¿Qué es el síndrome del niño zarandeado?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 10 enero, 2019
Yamila Papa · 13 enero, 2019
El síndrome del niño zarandeado puede provocar problemas cognitivos o discapacidaddes permanentes. Por desgracia suele ser frecuente en hogares violentos.

El síndrome del niño zarandeado, sacudido o agitado se considera un claro indicio de maltrato infantil. Entérate más sobre este cuadro que puede ser incluso mortal para los pequeños y aprende a identificarlo para ayudarlos. 

¿A qué se refiere el síndrome del niño zarandeado?

Según los médicos, cuando un niño presenta hematoma subdural, edema cerebral y hemorragia retinal (lo que llaman ‘la tríada’) están ante un caso de síndrome del niño zarandeado. Está causado por sacudidas violentas y peligrosas hacia los pequeños, cuando su cerebro aún  no ocupa toda la caja craneal. Suele ser un claro indicio de maltrato o abuso infantil.

Es una lesión muy grave en los niños de hasta cinco años de edad provocada por uno o varios impactos o sacudidas violentas, perpetrados por un adulto.

¿Conoces el síndrome del niño zarandeado?

A menudo, el síndrome del niño zarandeado puede provocar daños cerebrales muy graves, incluyendo discapacidad de por vida, pérdida visual, ceguera, parálisis cerebral o deterioro cognitivo (problemas de aprendizaje).

Síntomas y señales del síndrome del niño zarandeado

En la mayoría de los casos, este síndrome aparece en los bebés lactantes, quienes presentan una cabeza más grande que el resto del cuerpo y un tono muscular débil en el cuello. Ya que no puede soportar las oscilaciones del cráneo, las sacudidas son más graves y peligrosas.

Cuando un niño pequeño llega a la consulta o a urgencias con uno o varios de los siguientes síntomas, los médicos diagnostican síndrome del niño zarandeado:

  • Hemorragia retinal
  • Fracturas múltiples en los huesos largos, vértebras o costillas
  • Hematoma cerebral o subdural
  • Lesiones en los tejidos blandos
  • Trastornos hipóxicos y dificultad respiratoria
  • Contusiones parenquimatosas
  • Edema cerebral
  • Convulsiones
  • Letargia
  • Vómitos
  • Pupilas dilatadas

Uno de los exámenes que se realiza al niño es la resonancia magnética, con el fin de diagnosticar hemorragias internas o traumatismos ‘ocultos’. También puede intevenir un oftalmólogo, que se encargará de analizar las lesiones oculares. Otros estudios que se utilizan en estos casos son la exploración por TAC (tomografía axial computada) y las radiografías, para determinar si hay fracturas óseas.

¿Cuándo se produce el síndrome del niño zarandeado?

Es difícil de determinar, pero lo cierto es que es frecuente en hogares donde el maltrato es habitual, donde un adulto abusa de algunos de los miembros de su familia, ya sea física o verbalmente.

También sucede cuando los adultos consumen habitualmente drogas o alcohol y cuando hay problemas emocionales en la familia que incluyen la agresividad o la impulsividad. En una gran cantidad de casos, hay evidencia de lesiones craneales anteriores, aunque de menor gravedad, que no suelen haber sido tratados.

El síndrome del niño zarandeado sucede cuando ha sido sostenido por el tórax  y luego sacudido bruscamente hacia adelante y atrás o los laterales. La principal justificación suele ser que el pequeño ‘se portó mal’ o que ‘no paraba de llorar’.

Niños vulnerables a sufrir este síndrome

Los estudios han confirmado a su vez que más allá del zarandeo por parte del adulto, algunos niños son más vulnerables a sufrir este síndrome. Es más propenso si presenta:

  • Deficiencia de vitamina C y escorbuto. Si no consume frutas y verduras frescas
  • Hemofilia. Problemas para coagular la sangre
  • Enfermedad de von Willebrand. Carencia de una proteína para la coagulación de la sangre, patología hereditaria
  • Meningitis. Inflamación de las membranas de la médula espinal y las capas exteriores del cerebro
  • Osteogénesis imperfecta. Huesos frágiles y fracturas frecuentes
  • Ahogo disfágico. Asfixia por atragantamiento
  • Hematomas espontáneos
  • Hemorragias recurrentes por lesiones previas
  • Caídas accidentales 
El síndrome del niño zarandeado, ¿qué es?

El síndrome del niño zarandeado tiene síntomas diferentes a los que aparecen cuando se produce una caída, un accidente o un impacto, aunque pueden estar combinados si el menor ha sufrido violencia en el hogar.

Por último, en cuanto al tratamiento, todo gira en torno a estabilizar su estado de salud a través de monitoreos de la presión intracraneal y el drenaje de la sangre acumulada por hematomas. También se pueden colocar yesos para las fracturas de ciertos huesos.

Lamentablemente, la tercera parte de los bebés que sufren esta patología fallecen, otro tercio sobrevive con una afección neurológica importante y la tercera parte restante sigue su vida sin consecuencias aparentes. No dudes en denunciarlo si conoces un caso así.