¿Qué es la grafomotricidad?

Agetna · 22 enero, 2017

La grafomotricidad es el concepto que agrupa dos habilidades de la psicomotricidad fina: el movimiento con las manos y la escritura. El término parte de la unión de dos vocablos: grafo (escritura) y motriz (movimiento) y significa algo así como el movimiento que se realiza con las manos a la hora de hacer trazos y escribir.


La habilidad de la escritura viene a completar y enriquecer el dominio de la psicomotricidad fina en los niños. Encaminados a ello, en Eres Mamá te invitamos a que la potencies poniendo en práctica actividades que le posibiliten un mejor control de la muñeca, los dedos, la mano en general y hasta el antebrazo. Las mismas, no solo ayudarán al control muscular de tu hijo, le servirán para hacer mejores trazos y tener una letra legible y bonita.

Actividades para las habilidades grafomotrices del niño

Niños menores de 1 año

Los niños menores de 1 año deben recibir estímulos que les ayuden a seguir conociendo su cuerpo y todo lo que este puede hacer. Además de ello es necesario brindarles ejercicios que les permitan un mejor dominio de sus movimientos y, en este caso, darles actividades que le desarrollen de la destreza de manos y dedos.

Para lograr algo así, te sugerimos enseñarle a hacer palmitas con las manos, sobre todo al compás de la música, e interpretar y hacer los gestos que sugieren las canciones infantiles, más, aquellas que incitan a:

  • Mover las manos
  • Girar las muñecas
  • Abrir y cerrar los puños
  • Mover las manos primero en todas direcciones y luego al unísono hacia arriba, hacia abajo, a un lado, al otro…, etc.
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Otros ejercicios para darle al niño menor de 1 año pueden ser:

  • Lanzar objetos definiendo un blanco específico
  • Manipular, por ejemplo, fichas plásticas pequeñas y echarlas dentro de una botella. Las fichas pueden cambiarse por cualquier otro objeto, pero, cuidado. Ten presente que las cosas pequeñas pueden ir a parar a los oídos, la nariz o la garganta de un niño. No lo pierdas de vista cuando le brindes una actividad como esta
  • Darle una plastilina para encajar y desencajar de ella cualquier cosa o bien trocearla mientras hace pinzas con sus dedos.

Niños de 1-3 años

Si tu niño tiene entre 1 y 3 años es tiempo de que potencies su coordinación viso-manual. Por eso, cada vez que puedas, dale crayolas y tizas para que escriba sobre cualquier superficie. Vela que no sea en las paredes de la casa porque la “pintura rupestre” es una de las que más atrae al niño en esta etapa de su vida.

También te convidamos a que le des un pincel mojado en acuarela y una hoja o una superficie donde pintar. Las primeras veces él dejará que lo enseñes a coger el pincel y lo ayudes a dar brochazos, pero inmediatamente después querrá hacerlo solo y eso será beneficioso. Tómate un tiempo para ello y moja el pincel cada vez que se seque para que tu hijo se divierta a la vez que fortalece sus movimientos.

Toda vez que domine las tizas, las crayolas, el pincel… dale un marcador (plumón o rotulador según el país) además de enseñarle lo que hace deberás mostrarle y ayudarle a cogerlo correctamente. Aunque hay quien prefiere los lápices de colores nosotras te recomendamos los plumones porque pintan fácilmente sin que él deba presionarlos mucho.

Estimula a tu pequeño a hacer rayas y garabatos sobre el papel. A través del trazo libre comenzará a ejercitar sus movimientos y de alguna manera a adentrarse en el aprendizaje de la escritura. Déjalo que “escriba” con soltura y alaba todos sus “dibujos”.

Niños de 3-6 años

aprender a escribir

En esta etapa los niños deben tener dominio de la mayoría de las habilidades de la psicomotricidad fina. Siendo así, se encuentran listos para comenzar a conocer otras destrezas de la grafomotricidad.

Mamá, dedica tiempo para enseñarle a tu hijo la manera correcta de colorear un espacio. Muéstrale que para rellenar un vacío hay que desplazar el color sobre la hoja de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Explícale también que lo mismo sucede cuando desea colorear verticalmente: de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. Es importante que él logre dominar esta habilidad.

A partir de aquí tu niño estará listo para adentrarse en el mundo de la escritura. Ya en la escuela sus maestros le enseñarán las letras, los sonidos y cómo se representan sobre el papel.

En casa deberás repasar sus trazos y ayudarle con su caligrafía. Les quedará todo un mundo por recorrer, pero si de pequeñito fuiste dedicada y le ejercitaste sus movimientos psicomotores, su desempeño grafomotriz no tardará en dar sus primeros frutos.