Mi hijo se toca “ahí”, ¿por qué?

Macarena 15 diciembre, 2015
Aunque crispe a muchos padres, la masturbación infantil es tan normal y necesaria como infranqueable. Aprende en este artículo cómo sobrellevarla y en qué casos debes prestar mayor atención.

Probablemente, una de las situaciones más complicadas de afrontar es la que se conoce con el nombre de “masturbación infantil”. Es que, de repente un día encuentras a tu hijo de tan corta edad tocándose los miembros y no sabes cómo manejar esta situación. 

¡Relájate! Pues esta etapa es tan normal y necesaria como infranqueable, e implica la exploración del cuerpo por parte del niño como parte fundamental para su desarrollo y crecimiento. Incluso, durante los primeros años de vida el chico sentirá curiosidad por sus genitales, más aún cuando deje el pañal.

“¿Es normal que mi hijo se toque?”, es la pregunta más frecuente en consultorios de especialidades pediátricas. De igual manera, la respuesta que ofrece la mayoría de los expertos es: “Sí, lo es, así que no necesitas preocuparte”. Entérate en este artículo de detalles importantes acerca de esto.

La importancia de la masturbación infantil

Los estudios científicos demostraron que los niños comienzan a masturbarse aproximadamente a los 19 meses, al menos 4 veces al día. Si bien algunos padres se escandalizan, lo primero que se debe considerar es que los chicos no sienten el mismo nivel de placer sexual que los adultos.

Además, esta inevitable experiencia infantil nunca está acompañada por una imaginación sexual. Es decir, los menores simplemente se exploran a sí mismos y descubren así cómo se producen sensaciones de bienestar y relajación.

Recuerda también que la sexualidad del pequeño está en desarrollo desde el vientre materno, y descubrir sus genitales es parte de ese desarrollo saludable. Los chicos actúan por instinto y no tienen las nociones preconcebidas sobre el sexo de los adultos.

¿Qué es lo normal de este período?

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Tanto médicos y psicólogos como formadores de la etapa inicial sostienen que la masturbación infantil es una situación normal que constituye simplemente un peldaño en el desarrollo del niño. Los especialistas indican que los adultos deben atender factores que indican un correcto trascurso del proceso:

  • Niñas y niños suelen tocar sus genitales en pos de tener cierto auto-conocimiento respecto a su propio cuerpo.
  • Estos pequeños están movilizados por la curiosidad que le despiertan sus genitales, anteriormente ocultos por el pañal.
  • Algunos menores pueden llegar incluso a manifestar su curiosidad por los genitales ajenos, preguntando si las demás personas tienen miembros e incluso si son los mismos que él posee.

 

¿Qué hacer frente a la masturbación infantil?

  • No te asustes. La masturbación infantil no implica que tu hijo se convierta en un perverso. Mantén la calma y recuerda que la masturbación en los niños no es sexual, como en el caso de los adultos.
  • Consulta a tu médico. La Academia Americana de Pediatría recomienda acudir a un especialista en caso de masturbación infantil compulsiva, pues puede ser un signo de ansiedad, agobio emocional o incluso un llamado de atención.
  • Explícale dónde y cuándo. Es importante que le expliques al niño que es un miembro para hacer pipí y que puede conocerlo mientras se baña pero que no es necesario jugar con sus genitales todo el día. Incluso, quizás es conveniente remarcarle que lo haga solo cuando esté en casa y en presencia de los padres.
  • Ignóralo. Una vez que le explicaste al niño que algunas partes de su cuerpo son privadas por lo que nadie -salvo él, los padres o un doctor- pueden tocarlas, lo mejor que puedes hacer es mirar hacia otro lado.
  • Distráelo. Deja de avergonzarte si tu niño se toca en público, pues esto es semejante a cuando introduce su dedo en la nariz: lo hace por aburrimiento o por tener las manos libres. En estos casos, la distracción es lo aconsejable y para ello puedes ofrecerle un juguete u otro objeto o incentivarlo a realizar alguna actividad.
  • ¡Ni se te ocurra regañar a tu hijo! Cuida tus propias reacciones, pues conllevan un riesgo para el pequeño. Si el nene se siente culpable, malo o sucio por explorar su cuerpo, en el futuro asociará los sentimientos de placer con culpa y vergüenza.
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Masturbación infantil: ¿cuándo deben preocuparse los padres?

No obstante, los expertos en la materia indican que los adultos deben prestar atención a los comportamientos que en general presente el niño, dado que en ocasiones puede ser un indicador capaz de conformarse sin más en una señal de alerta.

A continuación, encontrarás las tres características que deberían ser el motor para solicitar ayuda profesional o, cuanto menos, acudir a una consulta médica para saber si la crianza del niño se está llevando normalmente:

  • Si la masturbación infantil es excesiva y, en ocasiones, obsesiva.
  • Cuando tocarse se convierte en una prioridad para el chico.
  • En caso de percibir durante la masturbación una serie de actitudes y acciones extrañas e impropias para la edad del niño.
  • Cuando el pequeño se aísla y evita jugar.

Masturbación infantil compulsiva, ¿por qué?

En muchos casos, la masturbación infantil compulsiva traduce de algún modo el sosiego y la calma frente a un problema que el niño enfrenta y no puede manejar de otra manera. Pues, según los especialistas en el tema, esta práctica denotaría conflictos familiares que superan al pequeño.

En consecuencia, si durante esta fase el niño tiende a autoexplorarse de manera exagerada, puede que esté exteriorizando:

  • Problemas emocionales.
  • Trastornos de ansiedad y de angustia.
  • Peleas domésticas o crisis de pareja entre sus padres.
  • Situaciones de violencia intra-familiar.
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