Parto doble: diferencia con un parto normal

Corina González · 20 julio, 2018
Cuando el embarazo es múltiple, retos más desafiantes aguardan a los padres. Estos, seguramente, les dejarán muchos aprendizajes y anécdotas inolvidables. En ese sentido, el parto doble es uno de los eventos que más preocupación causa a la futura mamá.

El embarazo, una experiencia maravillosa y a la vez complicada para las mujeres, sobre todo para las que tendrán un parto doble. El proceso de nacimiento de dos bebés que pueden compartir o no el saco amniótico posee claras diferencias con el parto normal.

Siempre se ha dicho que el embarazo de más de un feto es riesgoso; existen razones de peso para afirmarlo. La preeclamsia, la restricción de crecimiento fetal y muchas otras complicaciones son las que mantienen alertas a madres y médicos.

Aunque no debería ser más difícil dar a luz para una madre que espera gemelos o mellizos, a veces lo es. Existen riesgos de muerte perinatal o neonatal, al estar involucradas más de una vida en el proceso de alumbramiento.

Sin embargo, el éxito del alumbramiento dependerá de los debidos controles y chequeos médicos que se realice la madre y los constantes cuidados previos. No hay que dejarse llevar por el miedo ante los constantes peligros y tratar de completar el embarazo lo mas relajado posible y sin estrés.

La madre deberá seguir su intuición y reconocer los riesgos existentes; así, podrá llevar a casa a sus hijos orgullosa y feliz. Si deseas estar más tranquila y tener mayor seguridad, lo mejor es que te pongas en control con un obstetra especializado en partos dobles, tanto vaginal como por cesárea.

Es cuestión de genética

No es muy común tener un parto doble ni concebir más de un bebé. Esto puede ocurrir gracias a la herencia sanguínea de manera natural, con fecundaciones in vitro o tratamientos de fertilidad.

No todas las mujeres tienen la capacidad física de concebir y mantener en su interior más de una criatura. Solo cuando en la familia hayan existido antecedentes de concepciones dobles o múltiples aumentan las posibilidades de que ese tipo de embarazos se repita.

El parto doble no implica más dolor para la mujer, pero sí mayor duración.

Los mellizos o gemelos suelen nacer en familias con antecedentes, tanto en el lado paterno como materno. Claro, esto de todos modos no es absoluto.

Algunas mujeres que no han tenido antecedentes familiares de embarazos múltiples han albergado en su vientre a más de un bebé; no obstante, esto ocurre con mucha menos frecuencia que para aquellas que sí cuentan con algún historial genético de partos dobles en su familia.

Diferencias con el parto normal

Medicamente, un parto normal es aquel que se desencadena por sí solo, se desarrolla sin complicaciones e involucra a un único bebé. Generalmente, la embarazada comienza el proceso de parto normal entre las semanas 37 y 42 de gestación, sin riesgos para la madre o el bebé.

El parto doble suele darse prematuramente en la semana 36 de gestación por el mayor peso de los bebés o la distensión del útero. El espacio en este se vuelve cada vez más reducido y las placentas pierden su capacidad de nutrir adecuadamente a los bebés.

Los partos dobles pueden realizarse por cesárea o vía vaginal; la primera opción es la más utilizada para este tipo de nacimientos. Sin embargo, muchas madres afirman que la recuperación es mucho mejor y más rápida cuando se ha tenido un parto vaginal.

“Solo cuando en la familia hayan existido antecedentes de concepciones dobles o múltiples aumentan las posibilidades de que ese tipo de embarazos se repita”

Esto dependerá de la posición que tengan los bebés dentro del útero. Al estar ambos en posición cefálica, se puede lograr un parto normal satisfactoriamente. 

No obstante, es imposible saber cuál será su posición. Por ende, cuando nace el primer bebé, el médico evalúa la situación y actúa. En los casos en los que los bebés comparten la misma bolsa amniótica, la placenta o algún órgano vital, se procede entonces a realizar una cesárea.

Los gemelos tienen distintas huellas dactilares.

¿El parto doble duele más?

El alumbramiento doble no es más o menos doloroso que uno normal; lo único que varía es el tiempo de duración. Al nacer el primer bebé, existe una variante de entre 15  a 45 minutos para el nacimiento de su hermano.

En comparación con un parto normal, los dobles son un poco más intensos. Esto no implica más sufrimiento, ya que por lo general los infantes suelen ser mas pequeños y fáciles de alumbrar.

Sea de manera natural o asistido, el doble nacimiento de bebés siempre acabará en felicidad, regocijo y mucho amor. Si eres una futura madre de dos, no tengas miedo; el parto doble no es más que una bendición por duplicado en tu vida.

Por lo tanto, prepárate con el doble de entusiasmo para este grandioso evento. Recuerda que no muchas mujeres tienen el privilegio de traer al mismo tiempo dos bebés al mundo.