Mitos y dudas sobre la lactancia materna

14 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Sara Cañamero
Las dudas sobre la lactancia materna suelen ser bastante recurrentes en la consulta médica. ¿Cuáles son las principales?

De sobra es sabido que la lactancia materna es la mejor opción para nuestros bebés, sin embargo, muchas veces los inicios son duros y no siempre todo es de color de rosa. Las sombras de la lactancia son las grietas, la ingurgitación, la mastitis, la falta de ganancia de peso por parte del bebé, un agarre dificultoso o ineficaz y un largo etcétera.

Para ayudar a muchas mujeres, en este artículo queremos trasladar algunas dudas sobre la lactancia materna que nos llegan de manera frecuente a la consulta y que preocupan a muchas madres primerizas.

Mitos y dudas sobre la lactancia materna más comunes

¿Es cierto que si tomo una cerveza aumentaré la producción de leche?

Mito (en parte). No hay evidencia científica de que la ingesta de cerveza o levadura de cerveza –como a veces se recomienda a las mujeres– tenga un efecto galactogogo. Esta palabreja significa que aumenta la producción de prolactina, hormona que regula la producción de leche. De hecho se piensa que no es el alcohol en sí, sino un polisacárido que proviene de la cebada el que podría estar involucrado en la producción.

Así que si te gusta la cerveza, adelante. Durante la lactancia puedes tomarla sin alcohol, pero si eres de las que no tienen especial pasión por ella, no te la tomes por obligación, ya que el hecho de tomar cerveza y tener más leche no tiene mucha consistencia.

¿Hay mujeres que tienen buena leche y otras de peor calidad o aguada?

Mito. La leche materna es una sustancia “viva biológicamente”. Esta va cambiando según las necesidades del bebé. De hecho, su composición varía dentro de la misma toma (al principio más aguada para saciar la sed, después más proteica y la última fracción más grasa, lo que ayuda al pequeño a saciarse y, sobre todo, a ganar peso de manera adecuada). Además, también varía en cuanto a composición según el momento del día.

Pero, en definitiva, cada madre produce la mejor leche para las necesidades de su bebé.

La mastitis no implica la obligación de suspender la lactancia materna.

¿Las mujeres con poco pecho o con el pezón invertido son capaces de dar leche?

Mito. El tamaño del pecho no determina la cantidad de glándulas y conductos galactóforos que tiene, que es lo que importa a la hora de la lactancia. Un pecho pequeño indica que tiene menos grasa. La cantidad de la leche va a depender de la eficacia de la succión y de la frecuencia de las tomas.

El pezón invertido muchas veces es revertido por el propio bebé cuando succiona, ya que debes recordar que el bebé no se engancha al pezón, sino que abarca con la boca una gran cantidad de areola.

Si no fuera posible el enganche, o este fuera dificultoso, una asesora de lactancia o tu matrona pueden ayudarte a conseguir que tu lactancia sea exitosa.

¿Me he hice una reducción de pecho, puedo tener problemas con la lactancia?

Verdad (en parte). Las operaciones de reducción de pecho (no así las de aumento), conllevan en muchos casos que se extirpe gran parte del tejido glandular. Muchas veces la lactancia materna es posible, pero puede que debas combinarla con algo de fórmula o leche artificial, ya que este tipo de operaciones pueden dar como resultado una hipogalactia. Es aconsejable que acudas a la matrona o la asesora de lactancia para que te acompañe en el proceso y en los primeros días.

¿Puedo dar el pecho después de hacer deporte?

Verdad. Por poder, se puede; no existe contraindicación médica como tal. Sin embargo, es cierto que tras el ejercicio intenso segregamos ácido láctico que se acumula, y este cambia el sabor de la leche. Puede que a tu bebé no le agrade, por lo que puedes optar por darle de mamar antes de hacer deporte –así también te sentirás más cómoda–.

Hacer ejercicio con tu bebé.

¿Las madres alérgicas pueden transmitir sus alergias a través del pecho?

Mito. La alergia no se transmite a través del pecho. Sin embargo, tu hijo es más susceptible de tener alguna alergia si tú también la tienes. Es importante que lo comentes con la enfermera pediátrica y con el pediatra a la hora de la introducción de la alimentación complementaria. Pero estáte tranquila, ya que precisamente dar de mamar a tu hijo va a hacer que lo protejas frente al desarrollo de futuras alergias.

La lactancia materna prolongada es recomendada por asociaciones de pediatras y alergólogos como protección de alergias

Esta es solo una pequeña muestra de las dudas sobre la lactancia materna más comunes, pero seguro que si estás dando el pecho o si estás embarazada y piensas hacerlo, se te ocurren muchas más. Mi consejo como matrona es que no te quedes con ellas, trata esos temas en las consultas con tu matrona, pide cita con una asesora de lactancia o acude a grupos de lactancia que seguro tienes cerca de tu casa.