Mamás solteras: consejos para lograr una buena crianza

Agetna · 11 enero, 2018
La educación de un hijo no es fácil, y mucho menos para las madres solteras. Sin embargo, nadie podrá mejor que tú ayudar a tus hijos a enfrentar sus miedos y a convertirse en adultos responsables.

Ya sea que se trate de mamás solteras o no, cualquier mujer puede ser capaz de darle una educación óptima a su hijo, de enseñarle a vivir con sus iguales y a trabajar en pos de su realización personal y profesional.

La primera escuela de los niños es la casa

Aunque tu hijo empiece a ir al colegio pronto y estés tú sola en casa con él, es importante que desde pequeño seas tú quien le enseñe las primeras instrucciones.

Debes mostrarle cómo lavarse los dientes, bañarse, peinarse, vestirse bien, atarse los zapatos… porque necesita esas habilidades para vivir dentro de la sociedad de la cuál es parte.

Pero las enseñanzas no deben limitarse solo a las buenas rutinas de higiene y cuidado personal, también tienen que abarcar los buenos modales en la mesa, la manera de expresarse mejor, el no decir malas palabras o no hacer gestos desagradables en público.

Tu hijo necesita aprender a comportarse, hablar sobre diversos temas y tener distintos hábitos de cortesía. Estas son costumbres que puede empezar a adquirir en casa.

A continuación te presentamos algunos consejos para mamás solteras que servirán de gran ayuda a la hora de educar a los niños:

1.- Ayuda a tu hijo a crecer

Crecer no implica solo el desarrollo físico que se consigue por etapas o el estirón que llega en la adolescencia; es también ganar en sabiduría espiritual, llevar a la práctica ideas benéficas y ser acreedor de buenos sentimientos.

Debes esforzarte por ayudarlo a alcanzar un desarrollo emocional del que pueda valerse en cualquier momento. Crecer como persona significa ser cada día mejor tanto con uno mismo como con el mundo que nos rodea.

Las mamás solteras también pueden educar a sus hijos de la mejor manera.

2.- Enséñale lo que es la disciplina

Sé exigente con tu hijo para que aprenda que la disciplina va a ayudarlo a conseguir sus anhelos. Demuéstrale cómo tal cualidad te ha servido a ti para criarlo sin el apoyo de nadie más.

Dile que la disciplina se asocia con el esfuerzo y el sacrificio, y que ninguna de esas características debe tomarlas como algo negativo para él; todo lo contrario, estas lo capacitarán y le allanarán el sendero hacia cualquier meta que desee alcanzar.

3.- Dale seguridad

La seguridad y la confianza van a servirle para desarrollarse sin el miedo a fallar, y de que ese fallo le cueste demasiado. Si sabe que en ti puede apoyarse solo deberá preocuparse por aprender.

Seguridad es ofrecerle un techo para vivir, no necesariamente lujoso, pero sí con las condiciones habitacionales que lo hagan sentir protegido.

Es también proveerlo de ropa, zapatos, materiales escolares, juguetes, medicamentos, atención médica y distracciones. Es darle consejos, atender sus preocupaciones, responder a sus preguntas y hacerlo sentir importante.

Sin lugar a dudas, para educar a tu hijo y criarlo tú sola, debes hacer que se sienta seguro.

Otros 3 consejos para lograr una buena crianza

Para lograr una buena crianza no olvides:

  • Darle amor. El amor siempre es el mejor consejero y será el más fuerte lazo que os una.
  • Sé su ejemplo. No prediques poniendo a otros como modelos. Nadie mejor que tú, tus experiencias e ideas para ofrecerle la educación que necesita.
  • No lo compares. Las comparaciones siempre despiertan envidia, sobre todo cuando se tiene tan poca edad y no se ha logrado la suficiente inteligencia emocional como para no mezclar los sentimientos.
Muchas veces lo único que necesita tu bebé es un abrazo.

Mamás solteras: un mar de sabiduría

“Para criar a sus hijos las mamás solteras deben tener la entereza de los mejores hombres y la calidez de todas las mujeres.”

Haz que tu decisión de estar soltera, o la del destino, ponga a tu disposición las herramientas necesarias para educarlo bien. Halla el modo de que, lo que para algunos es un fallo, para vosotros se convierta en una fortaleza.

Se dice que la práctica enseña tanto o más que la teoría. No existe escuela, instituto o universidad donde se aprenda a ser la madre perfecta, por eso, tú que te sacrificas y sabes en carne propia lo que es el esfuerzo, tienes la sabiduría y la capacidad de ser más resiliente que cualquiera. Tú eres su mejor educadora.