El peligro de las novatadas

24 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Sabemos que, en ocasiones, para formar parte de un grupo, quienes son candidatos a entrar son sometidos a todo tipo de pruebas. En la actualidad, estas pruebas, en muchos casos, son muy humillantes y abusivas. Conozcamos en este artículo el peligro de las denominadas novatadas.

Siempre han existido las denominadas novatadas, una práctica muy extendida entre los jóvenes para recibir a nuevos miembros en un grupo, y cuyo objetivo es, casi siempre, la ‘mofa’  y la diversión a costa de una persona. Sin embargo, en la actualidad, el peligro de las novatadas es que, mientras más humillantes, violentas y arriesgadas sean, muchísimo mejor.

Novatadas, una necesidad de aceptación y pertenencia

Una novatada es un fenómeno grupal, un ritual de iniciación que se usa, generalmente, en la entrada a la universidad. Pero es común también hacerlas en otros contextos escolares, en el ámbito militar, en colegios mayores o en algunas fraternidades.

El objetivo final de las prácticas o rituales de iniciación es hacer pagar un ‘peaje’ a quienes quieran formar parte y ser aceptados por un grupo. Este peaje se trata de diversas pruebas que las deciden los miembros que ya pertenecen al grupo y que varían desde someter al nuevo miembro a duras pruebas físicas o hacerlo pasearse desnudo por algún sitio público, pasando por bañarse con agua fría en invierno o recibir una buena paliza.

Chica triste en su primer día de universidad debido a las novatadas.

Ahora bien, en la etapa adolescente, los jóvenes necesitan sentirse aceptados por sus grupos de pares y, en ocasiones, son capaces de hacer lo que sea para ser reconocidos e incluidos en el grupo. Y mientras mayor sea la necesidad de aceptación, mayor puede ser la novatada a la que una persona puede estar dispuesta a ser sometida, aún cuando resulte ser excesiva y con consecuencias importantes, tanto a nivel físico como psicológico.

Además, en muchas de las novatadas, la ingesta de alcohol es un denominador común. Con lo cual, este es un factor que favorece todavía más que cualquier novatada, por más inocente que pudiese parecer, se convierta en algo verdaderamente peligroso. Esto es así porque, cuando las personas consumen alcohol de forma irresponsable, tienen mayor tendencia a perder el sentido del riesgo y del peligro.

Acciones para evitar el peligro de las novatadas

Para evitar el peligro de las novatadas, tanto en la familia como en la institución escolar, se pueden desarrollar acciones tales como:

  • Hacer talleres o charlas para trabajar sobre la importancia de la convivencia, la tolerancia y el respeto mutuo, y poner en evidencia el peligro de las novatadas en tanto forma de abuso y  maltrato con importantes consecuencias físicas y psicológicas. Tanto para las personas que pasan por situaciones de abuso, pero también para las personas autoras intelectuales de las novatadas, que pueden sufrir en algunos casos consecuencias tanto psicológicas como legales.
  • Establecer los canales adecuados de ayuda, de información y de contención psicológica para que las novatadas se denuncien. Es decir, que quienes se vean sometidos a este tipo de prueba o son testigos de ellas pueden hablar sobre ello y delatar estas situaciones. En este sentido,  existen asociaciones como No más novatadas, que aúnan esfuerzos y medios para erradicar las novatadas y los ritos de iniciación.
    Chica disgustada debido a las novatadas el primer día de clase.

Novatadas para recibir y no para agredir

Como hemos dicho, tanto padres como educadores deben desarrollar acciones para conseguir que los jóvenes tomen conciencia del peligro de las novatadas. Para lo cual, es importante, además, trabajar con la empatía y el ponerse en el lugar del otro, considerando que:

  • Una novatada debería ser una manera de recibir y hacer sentir bien a alguien, en cualquier ámbito social.
  • Si la consideramos un ritual de iniciación, una novatada debería dar comienzo a una nueva etapa, ser la puerta de entrada para nuevas oportunidades laborales, sociales, de formación o de ocio.
  • Hay que pensar antes de actuar. Para evitar el peligro de una novatada, hay que enseñar a los jóvenes a que piensen antes de idearlas y que consideren que “no debemos hacer lo que no nos gusta que nos hagan”.