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Motivar a tu hijo a asumir riesgos previene la ansiedad

Para que los niños tengan más confianza en sí mismos, los padres deben impulsarles a asumir riesgos y estar a su lado para hacer de guías.
Motivar a tu hijo a asumir riesgos previene la ansiedad

Uno de mis recuerdos más vívidos de la infancia es cuando estaba decidida a subir un terraplén empinado y arenoso y mi madre realmente me animó a hacerlo. Lo escalé sin problemas, pero encontrar el camino hacia abajo resultó mucho más difícil.

Cuando finalmente llegué al fondo con seguridad, le pregunté a mi madre con frustración por qué me dejaba hacerlo. Y es que, motivar a tu hijo a asumir riesgos previene de la ansiedad.

Su respuesta fue: “Si crees que puedes, yo creo que puedes”. La confianza que tenía en mí causó una gran impresión ese día. Ahora, una investigación publicada en el Journal of Clinical Child & Adolescent Psychology lo respalda al mostrar que los padres que motivan a sus hijos a realizar tareas difíciles reducen los riesgos de esos niños para los trastornos de ansiedad.

Para este estudio, los investigadores observaron a 313 familias de los Países Bajos y Australia. En ambas culturas, los hijos de padres que los ayudaron a superar sus límites eran “significativamente” menos propensos a luchar con los trastornos de ansiedad.

Niño subiendo un montículo de tierra para aprender a asumir riesgos.

Comportamientos desafiantes: asumir riesgos

Los beneficiosos métodos de “comportamiento de padres desafiantes” aplicados tanto a desafíos físicos intimidantes (los juegos algo más toscos) como a situaciones sociales desconocidas. En otras palabras: cuando los padres muestran confianza en sus hijos, los niños asumen esa confianza por sí mismos.

Si bien esto no es una cura para la ansiedad, y en esta etapa no podemos determinar la causalidad, los resultados son prometedores en términos de educación para los padres. Al motivar gentilmente a tus hijos de manera razonable a superar sus límites, les ayudas a reducir el riesgo a desarrollar un trastorno de ansiedad.

Otra gran conclusión del estudio es que los padres deben alentar a los niños y a las niñas a conseguir las cosas que se propongan. Especialmente porque las niñas son propensas a creer en los estereotipos de género a la edad de 5 años.

Las niñas no toman tantos riesgos

Reshma Saujani, la fundadora de Girls Who Code, en su charla TED viral dice que el peligro de esto es que muchas niñas crecen jugando demasiado a salvo. A la mayoría de las niñas se les enseña a evitar el fracaso y el riesgo.

A los niños, por otro lado, se les enseña a jugar bruto, balancearse alto, jugar a peleas o a cazas. Para cuando son adultos, y ya sea que estén negociando un aumento de sueldo o incluso invitando a alguien a una cita, los hombres están acostumbrados a correr riesgo tras riesgo y son recompensados por ello.

Más motivación, más confianza para asumir riesgos

En otras palabras: estamos criando a nuestras niñas para que sean perfectas y a nuestros niños para que sean valientes. Y eso tiene que cambiar. ¡Las niñas también son valientes y pueden asumir riesgos!

Este nuevo estudio subraya nuevamente la importancia de eso, no solo porque alentar a los niños los protege de la ansiedad, sino también porque los resultados de esas tareas que intentan no importan. Cuando animamos a nuestros hijos, ganen o pierdan, los resultados son los mismos: tienen más confianza.

Piensa en sus capacidades

Como padres, es necesario pensar en la seguridad de los niños, por lo que, al mismo tiempo que les puedes motivar para que asuman riesgos, también es necesario que vigiles si realmente pueden hacerlo. Motivarles a asumir riesgos está bien, pues les dará mucha confianza, pero hay que saber en qué se está motivando.

Motivar a un niño a hacer algo que no es capaz de hacer le generará frustración. Por ejemplo, animar a un niño a que toque el piano cuando nunca lo ha hecho no es buena idea porque no sabrá por dónde empezar. En cambio, alentarlo para que tome clases de piano y hacerle ver sus progresos, siempre es positivo.

Niño aprendiendo a montar el bici.

Aunque tocar el piano no tiene muchos riesgos, cuando crezca, por ejemplo, se le puede animar a hacer cosas con más riesgo, como, por ejemplo, escoger una carrera que le guste aunque no tenga muchas salidas, confiar en que es capaz de conseguir lo que se proponga.

Si confías en él, confiará en sí mismo

Asimismo, en su infancia, si tu hijo siente reticencia a hacer cosas arriesgadas, como montar en bici por la montaña, pero tú sabes hacerlo bien, ¡enséñale! Anímalo a hacerlo contigo y dile que estarás a su lado si algo sale mal.

Hazle entender que al principio las cosas pueden resultar complicadas e incluso pueden dar mucho miedo, pero que con persistencia y confianza esa barrera del temor se supera con creces.

Si confías en tu hijo y se lo demuestras, estarás alimentando la confianza en sí mismo. Esto hará que se sienta capaz de hacer y conseguir cualquier cosa que se le pase por la cabeza. Así, cuando quiera conseguir algo, solo tendrá que ponerse manos a la obra.

¿Qué riesgos entraña una educación permisiva?

¿Qué riesgos entraña una educación permisiva?

La educación permisiva entraña riesgos para los padres. Por ello, es necesario que los padres no cumplan las necesidades de los niños de inmediato.




Diplomada como Maestra de Educación Especial (Pedagogía Terapéutica) por la Universidad de Barcelona (2008) y licenciada en Psicopedagogía por la UOC (2012). Número de colegiada: 989/44881195. Ha realizado varios cursos: Montessorizate (tigriteando.com, 2016), Ser más creativos (Coursera UNAM, agosto 2013), Técnico en educación emocional (PRISMA, febrero 2011), El dibujo de la familia como herramienta diagnóstica (PRISMA, julio 2011), etc. Actualmente, escribe para varios blogs y revistas digitales.