Mordeduras de perro, ¿qué hacer?

Corina González 12 septiembre, 2018
Los perros no siempre son amigables y cariñosos; algunos pueden sentirse con miedo o bajo amenaza y esto los puede lleva a atacar como medida de defensa.

Pensar que todas las mascotas son amigables e indefensas es un grave error; en el caso de los caninos, algunos no tienen el carácter ni la paciencia deseada con los niños. Es por ello que, aunque no lo parezca, las mordeduras de perro son más comunes de lo que uno se puede imaginar. Ante ellas, debemos saber cómo actuar rápidamente.

La intensidad de las mordeduras de perro puede ser leve o grave; esto lo definirá la magnitud del desprendimiento del tejido de la piel. Puede que solo se trate de una pequeña herida, pero también existe la posibilidad de que estos episodios provoquen hemorragias.

Lo primero que debemos hacer ante un encuentro desafortunado con un canino es mantener la calma y limpiar el área afectada para determinar qué tan grave es la lesión.

¿Qué hacer ante las mordeduras de perro?

Si algún miembro de tu familia sufre una mordedura de perro, es necesario que prestes atención a los siguientes consejos para atender rápidamente la lesión:

  • Limpia muy bien la zona afectada con abundante agua. Al tener el área de la mordida mas visible, verifica su estado; de ser leve, lávala con jabón antibacterial para sacar toda suciedad que pueda ser causante de infección.
  • Seca bien la lesión con gasas estériles y luego vierte agua oxigenada sobre ella.
  • Tras desinfectar, cubre la herida con una gasa limpia y realiza un vendaje por encima con una presión moderada para detener la hemorragia; de ser posible, coloca el miembro afectado en posición vertical para detener o evitar el sangrado.

Sutura y vacunas necesarias

Las heridas por mordeduras de perro generalmente no requieren suturas. Sin embargo, si notas que su profundidad es importante, deberás dirigirte a un centro asistencial para que las hagan.

Asimismo, será necesario colocar la vacuna antirrábica y la antitetánica para prevenir cualquier efecto de transmisión de la rabia, si existiese.

Además, si se sospecha de la presencia del virus de la rabia en el perro o se desconoce su estado de salud, el galeno deberá indicar un tratamiento para prevenir la infección en la persona mordida. Este seguramente incluirá antibióticos.

Las mordeduras de perro son comunes para los niños, por lo que hay que ser precavidos.

Otras medidas que se deben tomar tras las mordeduras de perro

Tras la atención médica luego del ataque de un perro, es necesario hacer las investigaciones correspondientes para evitar riesgos mayores. Primero, hay que hablar con el propietario del canino, en caso de tenerlo, y solicitarle el certificado de vacunas.

Puede que el perro haya reaccionado de manera violenta por desconfianza o por algún agente externo que lo haya alterado, como por ejemplo el sonido de fuegos artificiales, del arranque de un coche, entre otros. En el caso de ser una mascota amaestrada y contar con el respaldo de vacunas, no existirán mayores implicaciones.

No obstante, si es un canino agresivo sin ninguna razón, puede que sea necesario realizar una denuncia ante el ente policial.

Cuando el perro que haya efectuado el ataque se encuentre en un estado de abandono o sea de la calle, lo más recomendable es llamar al servicio veterinario municipal para que realice la observación antirrábica reglamentaria del animal. El fin de este paso es evitar futuras agresiones.

“Debidamente entrenado, el hombre puede llegar a ser el mejor amigo del perro”
—Corey Ford—

¿Cómo prevenir las mordeduras de perro?

La mejor forma de prevenir las mordeduras de perro es evitar acercarse a estos ejemplares cuando están en situación de calle o son desconocidos, estar siempre atentos de no molestarlos cuando se encuentren sueltos al ir a parques o lugares de esparcimiento al aire libre y respetarles su espacio cuando visitamos a algún familiar o amigo. Además, es recomendable:

  • No alimentar ni acariciar perros en la calle, aún cuando estos parezcan indefensos o cariñosos.
  • Evita entrar en pánico al toparte con un perro desconocido; estos son capaces de percibir el miedo, por lo que, si llegas a gritar o correr, el animal podría considerarlo como una amenaza y responder con un ataque.
  • Jamás dejes a un niño sin la supervisión necesaria en compañía de un perro; menos aún si es uno desconocido o en situación de calle.
  • Enseña a los niños que no deben molestar a ningún perro cuando estén comiendo, en el momento del descanso o al cuidado de sus cachorros; esto representa para el canino una gran amenaza, puesto que son animales que se rigen por el instinto de supervivencia y buscan protegerse de la forma que sea.
  • El hecho de que un perro esté encadenado o atado los vuelve más propensos a la agresividad; por esta razón, no deben acercarse a ellos.
El poodle es una de las mejores razas de perro pequeños para niños.

Recomendaciones finales

Un propietario responsable mantiene las vacunas de su perro al día. Según lo sugerido por los médicos veterinarios, estas deben colocarse con una frecuencia anual.

Asimismo, un dueño tampoco debería permitir que su mascota vague libremente por la vía publica. Un canino con una buena educación no debe ser violento sin importar su raza, queda solo de mano de sus propietarios convertir a su mascota en una amenaza o en un amigo.

Dentro de la boca de un perro habitan una infinidad de colonias bacterianas, por lo que es común que se produzca una infección leve tras una mordedura. Lo importante es, en primer lugar, evitar a toda costa ser atacado por un canino; si esto ocurre, es mejor saber cómo emplear lo que tenemos disponible en el botiquín de primeros auxilios.

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