Mastitis y probióticos

Francisco María García 12 julio, 2018
Cuando se origina la mastitis, surge la preocupación y los temores en la reciente mamá; con ello, también la ansiedad y el malestar. Realmente no se trata de una patología grave. Para atenuar sus efectos, el uso de probióticos está cada vez más recomendado.

Las estadísticas muestran que la mastitis afecta al 10% de las mujeres que se encuentran en período de lactancia. En realidad, esta afección no tiene efectos en la salud del bebé; solo provoca incomodidad y cierta ansiedad.

Cuando la madre sospecha que pasa por esta situación, la combinación entre la mastitis y los probióticos con los que se la combate perjudicará al niño; esto generará ansiedad y preocupación.

El dolor agudo que la mamá con mastitis siente al dar de mamar a su hijo puede llegar a desesperarla. Si el médico prescribió medicamentos, ella querrá evitar que estos afecten al niño.

En ocasiones, se piensa que la única solución es interrumpir la lactancia y alimentar al niño con leche vacuna o con alimentos especiales. Sin embargo, nada se compara con la leche materna. La interrupción de la lactancia materna no es necesaria; de hecho, esa es la peor decisión en caso de mastitis.

Mastitis y probióticos: una alianza que cura

La mastitis es una infección, generalmente bacteriana, que aparece en el período de lactancia. Los microorganismos que la causan se introducen en el tejido mamario; ingresan por alguna pequeña lesión del seno que quizás el niño mismo ha provocado al succionar.

Como consecuencia, aparecen sus síntomas característicos. La mama se inflama, la piel se enrojece y el dolor es muy intenso, similar al de agujas que se clavan en la zona afectada. Además, la mujer se siente decaída, desganada.

Como sucede con la mayor parte de las infecciones, para curar la mastitis pueden requerirse medicamentos. En este escenario, la relación entre mastitis y probióticos se vuelve muy efectiva.  

Hasta hace un tiempo, los antibióticos eran la opción para tratar la mastitis; no obstante, hay agentes infecciosos que son resistentes a ellos. En la actualidad, el estado de salud de la mujer se mejora a través de los probióticos.

Es recomendable conocer la interacción entre mastitis y probióticos para solucionar e incluso prevenir esta afección.

¿Cómo interactúan mastitis y probióticos?

En esta relación entre mastitis y probióticos, hay algunas variables a considerar:

  • La perspectiva para determinar el tratamiento de la mastitis está cambiando. En lugar de intentar eliminar los microorganismos que la provocan, la idea es fortalecer aquellos que están débiles o que se han perdido.
  • ¿Qué son los probióticos? Se trata de microorganismos vivos que, suministrados en dosis adecuadas, mejoran la salud del organismo. Generalmente son lactobacilos y bifidobacterias.
  • ¿Cómo actúan los probióticos en la mastitis? La leche materna no es estéril. En la mama, existe un gran número de microorganismos que contribuyen a componer la flora intestinal del bebé; esos microorganismos están en equilibrio. Cuando este equilibrio se altera, aparece la mastitis.
  • Mediante los probióticos, se intenta reestablecer el equilibrio; para ello, se proporciona a la madre esos microorganismos vivos que necesita.
  • ¿Por qué no antibióticos? En realidad, los antibióticos no son malos en sí y no perjudican al niño. Sin embargo, hay cepas que provocan mastitis que son resistentes a los antibióticos y, por tanto, hay casos en que no son efectivos. En ciertas ocasiones, se usan antibióticos y probióticos simultáneamente.
  • ¿Cómo se sabe si la afección requiere de probióticos? Mediante el cultivo de la leche materna, el profesional descubrirá qué cepas están provocando la infección y cuáles es necesario fortalecer. A partir de esta información, se proporcionan los probióticos específicos para el caso. 

“La interrupción de la lactancia materna no es necesaria; de hecho, esa es la peor decisión en caso de mastitis”

Prevención a través de probióticos

Además de lo comentado previamente, pueden surgir otros interrogantes con respecto a la mastitis. A continuación, profundizaremos sobre algunos de ellos:

  • ¿Se previene la mastitis consumiendo probióticos? Tomados en cantidades y forma adecuada, los probióticos pueden prevenir las mastitis leves. Evitan la colonización de los estafilococos y estreptococos, que son los agentes que más frecuentemente provocan la infección. 
Mastitis y probióticos es una combinación efectiva, que no perjudica la salud del bebé.

  • ¿Cómo se consumen los probióticos? Generalmente, se administran por vía oral. En la farmacia, se los encuentra en forma de comprimidos o en sobres solubles; siempre es importante consultar al profesional acerca de la conveniencia de tomar probióticos.
  • ¿Qué otros efectos tienen los probióticos durante la lactancia? Además de prevenir o curar la mastitis, los probióticos contribuyen a tratar otras enfermedades de la mama provocadas por la leche. 
  • ¿Afectan la calidad de la leche? Es cierto que el uso de probióticos cambia levemente la composición de la leche, pero para nada afectan la salud de la mujer ni del bebé. 

En definitiva, son diversos los problemas que las colonias de microorganismos del pecho pueden causar a la mujer. La mastitis es el más frecuente; para solucionarla, mastitis y probióticos hacen una buena alianza.

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