¿Qué es un óvulo deteriorado?

Un óvulo deteriorado puede ser expulsado o absorbido por el cuerpo, pero ante la sospecha de una pérdida espontánea, lo primero que se debe hacer es acudir al médico. La información siempre ayuda, ¿qué es un óvulo deteriorado?

Más del 50% de los abortos espontáneos se deben a óvulos deteriorados. Un óvulo deteriorado o marchito es el aquel que, aun siendo fertilizado, no es capaz de reproducir el embrión; esta situación provoca una pérdida espontánea del embarazo.

Un óvulo deteriorado puede surgir en cualquier mujer, sin importar si ha tenido hijos o no. Su causa puede deberse a cuestiones genéticas, pero no es sino hasta un tercer aborto espontáneo cuando comienza a considerarse.

Los efectos de una pérdida por óvulo deteriorado tienen una repercusión más psicológica que fisiológica en la mujer. Aunque el cuerpo necesita de tiempo para nivelar sus hormonas, la pareja puede hacer otro intento en el medio plazo.

El cuerpo ante un óvulo deteriorado

Una vez que un óvulo se ha adherido al útero y ha sido fertilizado, se comienza a formar la placenta. Seguidamente, el cuerpo de la mujer aumenta la producción de la hormona hCG, para que el embrión progrese. Precisamente es a través del nivel del hCG como se puede confirmar un embarazo.

En el caso de los óvulos deteriorados, todo este proceso sucede la misma manera: el cuerpo detecta alguna anomalía en la fecundación, lo que lo motiva a interrumpir el embarazo. Para la mujer, los síntomas del embarazo continuarán, pese a no tener un bebé.

Un aborto espontáneo, en principio, se manifiesta con un sangrado vaginal. También puede haber presencia de calambres a nivel del útero y dolor pélvico; algunas mujeres no presentan ningún síntoma, por lo que conocen de la pérdida durante su cita de control.

¿Cómo se diagnostica el fin espontáneo de un embarazo?

Un óvulo deteriorado puede ser expulsado o absorbido por el cuerpo. Los casos más comunes son los del primer tipo, el de la expulsión, que es cuando hay presencia de sangrado o dolor abdominal. También suelen originarse calambres a la altura del vientre y la pelvis.

El óvulo deteriorado puede causar más de un aborto espontáneo.

Si el cuerpo absorbió el óvulo, la mujer no presentará ningún tipo de síntoma; en realidad, la futura mamá sentirá que su embarazo continúa sin mayores inconvenientes. En estos casos, el diagnóstico será a través de la observación durante el control médico.

Cuando se ha tenido una pérdida espontánea, el saco gestacional se muestra vacío en la prueba de ultrasonido; tampoco hay presencia de latidos de corazón. Por lo general, los abortos espontáneos suceden durante el primer trimestre del embarazo.

“Un óvulo deteriorado puede surgir en cualquier mujer, sin importar si ha tenido hijos o no. Su causa puede deberse a cuestiones genéticas”

 ¿Cómo se pueden prevenir los óvulos deteriorados?

En la práctica, no existe un motivo común para los óvulos marchitos o las pérdidas espontáneas. Los especialistas comienzan a considerar problemas genéticos o cromosómicos a partir del tercer aborto; antes de ello, se trata como una condición natural del cuerpo.

En mujeres que pasan de los 35 años de edad y con mayor frecuencia a los 40 años, el incremento de óvulos marchitos es frecuente. Esto se debe a que el sistema reproductor va envejeciendo como el resto del cuerpo; como contrapartida, su capacidad de producir óvulos sanos disminuye.

Otra situación que puede originar abortos espontáneos son los sistemas inmunológicos agresivos. Algunas mujeres poseen defensas que identifican a todo cuerpo extraño como una amenaza, lo que incluye a los fetos. Ante este tipo de obstáculos no naturales, el cuerpo femenino busca desecharlos bajo cualquier circunstancia.

Un aborto espontáneo causado por un óvulo deteriorado requiere de apoyo familiar y asistencia psicológica.

El diagnóstico adecuado

Ante la sospecha de una pérdida espontánea, lo primero que se debe hacer es acudir al médico y confirmar el diagnóstico. Si la embarazada aún no ha expulsado el óvulo deteriorado, requerirá de algún tiempo para hacerlo; los médicos recomiendan darle oportunidad al cuerpo para que haga su trabajo.

Antes de la expulsión e incluso algunas semanas después, el cuerpo seguirá creyendo que está embarazado. Por eso, los niveles de hCG se mantendrán altos y la mujer experimentará los síntomas de un embarazo normal; esta suele ser la peor fase para las madres, que necesitarán apoyo psicológico y de la pareja.

Solo en algunos casos puntuales, los especialistas recomiendan el uso de una intervención profesional activa. Estos tratamientos suelen ponerse cuando la mujer presenta mucho dolor abdominal, sangrado y calambres; también es preciso que intervenga el profesional si hay riesgo de formación de coágulos o dificultad para una expulsión espontánea.

La recomendación inicial a una pareja que ha experimenta un aborto espontáneo es apoyarse en la ayuda psicológica. Es una pérdida, aunque involuntaria, y se trata de un duelo que debe asumirse como tal.

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