Tener más hijos ralentiza el proceso de envejecimiento

Eva Maria Rodriguez · 23 febrero, 2016

A muchas mujeres les preocupa en qué medida su cuerpo se va a ver afectado por la maternidad. Es innegable que el cuerpo de la mujer cambia tras dar a luz y que puede verse afectado por la crianza de los hijos.

Irónicamente, a pesar de los cambios que supone la maternidad, tener más hijos ralentiza el proceso de envejecimiento, al menos así lo afirma un estudio reciente elaborado por investigadores de la Universidad Simon Fraser, en Canadá, publicado en la revista PLOS ONE.

Los investigadores sugieren que el número de niños nacidos de una mujer influye en la velocidad a la que su cuerpo envejece. Los especialistas en ciencias de la salud responsables de este estudio  hallaron que las mujeres que dan a luz a más hijos mostraron telómeros más largos.

Los telómeros son las puntas de protección en el extremo de cada cadena de ADN y son indicativos del envejecimiento celular. Los telómeros más largos son parte integral de la replicación celular y están asociados con la longevidad.

Tener más hijos no acelera el ritmo de envejecimiento biológico

El estudio, el primero que examina la asociación directa entre el número de hijos y el  acortamiento de los telómeros en los seres humanos a través del tiempo, evaluó el número de niños nacidos de 75 mujeres de dos comunidades indígenas  rurales de Guatemala y la longitud de los telómeros.

La longitud de los telómeros de las participantes se midieron en dos puntos de tiempo con 13 años de diferencia a través de muestras salivales e hisopos bucales. Dicen los investigadores que los resultados de su estudio contradicen la teoría de la historia de vida que predice que tener un mayor número de descendientes acelera el ritmo de envejecimiento biológico.

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Parece lógico pensar que, cuantos más embarazos se producen, mayor será el impacto sobre el cuerpo de la madreLa teoría de la historia de vida predice un equilibrio entre el esfuerzo reproductivo y el ritmo de envejecimiento biológico. Así, la energía invertida en la reproducción no está disponible para el mantenimiento del tejido, por lo que cabe esperar que tener más descendencia que conduzca a un envejecimiento acelerado.

Diversos estudios llevados a cabo en una variedad de especies no humanas son consistentes con esta predicción. Estos estudios midieron la longitud de los telómeros de los animales. Se ha observado que, a medida que los organismos envejecen, sus telómeros se acortan. Según las directrices de la teoría de la historia de vida, tener más descendencia debería estar asociado con telómeros más cortos y un envejecimiento acelerado.

Función antioxidante de los estrógenos

Dicen los investigadores descubrieron un menor ritmo de acortamiento de los telómeros en las participantes del estudio que tenían más hijos. Sin embargo, según explican, esto puede ser atribuido al aumento espectacular de estrógenos, una hormona producida durante el embarazo.

Según indican, los estrógenos funcionan como un potente antioxidante que protege las células contra el acortamiento de los telómeros.

El papel fundamental del entorno

Además, el entorno social en el que viven las participantes en el estudio influye en la relación entre sus esfuerzos reproductivos y el ritmo de envejecimiento.

“Las mujeres que seguimos en el transcurso del estudio eran de poblaciones muy fértiles donde las madres que tienen a numerosos hijos reciben más apoyo social de sus familiares y amigos”, explican los investigadores.

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Los investigadores explican que los seres humanos son criadores de cooperación y, en algunos contextos, el número de hijos que tiene una mujer puede estar directamente relacionada con la cantidad de apoyo social que reciben. Por lo tanto, al tener más niños las mujeres consiguen también más apoyo, lo que a su vez, puede conducir a un aumento en la cantidad de energía metabólica que puede ser asignada a mantenimiento de los tejidos, lo que ayuda a detener el proceso de envejecimiento celular.

Sobre esta hipótesis, los estudios muestran que el apoyo y la atención materna disminuye el gasto de energía materna asociada con la crianza de los niños. Estudios anteriores también han demostrado que el aumento de apoyo social actúan contra el acortamiento de los telómeros.

Por eso, los investigadores proponen la combinación del apoyo recibido por las madres en estas sociedades puede ayudar a sufragar los costos de reproducción, liberando así la energía metabólica, parte de lo cual podría ser atribuida al mantenimiento de los tejidos, lo que reduciría el ritmo de envejecimiento celular.

Los investigadores concluyen diciendo que los estudios futuros deben probar formalmente la relación entre la disponibilidad de apoyo materno, la actividad reproductiva y el ritmo de envejecimiento celular.