Por qué la regresión infantil es común durante la pandemia

13 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
En esta pandemia que estamos viviendo a nivel mundial es bastante común que los niños sufran algunas regresiones. ¿Cómo puedes actuar?
 

La situación de pandemia que estamos viviendo todos no está siendo fácil para nadie; ni para los niños ni para los mayores. Si te fijas un poco, te darás cuenta de que todo el mundo parece haber dado un paso atrás, sobre todo los niños. Existe una regresión que parece bastante común en los pequeños.

Si tu bebé solía dormir bien toda la noche, tu hijo pequeño empezaba a dejar los pañales, tu hijo estudiante era bueno en la lectura, tú solías llevarte bien con tu pareja, etc., pero desde que apareció el COVID-19 en nuestras vidas parece que todo eso está cambiando, una regresión en cada una de las personas, al menos, de manera temporal, es lo que está sucediendo.

Regresión infantil

¿Qué es lo que están pasando? ¿Por qué los adultos y, sobre todo, los niños tienen regresiones en momentos de estrés? Tal vez estamos pidiendo inconscientemente que nos cuiden de alguna manera. Es como querer envolverse en una manta, acurrucado en posición fetal, y esperar a que todo lo malo pase mientras nos sentimos seguros y protegidos.

La madurez requiere un mayor “manejo” interno por parte de la corteza frontal para garantizar que nuestros comportamientos cumplan con las expectativas sociales. En momentos de estrés, todo esto desparece y comenzamos a actuar más por instinto.

Este proceso puede explicarse fisiológicamente en términos de cambios en el flujo sanguíneo en el cerebro durante la activación del sistema de respuesta al estrés, pero también, el comportamiento regresivo “funciona”: tiene un propósito importante.

 
Niño asustado en la cama sufriendo regresión infantil durante la pandemia.

Aunque los comportamientos regresivos pueden ser problemáticos, nuestro subconsciente tiene su propia sabiduría. Nuestros niños se quejan o lloran, nuestro adolescente tiene una gran rabieta, nuestro niño que ya sabía ir al baño tiene un accidente y prestamos atención a eso. Esto es, en parte, lo que nuestros hijos están pidiendo en este momento.

Regresión: las emociones internas de tu hijo quieren llamar tu atención

Pero nuestros hijos no solo necesitan nuestra atención. Las emociones internas de tu hijo están pidiendo tu atención y deben abordarse. Así que, ¿qué hacemos?

En primer lugar, tienes que saber que esto es temporal y común. También debes tener en cuenta que, si tu hijo tiene un comportamiento regresivo, cambios de humor, etc., tienes que responder a sus emociones, no a su comportamiento.

Busca mensajes detrás de la emoción o el comportamiento y responde a eso y no a lo demás. Por ejemplo, si tu hijo ha comenzado a mojar la cama nuevamente, siéntate a su lado y dile algo como: “Me he dado cuenta de que la cama estaba mojada esta mañana. No te preocupes, a veces, cuando estamos estresados puede ocurrir. ¿Qué es lo que te preocupa en este momento?”.

 

Consejos para las regresiones durante la pandemia

Enseña a tus hijos que las emociones son mensajes (y recuérdalo tú también). Si podemos reconocer lo que nos quieren decir sin juzgarnos, podremos llegar a la raíz de lo que uno necesita y resolver aquello que nos está perturbando las emociones.

  • Comunícate con tus hijos. Pregunta a tus hijos sobre el coronavirus y qué quieren saber al respecto. Pregúntales por qué están específicamente preocupados. Comparte información y noticias de una manera apropiada para su desarrollo.
  • Conecta con tus hijos de forma significativa. Conecta con tus hijos de manera significativa y apóyalos en sus cambios emocionales. Compartir el tiempo es más importante que los detalles de la actividad. Mientras mantienes las recomendaciones de distanciamiento social, sal a caminar, haz un pícnic en el patio, ved una película juntos…
    Adolescente tumbada en el sofá sin motivación sufriendo una regresión durante la pandemia.
  • Mantén también los límites. El hecho de que tu hijo esté estresado no significa que debas dejarle dormir en tu cama todas las noches si no quieres que así sea. Satisfaz las necesidades de tus hijos, pero ellos deben honrar también las tuyas.
 

Como padres, a menudo, nos encontramos haciendo adaptaciones basadas en las necesidades de nuestros hijos; esto es parte de la paternidad. Pero cuando esas adaptaciones cruzan líneas personales importantes, que son individuales para cada padre, el coste supera el beneficio y se agrega estrés, en lugar de eliminarse.

Presta atención también a tus necesidades y respuestas internas

Presta atención a tus propias respuestas internas. Si se ha cruzado un límite importante, es posible que tengas que ser creativo para buscar soluciones que satisfagan las necesidades de tu hijo, así como las tuyas propias.

Recuerda que todo esto es temporal y que, como todo, pasará. Sé comprensiva con tus hijos si tienen un comportamiento que ya habían superado. Pero, sobre todo, no te olvides de darle todo tu cariño siempre que lo necesite. Ahora te necesita más que nunca.