado satisfactorio?

Probar la solución poniéndola en práctica y planificando cómo se llevará a cabo

Cuando ya hayamos hecho todos los pasos anteriores, solo nos quedaría ponerla en práctica. Planificaremos cómo la vamos a llevar a cabo y nos anticiparemos a los posibles obstáculos a los que nos podemos enfrentar para obtener los resultados que deseamos. Después, evaluaremos los resultados de su puesta en práctica.

Recomendaciones para que los niños sean resolutivos

Ya hemos visto los pasos que podemos seguir para la solución de un conflicto, los cuales podemos enseñárselos a nuestros hijos. Ahora presentamos algunas recomendaciones que pueden ayudarnos.

  • Tenemos que enseñarles que no existe una fórmula universal para enfrentarse a los problemas, sino que tienen que ser ellos los que aprendan a elegir la que mejor se adapta a la situación conflictiva en la que están inmersos.
    Padre acompañando a su hijo mientras le enseña a ser resolutivo.
  • Otra cosa importante es transmitirles a nuestros hijos que los conflictos forman parte de nuestro día a día y, por ello, todos debemos aprender a afrontarlos.
  • Podemos hacer juegos de rol en los que se simulen conflictos donde el niño tendrá que poner en práctica los recursos aprendidos para solucionar los problemas.
  • Tienen que aprender a identificar las señales que les proporciona su cuerpo cuando se enfrentan a una situación problemática. Esto les hará darse cuenta de las emociones que sienten y de que cómo lo gestionen va a depender su reacción.
  • Para enseñar todas estas estrategias, procuraremos hacerlo en casa, sin prisa, con calma y a solas.

Lo que podemos hacer para que los niños sean resolutivos…

En definitiva, es muy importante que los niños sean resolutivos y capaces de resolver de forma autónoma los problemas con los que se vayan encontrando. La única forma de aprender y crecer es enfrentarse a todas las experiencias que les ofrece la vida, aunque en ocasiones no sean positivas.

Si los padres les enseñamos las estrategias y técnicas necesarias para que sepan resolver conflictos de forma adecuada, no tendrán problemas ante estos enfrentamientos. Recuerda que la práctica hace al maestro, así que podéis poner en marcha juegos o dinámicas para practicar la resolución de conflictos.

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