Niños que no quieren hacer los deberes: ¿qué hacer?

06 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
A veces, los padres no sabemos qué hacer cuando nuestros hijos no quieren hacer los deberes y cada día se convierte en una auténtica odisea. Los niños necesitan motivarse y no sentir que son una obligación.

Cuando los niños no quieren hacer los deberes, se convierte en una auténtica odisea. Malas caras, llanto, desinterés, distracciones con cualquier cosa… Todo ello acaba terminando con nuestra paciencia.

Cada vez los niños están más desmotivados a la hora de hacer los deberes en casa. Lo ven como algo aburrido y a lo que están obligados, por eso es necesario cambiar esta percepción que tienen y ayudarles a que se diviertan y disfruten mientras aprenden.

Por eso, es importante encontrar algunas ideas para que los niños se motiven a la hora de hacer las tareas escolares en casa. Aquí te contamos qué puedes hacer cuando los niños no quieren hacer los deberes.

Niño cansando porque no quiere hacer los deberes.

Algunas causas por las que hay niños que no quieren hacer los deberes

A los niños les gusta que los elogiemos y se sienten orgullosos cuando demuestran sus capacidades. Pero a la gran mayoría no les gusta hacer deberes, y esto puede deberse, sobre todo, a tres razones:

  • Por pereza, pues después de una larga jornada en el colegio llegan cansados y sin ganas de hacer deberes.
  • No les interesa y esto hace que estén desmotivados. Como a todos, cuando hay algo que no nos gusta, lo vamos atrasando para evitar hacerlo y nos ponemos con otra actividad que nos interesa más
  • Por la dificultad. Si hay algo que nos resulta difícil, también lo vamos dejando, entonces, a los niños les cuesta ponerse, sobre todo cuando los deberes son complicados y no saben hacerlos.

Niños que no quieren hacer los deberes: ¿qué podemos hacer?

A continuación, dejamos algunas propuestas para llevar a cabo con los más pequeños de la casa cuando no quieren hacer los deberes.

Dejarle un rato de descanso y mirar su agenda

Tampoco es conveniente tener una agenda sobrecargada. Los niños, aparte de hacer deberes, necesitan jugar, correr, y disfrutar mientras aprenden, pero para eso tienen que tener tiempo. Por ello, hay que dejar que descansen un rato entes de ponerse a hacer las tareas escolares.

Crear una rutina en casa y llevarla a cabo todos los días

Juntos podemos elegir cuándo es mejor que haga los deberes, pero después siempre tiene que tener un tiempo para hacer lo que le apetezca. Esta rutina debemos respetarla siempre para que se convierta en un hábito.

Tener en cuenta su estado de ánimo cuando no quieren hacen los deberes

Si el niño está irritado, enfadado o triste y le cuesta ponerse a hacer los deberes, tenemos que animarlo antes de decirle que haga los deberes. Si los hace en ese estado, no podrá concentrarse.

Hablar con él sobre por qué no quiere hacer los deberes

Puede que no sea pereza y realmente tenga una dificultad de aprendizaje o incluso que la tarea le resulte difícil y no la entienda. Para ello, debemos hablar y preguntarle para poder ponerle solución.

Tener paciencia cuando los niños no quieren hacer los deberes

Si el niño asocia los deberes con algo negativo, se opondrá a hacerlos. Por eso, es mejor estar calmados y llenarnos de paciencia para ayudarles a hacer los deberes y no terminar en gritos.

Castigarlo nunca

Los castigos lo único que pueden hacer es empeorar la situación y que el pequeño acabe asociando los deberes a algo negativo, por lo que no querrá hacerlos. Es más conveniente premiarlo cuando se ponga a hacerlos sin decir nada, pero que no sea con algo material, como, por ejemplo, un rato más jugando, jugar con él, elegir qué película ver, etc.

Niña haciendo los deberes frustada por su perfeccionismo en exceso.

No hacerle los deberes

A veces es complicado; cuando vemos que nuestro hijo lleva una hora viendo el ejercicio y todavía no ha empezado, muchos padres acabamos cogiendo el lápiz y haciendo nosotros el ejercicio.

Pero esto no debemos hacerlo. Primero, porque al final el profesor no sabrá qué es lo que no sabe hacer y, segundo, porque si se lo hemos hecho nosotros y sabe que está bien, no prestará atención a la hora de corregir en clase.

Cuando veamos que se atranca, le explicaremos cómo se hace e intentaremos ayudarle o que lo deje en blanco y que el profesor en clase se lo vuelva a explicar.

Ayudarlo a que entienda qué es lo que tiene que hacer

Muchas veces, se sienten perdidos porque no saben qué es lo que tienen que hacer y, por ello, se niegan a hacer los deberes. Tenemos que explicarles qué deben hacer y cómo, así, les resultará más sencillo hacerlos.

En definitiva, ya has visto algunas claves para poner en práctica cuando los niños no quieran hacer los deberes. Esto puede suponer una frustración para los padres y un suplicio para los niños, pero hay que organizarlo y hacer lo posible para que disfruten haciendo las tareas escolares.