Películas para trabajar la pérdida y el duelo con los niños

25 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
La muerte es parte de la vida, y el duelo es un proceso natural que se elabora mejor en compañía. Si deseas transmitir esta información a los más pequeños, las películas infantiles son un valioso recurso.

En nuestro afán por proteger a los más pequeños de los aspectos dolorosos de la vida, en ocasiones, optamos por no hablar de ciertos temas importantes. Sin embargo, a pesar de nuestras intenciones, tarde o temprano los infantes tendrán que hacer frente a situaciones duras, y es preferible que hayan aprendido, de nuestra mano, cómo lidiar con ellas. Por eso, en este artículo te presentamos algunas películas para trabajar la pérdida y el duelo con los niños.

Desde mascotas a parientes más o menos cercanos, es posible que en algún punto de su infancia nuestros niños tengan que atravesar la experiencia de la muerte de un ser querido. Este es un asunto con el que, incluso a los adultos, nos resulta difícil lidiar y, cuando no se logra integrar de la manera adecuada, el duelo puede complicarse y traer serias repercusiones. Por tanto, ayudemos a los pequeños a enfocar el fin de la vida de un modo adaptativo.

¿Por qué son útiles las películas para trabajar la pérdida y el duelo?

El mundo audiovisual resulta enormemente llamativo para los niños. Se quedan absortos escuchando la narración que acompaña a ese espectáculo de colores, sonidos y personajes entrañables. Por ello, las películas infantiles son un valioso recurso para abordar temas importantes con los niños de una forma natural. Nos permitirán escuchar sus reflexiones y proporcionarles las nuestras.

El Rey León es una de las películas para trabajar la pérdida y el duelo con los niños.
© Walt Disney Animation, Studios, Walt Disney Pictures

Será un elemento importante de transmisión de valores y aprendizaje de habilidades de afrontamiento, puesla conducta de los protagonistas servirá de modelo de actuación y ayudará a que los infantes cuenten con un referente cuando se encuentren cara a cara con una situación similar.

Películas para trabajar la pérdida y el duelo con los niños

El Rey León

Este clásico de Disney es uno de los largometrajes con un mensaje más sólido y esperanzador. Tras ser testigo de la muerte de su padre, el joven león Simba se aleja de su familia sumido en la culpa y la tristeza. A lo largo de su travesía por la sabana, conocerá la lealtad, el apoyo y la amistad. Pero, sobre todo, descubrirá que nadie muere del todo.

Los valores, los recuerdos, las enseñanzas que su padre le dejó antes de fallecer, acompañarán al joven Simba y lo guiarán en su camino. Finalmente, comprenderá que su padre nunca murió, pues vivirá para siempre en su corazón y en las estrellas. Y hallará la fuerza para regresar a su hogar junto a sus seres queridos y formar una hermosa vida.

Coco

Con esta fantástica producción, Pixar pinta de colores una muerte generalmente relegada a la oscuridad. En muchas de nuestras culturas, cuando alguien fallece, nos sumimos en cementerios grises, atuendos negros y silencio. La vida de esa persona se convierte en tema tabú, del que no se habla y que genera únicamente dolor e incomodidad. A través de Coco, se nos invita a volver a reunir la vida y la muerte (como un todo indisoluble) y a celebrar esta última con afecto y agradecimiento por el tiempo compartido con nuestro ser querido.

Los protagonistas de Coco, una de las películas para trabajar la pérdida y el duelo con niños.
© Walt Disney Pictures, Pixar Animation Studios

La película refleja la arraigada tradición mexicana del día de muertos, en el cual se decoran altares y se dedican ofrendas a aquellos seres amados que partieron al otro mundo. Nos aporta una visión colorida y vital de la pérdida, y nos presenta el duelo como un proceso compartido y expresado, en lugar de como un lugar oscuro, silencioso y solitario.

Up: una aventura de altura

En esta película se nos muestra, a través del personaje de Carl, la devastación que se puede llegar a sentir cuando perdemos a quien amamos. Tras la muerte de su esposa, Carl siente que su vida también ha terminado por completo. Se encuentra triste, solo y perdido. Se convierte en una persona solitaria e irascible, que carga con una casa llena de recuerdos a los que se aferra con fuerza.

Sin embargo, cuando menos lo espera, Russell aparece en su vida para mostrarle que merece la pena seguir adelante. A través de este nuevo vínculo que el anciano establece con el entusiasta niño de ocho años, Carl podrá, por fin, reacomodar la pérdida de su esposa y dejarla ir. Comprenderá que el amor incondicional que se tuvieron nunca desaparecerá y que él puede seguir viviendo.