Pros y contras de enseñar liderazgo a los hijos

24 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Hablaremos a continuación sobre las ventajas de enseñar liderazgo a los hijos, siempre que esto no se confunda con la capacidad de mandar y ser dominante o arbitrario.

Enseñar liderazgo a los hijos es positivo para ellos, siempre y cuando los padres tengan claro qué supone ser y cómo actúa un buen líder. Es decir, los progenitores deben conocer cuáles son las habilidades que han de enseñar para que los hijos puedan desarrollar las cualidades que identifican y diferencian a un verdadero líder y evitar, así, que caigan en el error de confundir el liderazgo con ser autoritarios o sentirse superiores a los demás.

¿Qué significa el liderazgo?

Liderazgo es una palabra muy relacionada con el ámbito de las organizaciones y con la eficacia de su funcionamiento. Hace referencia a un conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser o de actuar de las personas, de un grupo de personas o de trabajo.

Niño aprendiendo liderazgo.

El liderazgo, o la capacidad de liderazgo, la posee alguien que tiene determinadas cualidades y habilidades, algunas de ellas innatas, pero la gran mayoría aprendidas. Se trata de habilidades que le permiten, a quien es líder, comportarse de determinadas maneras para conseguir que un grupo de personas cumpla objetivos y metas comunes.

Además, si bien existen distintas tipologías de liderazgo, todas ellas coinciden en algunas características distintivas respecto de lo que es ser un buen líder. Clasificaciones que describen distintas cualidades y habilidades que un buen líder debe poseer, o posee, tales como:

  • Inspirar confianza.
  • Motivar y entusiasmar.
  • Compartir el poder y la capacidad de decisión.
  • Delegar responsabilidades.
  • Ser un buen comunicador y propiciar el diálogo, el debate y la discusión.
  • Ser empático y ponerse en el lugar del otro.
  • Saber escuchar y desarrollar la escucha activa.
  • Ser carismático.
  • Comprender y saber gestionar las emociones.
  • Ser experto en determinados ámbitos y temáticas.
  • Poseer un pensamiento analítico y estratégico.
  • Ser íntegro y ético.
  • Generar compromiso.
  • Ser emprendedor.
  • Ser capaz de adaptarse a los cambios.
  • Mostrarse respetuoso.
  • Ser perseverante y disciplinado.
  • Ser pasional y racional a la vez.

“El liderazgo no se trata de estar al mando, es cuidar a las personas a tu cargo”.

-Simon Sinek-

Enseñar liderazgo a los hijos no es enseñar a imponerse

Cuando se habla de los contras de enseñar liderazgo a los hijos es porque el concepto de liderazgo no está, tanto en su contenido y esencia como en la práctica, bien comprendido.

Por ello, una de las desventajas de enseñar liderazgo a los hijos es enseñarlo mal, negándoles la posibilidad de desarrollar las habilidades y de conseguir los objetivos propios de una persona con capacidad de liderazgo.

Muchos padres, en la ardua tarea de educar y de cuidar a sus hijos, suelen cometer el error de confundir a los niños y les enseñan a imponerse y a mandar y despiertan sentimientos de animadversión en las personas que los rodean, en lugar de de enseñarles a motivar y a conseguir hacer piña con sus amigos y compañeros.

Niños en un equipo de fútbol a los que hay que enseñar liderazgo.

Así, en el afán de algunos padres por enseñar a los hijos a defenderse o a conseguir adhesiones, suelen incitarlos a ser más autoritarios o tiranos, en lugar de motivarlos a que hagan grupo y formen equipo con sus pares y que trabajen codo a codo todos juntos para conseguir objetivos y diversión.

Enseñar liderazgo a los hijos sí es enseñar a inspirar a los demás…

En cambio, los pros de enseñar liderazgo a los hijos suponen enseñar las habilidades que se han listado anteriormente, porque enseñarles habilidades propias de liderazgo es proporcionarles una potente herramienta que los ayudará positivamente en su desarrollo y en su comportamiento futuro en distintos ámbitos de la vida.

Como se ha dicho, es positivo que los hijos aprendan cualidades de líderes, siempre y cuando lo comprendan como la capacidad de trabajar por el bien común, dialogando y negociando con los demás. Porque un verdadero liderazgo implica perseverancia, trabajo en equipo y la resolución pacífica y compartida de los conflictos.

Así, un niño con capacidad de liderazgo será un niño con una buena autoestima, capaz de tomar decisiones, sopesar consecuencias y aprender de sus errores. Será un niño con capacidad de entender y aprender de los demás y escuchar y aprender de la diversidad de opiniones. Un niño capaz de decir lo que piensa de forma respetuosa, solidario y que crea confianza en los demás.

Por lo tanto, enseñar liderazgo a los más pequeños es enseñarles a compartir y a inspirar a los demás. Es enseñarles a ser ejemplo y a influir en los otros despertando sentimientos y sensaciones positivas. Es, en definitiva, enseñarles a ser mejores personas y a ayudar a los demás a serlo.