¿En qué consiste el aprendizaje invisible?

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
El aprendizaje invisible es una propuesta para concebir nuevas formas de aprender. Conozcamos más en este artículo cuáles son sus principales características.

Cristobal Cobo y John W. Moravec en su libro Aprendizaje Invisible (2011) plantean la necesidad de repensar la forma de ver y entender el aprendizaje en un contexto de globalización. Los autores hablan del impacto del avance tecnológico y de un aprendizaje asociado a las nuevas aplicaciones de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) para el aprendizaje. Y remarcan la transformación de la educación formal, no formal e informal.

La finalidad  del aprendizaje invisible es integrar distintas perspectivas y teorías  para entender el aprendizaje de otra forma y conseguir, así, que las personas puedan desarrollar nuevas habilidades, competencias y destrezas acordes con el contexto actual social y profesional, incidiendo en los niveles de formación y de empleabilidad.

Aprendizaje invisible: invisible no significa que no exista

Tal y como afirman los autores, “lo invisible no es lo que no existe, sino aquello que no podemos observar”.  Y, en este sentido, plantean que un aprendizaje invisible  es aquel que otorga valor al conocimiento explícito que podemos acreditar y certificar, pero principalmente a aquel otro conocimiento a lo largo de la vida, más personal y ligado a la experiencia de cada uno. Conocimiento tácito que, en ocasiones, es más complicado de verbalizar o codificar.

Niña con el ordenador aplicando el aprendizaje invisible.

Con lo cual, desde este enfoque se aboga por ‘invisiblizar’ algunas prácticas empleadas dentro de la escuela formal y tradicional. La memorización, la repetición y el castigo a la equivocación deberían dejar de ser maneras de abordar el conocimiento, y visibilizar otras competencias necesarias que se aprenden en entornos más informales, como la creatividad.

Según el enfoque del aprendizaje invisible, las competencias digitales que se requieren en la actualidad no se enseñan en la escuela. Destrezas como redactar y publicar en distintos formatos multimedia, o almacenar y transferir información son imprescindibles. Incluso, aprender cómo descargar y usar aplicaciones necesarias para el uso cotidiano (bancos, gps, bloc de notas, nubes de almacenamiento).

Por lo tanto, el aprendizaje invisible propone dar valor a distintas y nuevas  formas de aprender competencias, sobre todo mediante la práctica. Es decir, no aprendemos porque nos enseñen cómo funciona una determinada tecnología, sino que lo hacemos cuando la usamos para algún fin o con algún propósito.

Hacer visible lo invisible

Para conseguir hacer visible lo invisible, los autores proponen:

  • Dar valor al cómo, dónde y cuándo se aprende, y no solo al qué se aprende.
  • Concebir el aprendizaje permanente como forma de educación, integrando contextos formales e informales de enseñanza-aprendizaje.
  • Redefinir la educación en función de objetivos más claros respecto del futuro que se quiere crear, considerando el capital humano como factor clave.
  • Considerar el proceso de aprendizaje con otros ojos de una forma más fresca e intuitiva.
    Niño con una lupa mirando flores en el campo aplicando el aprendizaje invisible.
  • Educar para trabajar con la incertidumbre, desarrollando competencias adaptables a contextos diversos y cambiantes.
  • Integrar y trabajar con y desde las tecnologías de la información y la comunicación de forma colaborativa.
  • No establecer límites de edad para el aprendizaje y permitir una educación flexible y personalizada.
  • La creatividad, la innovación, la colaboración y el pensamiento crítico deben constituirse en elementos fundamentales del aprendizaje invisible.

Conclusión

Las ideas propuestas por los autores de este enfoque se constituyen en un punto de partida para repensar un nuevo paradigma en educación. Con una postura inclusiva de ideas, perspectivas y teorías se establece un nuevo escenario para el dialogo sobre la educación.

Es en este escenario en el que deben hacerse visibles, por un lado, nuevas formas de concebir la enseñanza y el aprendizaje. Y, por otro lado, para invisibilizar prácticas educativas tradicionales que no dan respuesta a las necesidades de formación de nuestra actualidad.