El mejor ejemplo para los niños está en casa: Consejos para lograrlo

Mervis Romero · 5 octubre, 2018
Desde el momento en el que nace tu hijo, te conviertes en su referente absoluto. A partir de allí, todo lo que el niño haga o diga será en función de lo que ha aprendido en su casa.

Por naturaleza humana, los niños toman nota de lo que ven hacer y decir a sus padres; sus curiosos ojos aprenden de estas acciones. Si quieres demostrar que el mejor ejemplo para los niños está en casa, asegúrate de ser un buen espejo para que se reflejen en ti.

Sin lugar a dudas, el ejemplo que le das a tu hijo vale más que mil palabras. Tus pequeños se fijan en cada cosa que haces, te juzgan por tus acciones y sacan sus propias conclusiones.

Generalmente, los niños quieren y admiran mucho a sus padres. Por consiguiente, tú eres el espejo en el que ellos desean verse reflejados. Es decir, si experimentas tristeza, esa también será su tristeza; tus emociones, autoestima y conducta también se transmitirán hasta él.

Lo que dicen los padres versus sus acciones

Los niños se dan cuenta con rapidez que los padres no siempre actúan en armonía con lo que predican. Por ejemplo, es posible que se pregunten con actitud crítica: “¿Por qué mi mamá me dice que no grite si después ella grita?”,”¿Por qué me dice que no deje el grifo de agua abierto si luego ella lo deja abierto cuando cocina?”.

Cuando tu hijo quiera recriminarte por alguna de tus faltas, no lo reprimas. Por el contrario, demuéstrale que luchas contra tus propios errores y debilidades. Los niños requieren de tu amor, cariño, apoyo, comprensión y guía; necesitan ser escuchados, pero en especial necesitan ejemplos a seguir.

Ellos precisan encontrar coherencia entre lo que predicas y lo que haces. De esta manera, podrán adoptar como suyas las enseñanzas que reciben de sus padres.

Los infantes interactúan con el mundo y le dan forma mediante las respuestas que encuentran a sus preguntas. Es decir, si le pides a tu hijo que sea aseado, debes demostrarle que tú eres aseada.

Además, si le pides que no diga groserías, tampoco debes decirlas tú. Los valores no solo se enseñan o se explican, estos deben ir respaldados con ejemplos y vivencias de sus padres.

Mediante el comportamiento de sus padres, los niños aprenderán lo que es sentir alegría y qué es el sentido común. Así como también aprenderán a tener autodominio, entre otras cosas.

Vale mencionar que los padres no son los únicos miembros de la familia que causan influencia en la educación y el comportamiento del niño. Los abuelos, tíos, primos o amigos que compartan la vida cotidiana con el niño influirán directamente en su conducta.

El mejor ejemplo para los niños está en casa: sugerencias a seguir

Se ha popularizado la idea de que en casa se educa en valores y en la escuela se obtiene conocimiento. Sin embargo, la educación recae en manos de todos. Para que los padres se sientan orgullosos de decir que el mejor ejemplo para los niños está en casa, te recomendamos seguir estos consejos:

  • Si no quieres que tu hijo se comunique con otros a través de gritos, no le grites. Además, si esperas que tu niño se interese en la lectura, lee con él y para él. Permite que te observe leer.
  • Para evitar que chantajee a los demás o los coaccione, bajo ningún motivo lo chantajees.

“Los niños quieren y admiran mucho a sus padres. Por consiguiente, tú eres el espejo en el que ellos desean verse reflejados”

  • ¿Quieres que tu pequeño sea honesto? No le digas mentiras bajo ninguna circunstancia.
  • Si deseas que tu hijo disfrute la comida y se anime a probar diferentes tipos de alimentos, no lo fuerces a comer lo que tú quieres y respeta su propio ritmo.
  • Para que tenga su propia personalidad y gustos, no impongas los tuyos.
  • Si no deseas que el chico se haga prejuicios de valor de las personas, no lo juzgues.
El aprendizaje por imitación se da de manera constante.

  • ¿No quieres que te golpee a ti o a los demás? No actúes con violencia para con él.
  • ¿Quieres que tu hijo confié en ti en cualquier circunstancia de su vida? Demuéstrale que confías en él.
  • Para que tu hijo no sea una persona llena de temores, no lo eduques con miedos y amenazas.

En definitiva, debes tomar en cuenta que todo lo que digas y hagas va a influir directamente en el comportamiento de tu hijo. Él repetirá todo lo que te vea hacer. Recuerda siempre: el mejor ejemplo para los niños está en casa.