Parto en el agua, ¿puede ser para mí?

Agetna · 28 mayo, 2017

El parto en el agua es para cualquier embarazada que vea en ese método la mejor manera de traer a su hijo al mundo, y durante todas las semanas de su gestación, haya tenido un embarazo de bajo riesgo, es decir, libre de problemas lo mismo para ella que para su hijo.

En el presente texto te ayudaremos a conocer más acerca del tema ofreciéndote información sobre las principales ventajas y desventajas que tiene esta modalidad.

Ventajas del parto en el agua

Entre las ventajas que tiene el parto en el agua se encuentran:

  • Dilatación rápida. El cérvix y la vulva se relajan, dilatan y permiten que el parto sea mucho más rápido
  • Alivio durante las contracciones
  • La fémina necesita hacer menos esfuerzo físico
  • Prevención de la episiotomía. Se dice que el parto en el agua facilita la salida del feto y evita que a la madre se le practique la incisión quirúrgica conocida por este nombre. La episiotomía se realiza con el propósito de ampliar la abertura por donde sale el feto para hacer menos extenso el parto y lograr que el bebé nazca con más facilidad
  • Menos traumatismo para el recién nacido. Cuando el parto se realiza en una bañera con agua tibia (a 37 grados aproximadamente) el bebé pasa de estar dentro del líquido amniótico al agua de la bañera. Al no percibir grandes diferencias el nacimiento le es menos traumático. Nace sin apuros, sin que nadie lo fuerce a salir

  • Se incrementa la secreción de endorfinas. Las endorfinas son neurotransmisores producidos por el sistema nervioso central que se encargan de inhibir el dolor actuando como lo hace cualquier fármaco
  • La mujer tiene más control de su cuerpo. El peso corporal en el agua se hace menor, esto posibilita que la gestante pueda moverse con más facilidad y sentirse más dueña del proceso
  • La recuperación postparto es mucho más rápida que la que se tiene con los métodos convencionales.

Desventajas del parto en el agua

Mujer, si deseas que tu parto sea en el agua, antes debes saber que:

  • La relajación que produce el agua tibia puede causar el efecto contrario al que se espera. En vez de acelerar el trabajo de parto y llegar al alumbramiento mucho más rápido, puede hacerlo más lento
  • Como el parto en el agua no se prevé, porque el bebé llega cuando lo desea, la fémina no tiene tiempo de realizarse enemas previos al parto. Por ello, puede evacuar en el agua y poner en riesgo de infección lo mismo a ella que a su hijo
  • A pesar de que durante todo el embarazo el feto haya dado muestras de buena salud puede haber cualquier complicación durante el alumbramiento que lo haga precisar de equipos y atención especializada. Si la embarazada decide dar a luz en su hogar y se presenta cualquier eventualidad puede ser muy tarde cuando logre llegar a una clínica materna.

Parto en el agua, ¿puede ser para mí?

Si no tienes un embarazo múltiple o patologías como la diabetes gestacional, cardiopatías, o hipertensión arterial, te recomendamos comentar la idea del parto en el agua con tu gineco-obstetra para que él te hable más sobre las ventajas y desventajas del proceso.

El parto en el agua puede ser para ti si durante tu embarazo tanto tú como tu pequeño no presentaron ningún tipo de problemas y estás más que consciente de los pros y los contras del mismo.

Ahora bien, un punto que debe quedar explícito es que ya sea que vayas a dar a luz en la comodidad de tu vivienda o en una clínica materna que preste este servicio, necesitas recibir un adiestramiento previo que te explique de qué forma es que se realiza el mismo.

Si vas a parir en tu hogar precisas cumplir con medidas higiénico sanitarias estrictas para evitar cualquier tipo de infección. También, debes hacerlo en compañía de ginecólogo o partera capacitada que pueda actuar en caso de que se presente cualquier complicación.

Si optas por hacerlo en un centro médico es conveniente que te acerques al mismo con bastante tiempo de antelación para ponerte al tanto de cómo se lleva el proceso en ese lugar.