¿Qué hacer si produzco demasiada leche materna?

Corina González · 29 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 29 enero, 2019
En ocasiones las madre pueden producir más leche de la que su hijo demanda y ello tiende a causarle muchas incomodidades.

En su perfección, la naturaleza ha dado a las mujeres el don de producir el alimento ideal para el desarrollo de sus bebés. El flujo de producción del mismo cambiará de acuerdo con las necesidades e, incluso, hasta con el estado emocional de la madre.

Una de las preocupaciones más comunes entre las mujeres recién paridas es cuando presentan problemas para dar de lactar a sus bebés. Les asaltan dudas como: «Produzco mucha leche materna, ¿qué puedo hacer?». Cuanto mayor sea la demanda del bebé, más leche creará nuestro cuerpo para suplir la demanda. Pero, en algunas ocasiones, la producción es excesiva.

Llegadas a este punto, cabría preguntarse: ¿cómo saber si produzco demasiada leche materna? El primer síntoma es la congestión de las mamas. Mas, existen otras señales no tan evidentes de lo que podría llegar a ser un problema de salud para la madre.

¿Cómo sé si produzco demasiada leche materna y qué hacer para controlar el exceso?

Con posterioridad a la bajada de la leche, se puede presentar un flujo súbito y quizás doloroso. Esto, además del bloqueo de los conductos o las infecciones mamarias, es otro de los síntomas que te indican que tu producción de alimento va más allá de la cantidad que demanda la criatura.

Cuando se produce demasiada leche materna, los pechos continúan duros y persiste la sensación de que siguen llenos así se acabe de dar el pecho. Además, el bebé puede dar señales de que las cosas no van bien cuando rehúsa del pecho para alimentarse, tiene regurgitaciones o excreta secreciones de color verde.

Si te sientes identificada con lo que hemos mencionado anteriormente, entonces debes seguir estas recomendaciones:

  • Coloca un paño húmedo y tibio sobre los pechos unos minutos antes de cada toma del bebé.
  • Masajea suavemente los senos en dirección a los pezones antes y durante la toma.
  • Usar un sujetador de apoyo en todo momento para evitar la sobre estimulación por el movimiento de los pechos.

En el momento de alimentar a tu bebé, debes adoptar una postura correcta, la succión y estimulación de su lengua indicará a tu cuerpo cuánta leche debe suministrar. Un mal enganche, por tanto, podría provocar una mayor producción y una toma que exceda la cantidad de leche necesaria. Si aplicando estos consejos aún notas que la producción de leche fuera excesiva, extráete un poco con ayuda del sacaleches. Recuerda que puedes almacenarla.

El sacaleches puede ser útil cuando la madre tiene que pasar horas fuera de casa.

¿Cómo puedo almacenar leche materna?

Si produces más leche de la que tu bebé toma, siempre puedes recurrir a la opción de almacenamiento. Esta alternativa es ideal para madres trabajadoras o que por otras razones deben pasar muchas horas al día separadas de sus pequeños.

La extracción con sacaleches o, si se prefiere, a mano, debe tener lugar a la misma hora en que sueles amamantar. Asimismo, la leche debe refrigerarse lo más pronto posible en un envase esterilizado. Es importante colocar la fecha y hora de la extracción en los envases donde se ha almacenado el alimento.  Así, la más nueva puede ser ubicada al fondo del refrigerador. De esta manera, la que lleve más tiempo almacenada será consumida primero.

leche de donantes

Conviene llamar la atención sobre el hecho de, una vez que saquemos la leche materna de la nevera, no podemos volver a refrigerarla. Por eso, se recomienda que cada envase contenga cantidades pequeñas (entre 60 ml y 120 ml), de forma que solo se calentará la porción necesaria. Si, pese a ello, sobrara, deberá ser desechada.

¿Cómo debe usarse la leche materna extraída y refrigerada?

Cuando la leche materna es extraída y posteriormente refrigerada es muy probable que ocurra una variación en su color. Dependerá de los alimentos que consuma la madre y, por fortuna, no tiene por qué ser motivo de preocupación. También es normal observar la separación de las partes grasas de la misma en el tope del recipiente.

Bajo ninguna circunstancia, debemos licuar o agitar con fuerza excesiva la leche materna para homogeneizarla. Con mover el recipiente con cuidado de un lado al otro bastará para que la grasa se integre nuevamente. Contamos con un plazo de hasta a 24 horas tras retirar la porción del refrigerador para dársela al bebé.

Bancos de leche materna

leche de donantes

Si produces más leche materna de la que necesitas, puedes donar la que sobre a los bancos especializados ubicados en maternidades o centros asistenciales de salud. En esos lugares, la recolectan y conservan para poder suministrársela a bebés cuyas madres no pueden amamantarles. Para esto, debes asistir a una de estas instituciones donde te harán previamente un chequeo médico.

Para donar, debes hacerte la extracción de la leche en casa, congelarla y, por último, llevarla al banco. Todas las donaciones se etiquetan con la fecha y hora de la extracción. De este modo, la leche materna que produces en exceso ayudará a mejorar la calidad de vida de otro bebé que no cuenta con tan beneficioso alimento.

  • Aguayo Maldonado, J., ed. (2001). La lactancia materna. Sevilla: Universidad de Sevilla. 
  • González, C. (2006). Un regalo para toda la vida. Guía de lactancia materna. Madrid: Temas de Hoy.
  • King, S. (1987). Cómo ayudarles a las mamás a amamantar. Bogotá: Osorno.
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