¿Qué es el dolor de crecimiento en niños y adolescentes?

Óscar Dorado · 8 septiembre, 2018
Si observas que tu hijo se queja constantemente del dolor en las extremidades, es posible que esto se asocie a su crecimiento. Te contamos todo lo que debes saber sobre estas dolencias y cómo lidiar con ellas.

El dolor de crecimiento en niños y adolescentes es muy común durante las etapas de desarrollo. Las molestias pueden ocurrir en los brazos, las piernas u otras partes del cuerpo y se traducen como una sensación de ardor en las extremidades.

Normalmente, este tipo de dolores ocurren por la noche; algunas veces incluso pueden provocar que el niño o joven se despierte debido a las molestias. Sin embargo, debes saber que también pueden darse durante el día, aunque rara vez son lo suficientemente problemáticos como para obstaculizar las actividades diarias.

En cuanto a las causas que propician este dolor, no se sabe exactamente cuál es la causa principal de estas molestias, aunque existen varias teorías. Por ejemplo, muchos niños con estos dolores de crecimiento pueden ser muy flexibles o tener los pies planos.

En la mayoría de los casos, los dolores o la incomodidad tienden a aparecer y desaparecer, a pesar de que es complicado saber cuándo van a ocurrir. Ante las molestias, generalmente los niños desearán que masajees el área dolorida; eso servirá, además, para notar la diferencia entre los dolores de crecimiento y una afección más grave, relacionada con los huesos o los músculos del niño.

Aquellos niños que sufran una causa más grave de dolor normalmente no permiten que nadie toque el área afectada. En todo caso, si te preocupan las molestias de tu hijo y consideras que pueden ser causadas por algo más grave, lo más aconsejable es que acudas al médico de cabecera.

Si mi hijo se quema con agua caliente, debo saber cómo reaccionar para prevenir complicaciones.

Consecuencias del dolor de crecimiento en niños y adolescentes

Principalmente, el dolor de crecimiento en niños y adolescentes ocurre en las piernas, en las espinillas, las pantorrillas, detrás de las rodillas o en los muslos, y afecta a ambos lados del cuerpo.

No obstante, debes estar tranquila. A pesar de que el niño puede sentir mucho dolor, sus huesos y músculos no están dañados y los dolores de crecimiento pueden ceder ante tratamientos simples.

Asimismo, debes tener en cuenta que el dolor puede aparecer durante el día o por la noche. La duración de las molestias suele ser de 10 a 30 minutos, aunque puede variar de minutos a horas.

En cuanto al grado de dolor, este puede ser muy leve o muy severo. Los dolores de crecimiento son intermitentes e incluyen intervalos con ausencia de padecimiento durante días o meses. En cambio, en algunos niños el dolor puede aparecer a diario.

Ante un cuadro de molestias, si deseas disminuir los dolores de tu hijo lo primero es darle muchos mimos, tranquilizarlo y transmitirle seguridad de que el dolor desaparecerá. Al mismo tiempo, puedes aplicar un masaje en el área dolorida con aceites especiales; esto puede ayudar a aliviar la sensación de dolor y hacerle sentir mejor.

“Los dolores de crecimiento son intermitentes e incluyen intervalos con ausencia de padecimiento durante días o meses. En cambio, en algunos niños el dolor puede aparecer a diario”

Síntomas del dolor de crecimiento en niños y adolescentes

A continuación, te presentamos cuáles son los síntomas del dolor de crecimiento en niños y adolescentes. Si reconoces alguno en tus hijos, ten en cuenta que el origen de sus molestias puede ser el crecimiento característico de esta etapa.

  • Dolores musculares en ambas piernas, generalmente en la pantorrilla, detrás de la rodilla y en la parte delantera del muslo.
  • Al mover las piernas no mejora ni empeora el dolor, lo que muestra que las articulaciones no se ven afectadas.
Los dolores en los huesos intensos ameritan una visita al pediatra.

  • El dolor aparece y desaparece, empeora durante la noche y puede llegar a esfumarse en las mañanas.
  • Las molestias son lo suficientemente intensas como para despertar al niño del sueño.
  • Los músculos de los brazos también pueden verse afectados.
  • El niño también puede quejarse de dolores de cabeza.
  • En ningún caso el dolor causa cojera o hace que sea difícil llevar a cabo acciones de la vida cotidiana.

Por último, recuerda que, como has podido observar, la causa del dolor de crecimiento en niños y adolescentes no está del todo clara. De hecho, a menudo se piensa —erróneamente— que el dolor se genera debido al crecimiento de los huesos.

Sin embargo, los huesos crecen lentamente, incluso durante los períodos de desarrollo acelerado; este crecimiento paulatino no causa dolor. Algunos niños tienen dolores de crecimiento de manera intermitente durante muchos años. Lo bueno es que, por lo general, desaparecen a mediados de la adolescencia.