Qué hacer si mi hijo no quiere comer

Naí Botello · 24 septiembre, 2018
No todos los niños aceptan la comida que se les ofrece de buenas a primeras. ¿De qué manera puedo inducirlo a que coma sin que sienta que lo estoy forzando?

Las hipótesis que surgen al preguntarnos qué hacer si mi hijo no quiere comer son diversas: puede ser que esté enfermo, quizá no le gusta la comida o puede tratarse de un tema de actitud. Casi todos los padres hemos pasado por etapas en las que nos enfrentamos a la negativa del niño. Desde luego, esto nos llena de preocupación.

No obstante, esta inapetencia puede tener muchos motivos y es posible que la mayoría de ellos no respondan a causas negativas. Por eso, te hablaremos en este artículo de varios aspectos que debes considerar y, por supuesto, de posibles soluciones para que tu hijo finalmente coma.

Qué hacer si mi hijo no quiere comer

Encontrar el origen de su negativa

El primer aspecto que debemos considerar es por qué el niño no come. Existen múltiples motivos para que esto ocurra; muchos de ellos se explican a partir de la edad del infante.

  • Niños de entre 1 y 5 años de vida: Según los especialistas en nutrición, cuando cumplen un año de vida, los niños disminuyen su capacidad de ingerir alimentos en comparación con sus meses de vida anteriores. Podemos llegar a pensar que no quiere comer, pero en realidad se sacia rápidamente y acorde a los requerimientos de su cuerpo.
  • De 6 y 8 años de vida: Durante estas edades, los niños comienzan a ingerir más alimentos; este hecho coincide con el momento en el que se hace más marcado su crecimiento físico.
  • Causas psicológicas: Los niños muy consentidos pueden rechazar el sentarse a la mesa a comer; también ocurre a menudo que, en edad preescolar, sienten rechazo hacia la comida porque durante sus horas de clases tienden a comer meriendas y dulces; luego, a la hora de comer un plato fuerte, su hambre se ha saciado.
  • Enfermedades particulares: En casos muy específicos, en su primer año de vida los niños pueden negarse a ingerir alimentos debido a enfermedades vinculadas al mal funcionamiento de los riñones, pulmones o el sistema gastrointestinal. Siempre consulta al médico ante cualquier duda o si ves un rechazo permanente a toda comida.
El miedo a probar nuevos alimentos perjudica la dieta de los niños.

Qué hacer si mi hijo no quiere comer: solucionar el problema

Una vez que conocemos las posibles causas, debemos enfocarnos en qué hacer para que el niño quiera comer. Como siempre, es importante distinguir entre el niño que no tiene hambre o el que no quiere comer los alimentos que les estas ofreciendo particularmente.

Recuerda que tampoco debes sobrealimentarlo. En muchos casos, aunque te parezcan pequeñas las raciones, el niño puede haber llegado a su capacidad máxima y su estómago no puede recibir más alimentos.

“Cuando cumplen un año de vida, los niños disminuyen su capacidad de ingerir alimentos en comparación con sus meses de vida anteriores”

Consejos útiles

A continuación te daremos una lista de ideas sencillas y prácticas para revertir este mal hábito:

  • Sirve las raciones de comida indicadas para su edad en el plato más grande que tengas en casa. Esto crea un efecto visual por el que él creerá que en realidad le están sirviendo raciones muy pequeñas de comida y lo devorará todo.
  • No permitas que tome jugos o agua antes de ingerir el plato sólido o principal. De hacerlo, se llenará fácilmente y ya no tendrá más espacio en su estómago.
  • Apaga el televisor y pídele que guarde sus juguetes 20 minutos antes de la comida: Así no tendrá distracciones y podrá enfocarse en el acto de comer; mientras espera, se despertará su apetito.
  • Nunca utilices la hora de comer como el momento para discutir con él, preguntarle por su conducta escolar o regañarle por el desorden de su cuarto. Lo condicionarás a asociar la hora de la comida con la hora del juicio final.
Qué hacer si mi hijo no quiere comer es una pregunta que se hacen muchos padres.

  • No complazcas sus caprichos o extravagancias: Si el niño se empeña en comer en la cama o viendo televisión, o si no desea comer ciertos alimentos sino solo dulces, no le sigas el juego. Debes mantenerte firme, darle su espacio y esperar a que él mismo cuando tenga hambre se decida a comer en la mesa y los alimentos que le proporciones.
  • Evita darle en excesos alimentos ricos en azúcar, comidas rápidas o frituras. Está comprobado que los niños que comen dulces en exceso o alimentos que incluyan resaltadores de sabor como el glutamato monosódico —presente en la comida rápida—, luego son renuentes a ingerir alimentos saludables o comidas caseras.

Como recomendación final, nunca castigues a tu hijo si no quiere comer. Tampoco lo dejes sentado todo el día en la mesa y considera el tamaño de las porciones de comida que le sirves. Siguiendo estas ideas para consumir legumbres, hortalizas y proteínas, verás que sencillo resultará que tu hijo coma las cantidades que su cuerpo necesita.

Romar Regueiro, T., Ruiz Melguizo, M. J., Trabalón Flores, I. R., & Mañas Ruiz, C. M. (2012). ¡Mi niño no come! Nutricion Hospitalaria.